Cuando una pareja se separa, una de las decisiones más importantes —y emocionalmente difíciles— que deben tomarse es quién tendrá la custodia de los hijos. En Perú, esta figura se denomina legalmente tenencia y está regulada por el Código de los Niños y Adolescentes, con una reforma significativa introducida por la Ley N.° 31590 de 2022, que cambió radicalmente el enfoque del sistema: hoy la tenencia compartida es la regla general, no la excepción.
Esta guía te explica cómo funciona el proceso de custodia en Perú, cómo solicitarla, qué evalúa el juez, cuánto cuesta y qué derechos tienen tanto los hijos como cada progenitor.
¿Qué es la Tenencia y Qué Tipos Existen?
En la legislación peruana, la tenencia es el derecho que tiene uno o ambos progenitores a vivir con el hijo menor de edad y ejercer su cuidado cotidiano. No debe confundirse con la patria potestad, que es el conjunto más amplio de derechos y deberes de los padres sobre los hijos y que generalmente la conservan ambos progenitores aunque no vivan juntos.
Existen dos modalidades de tenencia:
Tenencia Compartida
Desde la promulgación de la Ley N.° 31590, la tenencia compartida es la primera opción que debe considerar el juez cuando los padres no llegan a un acuerdo. Bajo este esquema, el hijo pasa igual período de tiempo con ambos progenitores, y ambos tienen igualdad de derechos para tomar decisiones sobre su educación, crianza, formación y protección. La norma busca garantizar que el niño mantenga vínculos activos y equilibrados con padre y madre.
Tenencia Exclusiva
La tenencia exclusiva se otorga solo de forma excepcional, cuando la tenencia compartida resulta perjudicial para el menor o cuando las circunstancias lo hacen inviable. En este caso, el hijo vive permanentemente con uno de los progenitores, y el otro tiene derecho a un régimen de visitas establecido judicialmente. El juez priorizará al progenitor que mejor garantice el bienestar del niño.
Existe además una regla especial: los hijos menores de tres años permanecerán con la madre, salvo circunstancias excepcionales que justifiquen lo contrario.
El Principio que Guía Todo el Proceso
Antes de entender el proceso, es fundamental tener claro el principio rector: el Interés Superior del Niño. Toda decisión judicial sobre la tenencia —independientemente de lo que soliciten los padres— estará subordinada a lo que el juez considere mejor para el bienestar físico, emocional, educativo y social del menor.
Esto significa que ningún progenitor tiene un derecho absoluto a la tenencia. Lo que cuenta no es quién “merece” más al hijo, sino qué arreglo le proporciona al niño la mayor estabilidad, seguridad y desarrollo posible.
Vías para Establecer la Tenencia
Existen tres caminos para regularizar la tenencia de un hijo en Perú:
1. Acuerdo Extrajudicial (Conciliación)
Es la vía más rápida, económica y menos conflictiva. Si ambos padres llegan a un acuerdo sobre cómo se distribuirá la tenencia, los horarios, las responsabilidades y el régimen de visitas, pueden formalizarlo mediante una conciliación extrajudicial ante un centro de conciliación autorizado. El acta de conciliación tiene el mismo valor que una sentencia judicial y obliga a ambas partes.
Este acuerdo puede incluir todos los detalles: dónde vivirá el hijo principalmente, cuántos días estará con cada progenitor, cómo se manejarán vacaciones, festividades y decisiones de salud o educación. Si el acuerdo es razonable y protege al menor, el Poder Judicial lo respetará.
2. Proceso Judicial Voluntario (Sin Conflicto Grave)
Si los padres no pueden ponerse de acuerdo por sí solos pero no hay un conflicto profundo, pueden acudir al Poder Judicial presentando una demanda de tenencia ante el Juzgado de Familia o Juzgado de Paz Letrado competente. El juez convocará a las partes, evaluará el caso y determinará el esquema de tenencia más conveniente para el hijo.
3. Proceso Judicial Contencioso (Con Conflicto)
Cuando hay un conflicto real entre los progenitores —desacuerdo sobre quién debe tener la tenencia, acusaciones mutuas, situaciones de violencia o riesgo— el proceso se convierte en contencioso. Cada parte presenta sus argumentos y pruebas, se realizan evaluaciones psicológicas y sociales, y el juez dicta sentencia. Este proceso es el más largo y costoso.
