Entrevista

Nery Herrera y Nilson Fernández: “Es emocionante ver cómo se beneficia la población gracias a la ciencia”

2021-12-28
Por Bikut Toribio Sanchium

Bachiller de Economía y Gestión Ambiental. Escritor y poeta awajun

coverFoto: ISA

La pandemia nos ha sentado frente a la pantalla, como si estuviéramos tan cerca, para conversar amenamente sobre la ciencia, innovación, tecnología y sobre el trabajo que realizan en ese campo. Nilson Fernández, joven cusqueño de cabello casi rapado, sonrisa reluciente que apaga su mirada seria de ojos imponentes, acaba de aparecer en un cuadro por una lado de la pantalla. Un rato después, protegida del frío por su abrigo crema de manga corta, que cubre su polo blanco fino de manga larga, con su semblante brillante, de mirada segura, vemos en otro cuadro virtual a Nery Herrera A., joven huanuqueña. Años atrás, ambos al ganar la Beca 18 tuvieron que dejar su tierra para estudiar Ingeniería Industrial en la Universidad Antonio Ruiz de Montoya en Lima (UARM).

Fue así como, cuando todos estábamos sumergidos en la incertidumbre por la crisis sanitaria, preocupados por la salud, viendo cómo sobrevivir, encerrados como gallos en el corral, Nilson y Nery desarrollaron un producto científico, que fue útil para contrarrestar el covid-19. Se trata de UV-CLEAN, un esterilizador de bacterias y virus mediante la luz ultravioleta C, con el que se limpiaba productos comestibles durante la pandemia. Pero desde antes venían desarrollando otros proyectos científicos. En Ayacucho realizaron una instalación fotovoltaica. En las comunidades Awajún de Nieva (Amazonas) llevaron el YAKUM II, purificador de agua; también el SECA-SEF, secador que reduce el tiempo de secado y conserva las características sensoriales del producto. Hace poco ocuparon el primer lugar en Tecnovafest Cusco 2021: Nery fue reconocida por su proyecto de innovación en la categoría Minería con ALLIN YAKU II-ISA, que es un sistema portátil de purificación de agua que funciona como un módulo de emergencia, mientras que Nilson ganó en la categoría de Ingenierías y Tecnologías de información y comunicación-TICs con Q-WASI-ISA, que es una casa geodésica con aislamiento térmico y sonoro como una propuesta de solución al problema de friaje y heladas en el Perú. Además, en la UARM fueron reconocidos como estudiantes de Perfil Ignaciano 4C: Competente, Comprometido, Consciente y Compasivo.

Sin embargo, detrás de sus logros hay una historia más, una realidad más que los impulsó a abrirse el camino en la ciencia y una vida larga y difícil que han recorrido. En esta entrevista para Noticias SER tratamos de platicar un poco de todo ello.

Empezando esta conversación sería bueno saber ¿Quiénes son ustedes? ¿De dónde son?

Nery: Quisiera hablar en tercera persona. Nery es una persona perseverante que vino desde abajo, de una familia humilde, que ha ido progresando poco a poco. Por mi constancia he podido participar en diversos proyectos. La constancia es algo que resalto en mí y a veces es difícil de encontrar. Antes Nery no era capaz de sobrellevar la presión en el trabajo. Pero el estar rodeada de personas capacitadas me ha ayudado a madurar en mi vida personal y profesional. No soy ni más ni menos que otras personas, solo hago lo que me gusta: ciencia y tecnología.

Nilson: Soy de Cusco. Mi primaria estudié en la selva. La otra parte de mi vida la viví en la sierra. Conozco estos dos mundos. Tienen dinámicas de vida diferentes. A mí me gusta ayudar a otros, no necesariamente en lo económico, sino con lo que puedo. Me gusta la literatura, poesía y me encanta la filosofía. Tengo curiosidad de saber cómo es que una persona escribiendo te puede crear un mundo, usar la imaginación, crear fantasías y generarte una felicidad y a la vez ayudarte de alguna manera.

¿Cuanto ha influido la realidad de su pueblo en su crecimiento?

