Opinión

Reconstruir Áncash desde sus bibliotecas

Por Augusto Rubio Acosta

Escritor y gestor cultural

Reconstruir Áncash desde sus bibliotecasFoto: InfoArtes

Que de los 166 distritos que tiene Áncash, sólo 18 tengan biblioteca municipal es un escándalo y una vergüenza. El asunto se agrava sobremanera si en las 20 provincias de la región, sólo funcionan 15 espacios de fomento del libro y la lectura adscritos a la administración pública. Las cifras explican la realidad actual de la región en todas sus aristas; sobre todo en la vinculada a la realidad humana: desprovista -de esta forma- de espacios, posibilidades y herramientas que ayuden a los ancashinos a ser mejores en todos los sentidos.

Históricamente, en Áncash no se ha priorizado la atención primaria en materia de cultura y conocimiento. Así, las bibliotecas, espacios destinados a la libertad, el entendimiento y la diversidad [claves para la mejora de la calidad de vida de las personas], nunca han tenido un lugar importante en nuestra sociedad ni han sido protagonistas, clausurándose de esa forma la puerta de ingreso al conocimiento, a la toma de decisiones y a un futuro distinto.

Las oportunidades para el desarrollo individual y colectivo no existirán cabalmente si no se piensa en desarrollar las bibliotecas, auténticas ventanas para el asombro, importantes y vitales para la construcción de una verdadera comunidad, aquello que -precisamente- tanto nos falta. Mas allá del mejoramiento de las colecciones y servicios bibliotecarios existentes (una urgencia a todas luces), más allá de la infraestructura e implementación de bibliotecas en todas las provincias y distritos de Áncash, es necesario reconstruir nuestro tejido social (o implentarlo si es que nunca lo tuvimos), una iniciativa que impactará en la ciudadanía y mejorará sus horizontes y condiciones de supervivencia.

Las bibliotecas cambian vidas, lo he visto y vivido en múltiples ocasiones; ¿por qué no empoderar a las mujeres a través de los libros que necesitan leer para abrir los ojos y luchar contra la realidad que las agobia?, ¿por qué no alfabetizarnos y aprender a vivir aprendiendo de manera permanente?, ¿por qué no proteger a las familias y construir comunidad para defender mejor nuestros derechos?, ¿por qué no fomentar la investigación y el conocimiento si ello ayudará a entendernos mejor unos a otros?

Áncash necesita reencontrarse y construir comunidad alrededor de sus bibliotecas, luchar desde ahí contra la corrupción, la ignorancia y el atraso, todos los males que nos agobian. Un futuro distinto espera, pero no vendrá hacia nosotros si no movemos un dedo; articularse y caminar juntos es el camino