Paso a Paso: Cómo Solicitar la Tenencia Judicial
Si necesitas iniciar el proceso judicial, sigue estos pasos:
Paso 1: Reúne la Documentación
Los documentos básicos para interponer una demanda de tenencia son:
- DNI vigente del solicitante
- Partida de nacimiento del hijo o hijos
- Partida de matrimonio o acta de reconocimiento (según sea el caso)
- Pruebas que respalden tu idoneidad como cuidador: constancias laborales, informes médicos, recibos de gastos del menor, fotografías, comunicaciones
- En caso de haber violencia familiar: denuncias, medidas de protección, informes policiales o de centros de salud
- Cualquier documento que evidencie la incapacidad o conducta inadecuada del otro progenitor (si fuera el caso)
Paso 2: Presenta la Demanda
La demanda se presenta ante el Juzgado de Familia del domicilio del demandante o del menor. Si no tienes abogado, puedes usar los formularios orientativos del Poder Judicial o solicitar orientación en la Mesa de Partes. Si tienes recursos económicos limitados, la DEMUNA de tu municipalidad puede orientarte o incluso representarte gratuitamente.
En la demanda debes indicar claramente:
- La modalidad de tenencia que solicitas (compartida o exclusiva) y por qué
- El régimen de visitas propuesto para el otro progenitor
- La situación económica y habitacional actual
- El entorno de vida que ofreces al menor
Paso 3: Solicitud de Medida Cautelar (Opcional pero Importante)
Si necesitas que la tenencia quede definida provisionalmente mientras dura el proceso, puedes solicitar una medida cautelar de tenencia al inicio del proceso. El juez debe resolverla en un plazo máximo de 30 días calendario desde que se presenta. Esta medida es especialmente útil en situaciones de urgencia o cuando hay riesgo para el menor.
Paso 4: Evaluaciones Psicológicas y Sociales
En procesos de tenencia, el juzgado ordena casi siempre la intervención del Equipo Multidisciplinario del Juzgado de Familia, conformado por psicólogos y asistentes sociales. Este equipo realiza:
- Evaluaciones psicológicas individuales de cada progenitor
- Evaluación psicológica del menor
- Visita domiciliaria al hogar de cada padre
- Informe social sobre las condiciones de vida ofrecidas
Los informes de este equipo tienen un peso determinante en la decisión del juez. Presentarte a estas evaluaciones con honestidad, serenidad y claridad sobre tu proyecto de vida con el hijo es fundamental.
Paso 5: Audiencia y Sentencia
El juez convoca a ambas partes a una audiencia donde se actúan las pruebas, se escuchan los argumentos de los abogados y, dependiendo de la edad y madurez del menor, también se recoge su opinión. La legislación peruana establece que el juez debe tomar en cuenta la voluntad del niño o adolescente, sin que esta sea vinculante pero sí relevante.
Emitida la sentencia, el progenitor que no obtuvo la tenencia tiene derecho a impugnarla mediante apelación ante la Sala de Familia de la Corte Superior correspondiente, dentro de los tres días hábiles siguientes a la notificación.
¿Qué Factores Evalúa el Juez para Otorgar la Tenencia?
El juez analiza múltiples aspectos antes de decidir. Estos son los más determinantes:
- Tiempo de convivencia previa: El hijo debe permanecer preferentemente con el progenitor con quien convivió mayor tiempo, siempre que eso le sea favorable.
- Estabilidad emocional del progenitor: Historia de salud mental, capacidad de manejo del estrés, comportamiento ante el conflicto de pareja.
- Capacidad económica: No el más rico “gana”, pero se evalúa si el progenitor puede cubrir las necesidades básicas del hijo.
- Entorno habitacional: Condiciones de la vivienda, presencia de otros adultos en el hogar, acceso a servicios educativos y de salud.
- Vínculo afectivo con el hijo: Qué tan cercana y activa ha sido la relación del progenitor con el menor antes y durante la separación.
- Disposición a facilitar la relación con el otro progenitor: Un padre o madre que intenta alejar al hijo del otro progenitor sin justificación genera una señal negativa ante el juez.
- Conducta del progenitor: Antecedentes de violencia familiar, consumo de sustancias, abandono o negligencia son factores que pueden determinar la tenencia exclusiva en favor del otro progenitor.
- Opinión del menor: Especialmente relevante a partir de los 6 años, con mayor peso a medida que el niño crece.