Nilson: Yo soy de una zona muy pobre desde el punto de vista socioeconómico, y el hecho de vivir en una zona así te genera una preocupación, por lo que hay presión por hacer cualquier cosa para sobrevivir. La chacra produce o te puede dar un cierto ingreso, pero es insuficiente para cubrir las necesidades básicas, no alcanza para educarnos. Mi papá no tenía nada de dinero siquiera para comprarme el uniforme. Aquello fue un motivo más para seguir adelante, pues, no puedes vivir así toda tu vida y tienes que hacer algo para cambiarla. Considero que la educación es una forma de salir de esa realidad cruda. Después de terminar la primaria en la selva me fui a la sierra, para estudiar mi secundaria. Desde entonces, no recibí el apoyo de mis padres, lo único que me quedaba era estudiar y estudiar. Entendí que la educación no siempre te garantiza el éxito y estabilidad económica, pero de alguna manera te da una salida para una vida estable.

Nery: Yo vengo del departamento de Huánuco, del distrito José Crespo y Castillo, pero mi niñez la viví en el VRAEM. Yo nací en un pueblo alejado del distrito. En ese pueblo no había acceso a la educación. Pero gracias a mis padres, quienes salieron a trabajar, salí también de mi pueblo natal y tuve acceso a la educación. Toda noción a veces cuando eres niña te sigue como un monito, en mi caso aquello era estudiar como muchos tantos. Creo que eso me ha ayudado mucho para fortalecerme hasta terminar mi secundaria, siendo una chica madura y centrada en mis estudios. Aquello me ayudo incluso a ganar la Beca 18 y seguir mis estudios superiores fuera de mi pueblo.

Ustedes provienen de lugares con limitado acceso a servicios básicos y muchos problemas. Esa realidad creo que los impulsó a salir en busca de un futuro prometedor o de que se presente una oportunidad ¿Cómo así ganan la Beca 18?

Nery: Yo tuve la oportunidad de migrar a la capital mucho antes. Terminé mi secundaria en Lima. Cuando estudié en Aucayacu no había escuchado de Beca 18, tampoco en Lima. Solo sabía de las becas de altos rendimientos que en una oportunidad gané en mi colegio. Pero cuando estaba culminando mi quinto año llegaron tres jóvenes a informarnos sobre Beca 18. Ahí supe que era una gran oportunidad para muchas personas con escasos recursos económicos. Al enterarme, lo que hice fue evaluarme a mí misma. Entonces, tenía promedio alto, estaba en primeros puestos, no tenía dinero, quería estudiar, es decir, estaba en las condiciones de participar. Gracias a las personas que nos brindaron el conocimiento sobre Beca 18 pude postular con una amiga. Fue así, como ingresé a la UARM.

Nilson: Yo sabía de la Beca 18 desde tercer año de secundaria, porque de la promoción de mi colegio fueron a estudiar con esta beca. Supe que estudiarían en universidades prestigiosas del Perú, todo pagado. Pero había rumores de que te iban a pagar el estudio y luego tenías que devolver el dinero con tu trabajo. A pesar de ello, me informé más. Aunque no sabía qué haría con mi vida después del colegio. Andaba perdido, con incertidumbre. Justo en ese tiempo conocí al profesor de Lenguaje, con quien me hice amigo. Él no solo me enseñó, sino me motivó a postular a la Beca 18. A mí me gustaba estudiar y tenía notas altas. Por eso, pude postular aún sin saber qué carrera estudiar y en qué universidad. Solo me aventé. Al pie de la letra seguí las indicaciones del profesor. Su apoyo fue fundamental, sobre todo para los que de repente no tenemos alguien detrás que nos pueda instruir. Con su ayuda logré ingresar en la UARM a estudiar ingeniería.

Durante la trayectoria de su vida hasta el momento creo que han tenido a una persona clave, que los alentó e inspiró y estuvo a su lado. ¿Quién o quiénes han sido estas personas? ¿O quién ha influido en ustedes para su crecimiento profesional?