Régimen de Visitas: El Derecho del Progenitor Sin Tenencia
El progenitor que no obtiene la tenencia tiene garantizado por ley el derecho a un régimen de visitas. Este régimen establece los días, horarios y condiciones en que el padre o madre sin tenencia puede estar con el hijo, y tiene la misma obligatoriedad que la sentencia de tenencia.
El régimen de visitas puede fijarse de mutuo acuerdo entre los padres —lo ideal— o ser ordenado por el juez si no hay acuerdo. Los esquemas más comunes incluyen:
- Visitas de fin de semana alternados (sábado y/o domingo)
- Una tarde entre semana
- Mitad de las vacaciones escolares de verano y de invierno
- Días festivos y cumpleaños en años alternados
Para solicitar o modificar el régimen de visitas, se necesita presentar DNI del solicitante, partida de nacimiento del hijo y comprobantes de pago de la pensión alimentaria al día. Si el alimentante está en deuda, el juez puede condicionar el régimen de visitas al cumplimiento del pago.
¿Cuánto Cuesta el Proceso de Tenencia?
Los costos varían según si el proceso es acordado o contencioso y si contratas abogado:
| Modalidad | Costo estimado |
|---|---|
| Conciliación extrajudicial | S/ 200 – S/ 600 por sesión |
| Demanda judicial (sin abogado) | S/ 0 tasas + gastos mínimos |
| Honorarios abogado (caso básico) | S/ 1,500 – S/ 4,000 |
| Honorarios abogado (caso complejo) | S/ 4,000 – S/ 10,000+ |
| Evaluaciones psicológicas privadas | S/ 300 – S/ 800 c/u |
Los procesos de tenencia no tienen tasa judicial en la mayoría de los casos, lo que hace accesible iniciar el trámite incluso sin recursos. Si no puedes pagar honorarios, la DEMUNA, los consultorios universitarios y el Ministerio de Justicia ofrecen orientación y asistencia legal gratuita.
¿Cuándo Cambiar la Tenencia Ya Establecida?
La tenencia no es una decisión permanente e irreversible. Puede modificarse cuando cambian las circunstancias que motivaron la resolución original. Son causales de variación de tenencia:
- El progenitor que tiene la tenencia incumple sistemáticamente el régimen de visitas del otro
- Se detecta que el entorno del menor se ha vuelto peligroso o perjudicial (violencia, abandono, adicciones)
- El hijo —especialmente si ya tiene edad suficiente— manifiesta un cambio de voluntad fundado
- El progenitor con tenencia planea mudarse a otra ciudad o país con el menor sin acuerdo del otro padre
Para solicitar la variación de tenencia, se interpone una nueva demanda acompañada de las pruebas que justifican el cambio. El proceso sigue la misma estructura que el proceso original.
Consejos Prácticos Para Afrontar el Proceso
Más allá de lo estrictamente legal, estos aspectos prácticos pueden marcar la diferencia en el resultado del proceso:
- No uses a tus hijos como mensajeros ni como aliados en el conflicto. El juez y los psicólogos detectan rápidamente cuando un progenitor instrumentaliza al menor, y esto opera en su contra.
- Documenta todo desde el inicio. Guarda gastos del menor, registros de actividades compartidas, comunicaciones con el otro progenitor y cualquier incidente relevante.
- Cumple puntualmente con la pensión de alimentos. Un padre o madre que paga puntualmente demuestra responsabilidad real hacia el hijo y genera credibilidad ante el juzgado.
- Facilita activamente la relación de tus hijos con el otro progenitor. Un progenitor que promueve —no obstaculiza— el vínculo del hijo con el otro padre demuestra madurez y priorización del bienestar del menor.
- Busca mediación antes que litigio. Un acuerdo negociado siempre será mejor que uno impuesto por un juez, porque permite adaptarlo a la realidad específica de tu familia.
- Cuida tu estado emocional. Las evaluaciones psicológicas son parte del proceso. Un progenitor estable, reflexivo y centrado en el bienestar del hijo genera una impresión más favorable que uno desbordado por la rabia o el dolor de la separación.
La tenencia de los hijos en Perú hoy está construida sobre un principio claro: los niños tienen derecho a crecer con la presencia activa de ambos padres. El sistema legal facilita la tenencia compartida como primera opción y reserva la exclusiva para situaciones donde realmente es necesaria para proteger al menor. Actuar con información, con serenidad y siempre poniendo el bienestar del hijo por encima del conflicto conyugal es el mejor camino para atravesar este proceso de la forma menos dolorosa posible.