Nilson: En el colegio la persona clave para seguir adelante fue mi profesor Juan Montes. Él me orientó a seguir adelante. En la vida universitaria tuve la oportunidad de conocer al doctor José Manuel López, incluso ser su alumno. Me sorprendió su forma de pensar, cómo entendía la vida. Me asombró también su vasto conocimiento y su enseñanza. Recuerdo que en la primera clase nos dijo: Hay cantidad de estudiantes en universidades que estudian la misma carrera que ustedes, Ingeniería Industrial, así que tendrán competencia laboral. Si quieren ser diferentes y asegurar un puesto laboral, además de generar conocimientos, hagan proyectos. Cuando empezamos a hacer proyectos experimentamos eso de aprender haciendo.

Nery: Voy a poner en dos líneas de tiempo, un antes y un después. Antes de llegar a la universidad mis dos motores han sido mis padres. Ellos me han dado todas las posibilidades para mi educación. En la universidad, la persona que más me ha impulsado en mi crecimiento es el doctor José Manuel López Ludeña. Aparte de ser un buen profesor, su experiencia está llena de saber. Habla de él también el lugar de donde proviene, la universidad, su formación. Su historia es muy parecida a las historias de muchos becarios de la provincia. Creo que por eso hubo mayor entendimiento mutuo. Admiro mucho al doctor López Ludeña por lo que ha hecho en la ciencia. Me gustaría ser como él. Pero también, en la universidad cada profesor que ha pasado me ha dejado siempre algo. Gracias a aquellas personas soy la persona que soy, aunque todavía estoy en un proceso de construcción en muchas cosas.

Es muy valioso el aprecio que le tienen a personas que han influido en ustedes. Creo que ellos son como una especie de abre caminos. Entonces, en este caso, dos jóvenes talentos de la provincia, de lugares alejados, ganan la Beca 18 y llegan a Lima, a un mundo muy diferente al suyo ¿Cómo ha sido el proceso de adaptación? ¿Qué experiencias han vivido o tenido en la capital?

Nery: Para mí no fue tan chocante. No fue como la primera vez cuando vine a estudiar mi secundaria. Fue algo normal. No sentí la distancia de mis padres. En ese lado, me fue bastante bien, ya que desde el tercer año de secundaria me venía preparando en la pre, por lo que viajaba lejos. Por mis estudios he vivido alejada de mis padres. Adaptarme fue rápido para mí. La vida universitaria, para mí fue algo bonito, porque la universidad es pequeña y muy acogedora, con mucho interculturalismo por jóvenes que vienen de diferentes partes del país. Adaptarme al ritmo académico tampoco me fue muy difícil. No sufrí mucho. Creo que eso depende de la responsabilidad que tú te pones y también el empeño.

Nilson: Para mí en la vida social fue complicado, porque no estaba acostumbrado a vivir rodeado de tantas personas. En Lima hay cantidad de personas en torno a ti, cada uno con su mundo y parece no importarle lo que pasa a su alrededor. Cuando llegué a Lima conocí a personas interesantes, de diferentes lugares del Perú. A través de varios compañeros pude conocer otra realidad, al menos imaginarla, hasta hubo muchas similitudes con mi mundo, porque la mayoría de estudiantes eran de provincia. En la parte académica sí me costó al principio. Yo no tenía una base para seguir el ritmo de la vida universitaria, pero fui adaptándome. Me tomó prácticamente dos semestres el proceso de adaptación. Tuve mucha presión en cuanto a perder la beca. Esa presión creo que no me permitió adaptarme bien. Se me hizo complicado el estudiar y estudiar, pero no tenía cómo afrontar las dificultades que se me presentaban en la vida, en lo personal y en lo académico. En el primer semestre varios compañeros perdieron la beca, en el segundo semestre igual, hasta el quinto semestre pensé que el siguiente iba a ser yo. Pero trabajé duro y pronto se me hizo normal. No todos tienen el mismo proceso de aprendizaje, no todos van a aprobar sus cursos satisfactoriamente. Entendí también que puedes, por ejemplo, repetir un curso y volver a llevarlo, aunque afecta en lo económico, pues se tiene que pagar. Yo reprobé un curso y cuando lo volví a llevar aprendí más, lo cual suma mucho en adquirir conocimientos.

Cada uno tiene un mundo y una historia detrás. Cuando ustedes llegan a la universidad viven un proceso de adaptación, el cambio y descubrimiento de un nuevo mundo. ¿Cómo así terminan metiéndose o llegan a interesarse en la ciencia, tecnología, innovación y elaboración de proyectos?

Nery: En el tercer año de nuestra carrera, es donde dimos los primeros pasos en el diseño de proyectos científicos. En gran parte se debe a los cursos, que dictaba el profesor López Ludeña. Él nos abrió los ojos para acercarnos al diseño y elaboración de proyectos científicos, investigación e innovación tecnológica. En la actualidad, tenemos varias carteras de proyectos, todavía seguimos trabajando en lo que nos interesa y nos gusta hacer. Amamos mucho hacer proyectos. Es diferente. Es muy enriquecedor.

Nilson: En el tercer semestre, en Física I, se tenía que hacer un proyecto. Yo inocentemente creía que se haría en la hoja. Pero resulta que íbamos a hacer una instalación fotovoltaica. Eso fue interesante, ya empezar a hacer cosas. Claro la instalación fotovoltaica es algo que aparentemente para muchas personas es complejo. Es alucinante cómo hay personas que se lucran con el sencillo proceso de instalación y le sacan el ojo a la gente prácticamente. Por ejemplo, en Amazonas una persona por solo instalar un panel solar y encender un foquito cobraba 500 soles. Bueno, iniciamos de esa manera, salimos al campo con el profesor, quien quería evaluar qué tal nos desenvolvemos. Creo que intentaba saber cómo es un estudiante en el campo, quizá para seguir apoyando. Al parecer vio un potencial en nosotros, que se podía seguir trabajando, moldeando y es así como luego seguimos haciendo proyectos con él. Ya fuera de la universidad seguimos trabajando como equipo, haciendo proyectos por voluntad propia e independiente. A veces fallamos, pero ahí es donde aprendemos. De esa forma, desarrollamos proyectos como el esterilizador que se ha difundido mucho y lo hicimos durante la pandemia.

Uno puede tener capacidad, talento o conocimiento, pero a veces necesitas a alguien que te dé un empujoncito para lograr un sueño o simplemente te dé seguridad y confianza en ti mismo. En ese sentido, creo que López Ludeña ha sido vital en ustedes. ¿Cuál fue su primera experiencia con el desarrollo del proyecto, cómo nace la idea o qué les motivo realizarlo?

Nery: La primera experiencia que tuve fue la instalación fotovoltaica en Ayacucho. Luego vino a hacer un proyecto más grande en Amazonas. Fueron la instalación en base a tres proyectos. Uno para la rendición de secado, otro la desinfección del agua y el tercero fue la instalación de paneles térmicos. Y casi durante la pandemia hicimos el esterilizador. El último proyecto fue un gran logro para nosotros, porque ganamos el concurso en Cusco. Estos resultados se deben porque tenemos a un mentor que nos capacitó, nos enseñó y nos sigue instruyendo, lo cual facilitó abrirnos el caminó de la ciencia y el conocimiento. Tener cerca a una persona que nos llevó a entender el valor de la elaboración de proyectos de la ciencia nos motiva más.

Nilson: Mi primera experiencia fue la instalación fotovoltaica en la universidad, Pero aquello no quedó ahí. En marzo del siguiente año se dio la posibilidad de implementarla en Ayacucho. Viajamos allá con el equipo de trabajo. Ese proyecto aún sigue ahí. Después volvimos con otro proyecto, una especie de ayuda social, para hacer el mantenimiento de la casa geodésica, que se había implementado años antes. Ese mismo año se dio la oportunidad de hacer un proyecto para las comunidades Awajún de Nieva, en Amazonas.

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La primera experiencia ha sido vital en ustedes. En las ocasiones que salieron al campo a ejecutar el proyecto, ¿qué es lo que han comprendido o visto? ¿Quizá haya cambiado su manera de ver la realidad a partir de la ciencia?

Nery: Al realizar los proyectos no solamente se aprende y se ve la realidad social, sino se vive la realidad de las comunidades, su problemática y sus necesidades. Pero para ello, en cada comunidad observamos minuciosamente todo, detalle a detalle. Por ejemplo, uno de los problemas de Santa María de Nieva era el agua. La población padecía de enfermedades estomacales por consumir agua contaminada. La solución estaba ahí nomás. Como allá llueve demasiado lo único que se tenía que hacer era purificar y ofrecer agua más saludable y accesible a la población. Además de los proyectos el haber participado en voluntariados me ayuda a ver los problemas sociales con mayor interés. Creo que muchos solo pensamos en terminar la carrera y luego en trabajar para ganar dinero, pero nos olvidamos de la problemática de nuestras comunidades. Creo que el conocimiento y las habilidades que desarrollamos en la universidad deben aplicarse para aportar en la mejora de la calidad de vida de la población.

Nilson: Yo me di cuenta que es importante el desarrollo de proyectos científicos. Es emocionante ver cómo se beneficia la población gracias a la ciencia. Cuando fuimos a Amazonas la experiencia fue más interesante, porque entramos en una sociedad con una realidad totalmente diferente. Yo soy descendiente quechua-inca, y conocer otra cultura, como la comunidad Awajún fue impresionante. Además, muy motivador porque ellos confiaban en nuestro trabajo, es decir, para ellos nosotros le estábamos llevando una solución a su problema. En Nieva veía a muchas niñas o personas acostumbradas de beber agua del caño que les traía problemas de salud, pero con el purificador instalado para el mismo caño tenían agua más saludable, lo cual nos dejaba satisfecho.

Llevar proyectos científicos a comunidades los llevó a pisar otra realidad o vivir una realidad diferente más cerca, en este caso, se diría de pueblos vulnerables ¿no? En esa experiencia que han tenido ¿la formación que han recibido en su casa de estudios ha influido?

Nilson: Sí, claro que sí. Eso se resume en el reconocimiento que hemos tenido este año como estudiantes con cuatro C. En la universidad, con los cursos de humanidades nosotros hemos entendido que, por más buen profesional o capo que seas, si ello no suma en algo para la sociedad, pues no eres un profesional completo. Nuestra casa de estudios nos forma para ser buenos profesionales, pero también para ser útiesl en la sociedad, ayudar a los más necesitados en la mejora de su calidad de vida.

Nery: Veo a la universidad como un intermediario en todo este proceso, porque creo que hemos extraído dos partes muy fundamentales de la universidad. En la parte técnica, para la carrera de ingeniería todos los conocimientos de los profesores. Y en la parte del humanismo a ser útil para los demás. Significa que no solamente nos han inculcado fortalecer, enriquecernos en la parte técnica de conocimientos, sino también cultivar nuestra humanidad hacia otras personas. En ese sentido creo que la diferencia en los estudiantes de la UARM es la parte humanista. Y efectivamente, este año nos han reconocido como estudiantes con cuatro C. Aunque creo que la universidad podría priorizar un poco más la innovación científica, ya que eso no solo beneficia a la universidad en la generación del conocimiento, sino que aporta en el desarrollo del estudiante y de nuestro país.

Es impresionante cómo ustedes que vienen de pueblos con muchas carencias ahora llevan propuestas de solución a las poblaciones más necesitadas. Nos podrían contar ¿cómo es que todo esto se concreta en Innovación Social Aplicada-ISA? ¿Cómo nace ISA?

Nery: ISA concentra todo el proceso, trabajo y proyectos que hemos realizado junto al profesor Ludeña. La palabra ISA nace cuando estábamos en Amazonas; un día caminando nos nace la idea de ser ingenieros sociales. Este término no se usa ni se aplica mucho en el campo de la ingeniería. Pero ahí nace la palabra y la idea de hacer innovación social aplicada. Ya abrimos nuestra página de Facebook, ahí colgamos los proyectos que realizamos con la finalidad de que otros jóvenes como nosotros puedan ver y se atrevan a realizar proyectos científicos, para que encuentren motivación y participen en el campo de la ciencia.

Nilson: Solo agregar que, cuando hacemos proyectos, primero discutimos, estamos en ese proceso de intercambio de ideas y conocimientos. Con la idea de que, esto no se va a quedar aquí, que vamos a hacer realidad lo que soñamos crear hasta llevarlo a ISA.

Es maravilloso lo que comparten. Necesario e interesante lo que plantean. Para ser parte de la solución del problema social a través de la ciencia ¿qué problemas han afrontado? ¿Quizá nadie se interesaba en sus proyectos o no había financiamiento?

Nilson: En mi caso ha cambiado mi dinámica de vida. Yo tenía dos mundos, lo social y académico, cuando empecé a realizar proyectos prácticamente dejé mi vida social. Me alejé de mis amigos, porque estaba centrado en el desarrollo de los proyectos hasta terminarlo. No tenía tiempo ni para una salida, ni un domingo libre. Estaba metido en el trabajo. En la parte económica, en el desarrollo de los prototipos sí falta dinero. Gran parte del financiamiento vino del mismo profesor.

Nery: Uno de los problemas que más hemos enfrentado fue en Amazonas en el desarrollo o instalación del secador, el clima nos impedía avanzar. Un día llovía y soleaba a la vez, por lo que teníamos que parar el trabajo. Lo otro es que, perdíamos clases al estar estudiando y viajando en una semana. Pero son problemas que uno tiene que afrontar, para lograr la meta propuesta. Aparte, la convivencia del equipo también es importante. En principio a mí me costó bastante adaptarme al equipo de trabajo, porque cada uno tenía su personalidad y una forma de entender las cosas, y aún no nos conocíamos tanto. Frente a los problemas nos sentábamos a tomar el café y conversar. Ahí nos poníamos a evaluar el proyecto, la idea, los errores, analizar lo que veníamos realizando. Tal dialogo nos unió como equipo. Ese vínculo nos ha mantenido unidos, además de tener un mentor estupendo, que maneja bien algunos percances.

En nuestro país la ciencia, la innovación tecnológica y la investigación científica no se priorizan. ¿Qué dirían ustedes al respecto a partir de su experiencia?

Nery: Me gustaría ser directa y sincera. A mí me decepciona un poco que en nuestro país no se apueste por el desarrollo científico y tecnológico. La diferencia de inversión en la ciencia con otros países es abismal. No necesariamente se tiene que ser un país desarrollado para atender el sector de la ciencia, sino hacer ciencia y tecnología de acuerdo a la necesidad que se tenga. Si no hay interés ni inversión ni el país apuesta por la innovación tecnológica, los estudiantes nos vemos limitados. En nuestro país no hay muchos trabajos científicos publicados. No entiendo por qué es uno de los campos menos atendidos. Por otro lado, las empresas destacan tu trabajo científico, por lo que tienes ventaja en el campo laboral. A mí me gustaría hacer proyectos, dedicarme todo el tiempo, pero ¿si no hay financiamiento con qué medios lo realizo? Si el Estado no ayuda qué hacemos nosotros. Quizá hacer tu propia empresa o desarrollarte en una empresa. Si solo queda eso el camino científico se pone más complicado.

Nilson: El tema del financiamiento es el problema. Para el desarrollo científico se necesita financiamiento, para comprar equipos, hacer experimentos u otros, sino no hay cómo realizarlo. Claro hay instituciones del gobierno que financian proyectos científicos, pero eso está vinculado a las instituciones burocráticas que creo que es un factor limitante, porque si tú ves en el ranking de instituciones que ganan el financiamiento de sus proyectos, solo son unas cuantas universidades y son los mismos quienes ganan casi todo, y viven de eso. Creo que hay que ser conscientes que hay tantos talentos en el Perú que necesitan ser atendidos, que pueden generar conocimiento y necesitan el apoyo del Estado u otras instituciones. Necesitan laboratorios, acceso tecnológico, oportunidades y mentores para madurar sus ideas. En la provincia, las personas saben cómo pueden solucionar sus problemas, pero necesitan medios, instrumentos, apoyos y un poco de ciencia y tecnología. Creo que el gobierno no está enfocado en revalorar el conocimiento, por ejemplo, conocimientos ancestrales. Si a esta le metes un poco de ciencia, innovación y tecnología ahí pues, no necesitas ser de una universidad top para solucionar problemas básicos.

Luego de los logros y reconocimientos que han tenido ¿qué proyectan en el futuro? ¿cuál es su sueño o su desafío científico?

Nery: Sí, claro, tienen a Nery para muchos proyectos científicos. Nosotros venimos desarrollando muchos proyectos que aún están en cartera. Estamos pensando participar en concursos de financiamiento. En mi desarrollo profesional, también sigo trabajando, creciendo como ingeniera industrial. Tengo mucho por hacer y trabajar, ya estoy a punto de terminar mi carrera. Uno de mis objetivos cortos es ser licenciada, sacar mi título. Ya más adelante quiero hacer mi maestría y estoy enfocándome en ello. Para lo cual, no solo tengo que tener conocimiento, sino enriquecerme en todo este proyecto social, para ser una ingeniera social aplicada. Yo no solo quisiera trabajar en una empresa y quedarme ahí haciendo mi vida. Creo que hay tiempo para lo que quieres hacer. Si trabajas en una empresa también hay tiempo para trabajar en el desarrollo de proyectos científicos. Como equipo también tenemos otras aspiraciones y retos que cumplir.

Nilson: Como equipo, tenemos el objetivo de formar una empresa dedicada a las investigaciones científicas y al desarrollo de proyectos de innovación científica. En lo personal, estoy a puertas de terminar mi carrera, pero hace poco inicié una carrera corta de programación, porque me gusta y quiero aprender la parte de informática. Mi otro objetivo es trabajar en mi pueblo. Muchos de los proyectos que hemos desarrollado pueden ser útiles para solucionar los problemas de mi comunidad.

Antes de terminar me interesa preguntarles algo. La infancia creo que es un momento crucial que recordar. ¿Qué hacían ustedes cuando eran niños?

Nery: Yo extraño la despreocupación, esa libertad que se tenía cuando era niña. Vivías en un mundo propio. Algo que siempre voy a extrañar también, es tener una muñeca. Recuerdo que, mis abuelos cuando venían a visitarnos nos traían regalos. A mí me regalaban juguetes de varoncitos mas no las muñecas. A mi hermana siempre le regalaban las muñecas que cantan, pero yo las malograba. Me daba curiosidad saber por qué cantan las muñecas, cómo lo hacen, así que las desarmaba y las malograba.

Nilson: En la niñez no suele haber recuerdos tan malos, y cada vez que recuerdas te ríes de lo que has hecho. Yo añoro el estar con mi abuelita. He vivido con ella, ya que crecí alejado de mis padres por mis estudios, por seguir mi sueño. También extraño la vida del campo. Yo iba a caminar al bosque o a cazar. Adentro encontraba una planta frutal como mandarina, palta, plátano y comía, lo cual era una forma de interactuar con la naturaleza. En temporadas de verano paraba en el río, era bonito estar con los amiguitos. Cuando no tenía con quién jugar hacía mis propios juguetes, pues, yo no tenía juguetes que vendían, porque no tenía dinero, por lo que hacía mis carros con arcilla, incluso, después de que iba al pueblo a ver ver las películas de Rambo, Van Damme, Jackie Chan, Chuck Norris, me ponía a hacer armas con palos. Otro que añoro son las reuniones en la familia, sobre todo durante la fiesta de cumpleaños.

Finamente ¿qué reflexión dejarían para los jóvenes de nuestro país que se inician o se interesan en la ciencia y tecnología?

Nilson: Solo decir que les pongan más empeño a sus metas, sus anhelos, que sigan adelante. Que le den más dedicación a lo que quieren hacer. Además, acotar que es muy importante rodearse de personas que saben más, relacionarse con ellos, para que les puedan ayudar y aprendan más. Y que confíen en sí mismos y no tengan miedo, que se atrevan.

Nery: Quisiera dirigirme a las mujeres, quienes encuentran más barreras que los varones en diversos campos, quizá por eso no hay muchas mujeres dedicadas a la ciencia. Nunca hay que decir que no se puede. Aquello le pone fronteras a nuestras capacidades y habilidades. Tampoco hay que sobrestimar nuestras capacidades y los miedos; y las inseguridades hay que trabajarlos. Hay que arriesgarse y darse la oportunidad de crecer como persona y ser capaces de enfrentar a los mostritos que interfieren en nuestro camino y superarlo. Creo que todas las personas tenemos las mismas capacidades y creo tenemos todo en sí, solamente está en que cada uno lo encuentre y sepa qué es lo que más le gusta hacer. Si te gusta hacer proyectos, ciencia, tecnología, investigación o afines, es mejor dedicarse a ello sin peros. Y sí, estar cerca de una persona experimentada para aprender más.

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