Entrevista

Juan Carlos Riveros: “Hay unas ganas impresionantes de mentir de parte de la gente que está a cargo de Repsol”

2022-01-26
Por Omar Rosel

Corresponsal en Ayacucho

coverFoto: Oceana Perú

La Comandancia de Operaciones Guardacostas de la Marina, confirmó un segundo derrame de petróleo en la Refinería La Pampilla, operada por Repsol, situación que pone en tela de juicio la capacidad de la empresa petrolera para realizar este tipo de operaciones salvaguardando el ambiente. Asimismo, hay un alto cuestionamiento a Repsol por la inadecuada respuesta ante el derrame de 6 mil barriles de petróleo ocurrido hace unos días y la respuesta poco eficiente de las instancias gubernamentales y de control ante este desastre ambiental en las aguas de las costas de Lima. Para analizar este hecho, Noticias SER entrevistó a Juan Carlos Riveros, Director Científico de Oceana en Perú.

¿Qué nos revela que se haya registrado un nuevo derrame de petróleo frente a la refinería de Repsol?

Es el mismo punto donde ocurrió el derrame original. Lo que aparentemente ha estado pasando y hay que confirmarlo con la información que ya dio OEFA es que el tubo o la manguera que conecta el barco con la refinería, estaría roto y eso es lo que habría causado el derrame grande. Aparentemente, han tratado de moverlo y arreglarlo y en ese trajín se ha estado escapando petróleo, porque la manguera todavía está con petróleo y esto probablemente ha empezado, incluso el día 20 y 22 o 23, pero recién ayer ha sido evidente lo que estaba pasando y trataron de contenerlo. Lo malo es que la empresa ha insistido en que no pasa nada.

¿Sorprende que una empresa como Repsol, no disponga de tecnología para detectar fugas de petróleo y contenerlas?

Sorprende que una compañía de nivel global tenga una capacidad tan pobre para detectar el problema y atender las consecuencias del problema. Primero, no han tenido los sistemas de control funcionando, porque normalmente un sistema tiene unas válvulas que miden las presiones en la hidrostática y de esa manera se detecta si hay una fuga. Aparentemente no hay una cifra de cuánto petróleo ha salido, porque su sistema de control de flujo no estaría funcionando. Y en segundo lugar, existe la sospecha que luego de la ruptura, el barco cierra la válvula y se aparta, pero la manguera queda flotando en el fondo del mar y es ahí cuando sigue saliendo petróleo. Y, no habrían funcionado los sistemas de resguardo que eventualmente se cierran de forma automática. Esa es la seguridad más elemental que deberían tener. El otro hecho, complementario, es que su personal no estaba entrenado y no supo responder. No han hecho entrenamiento de riesgo, no han seguido los protocolos normales y simplemente han visto un poco de petróleo en el mar y recién al día siguiente cuando ya era un escándalo buscaron un culpable. En realidad, en ese momento, lo que debieron hacer es contener el petróleo en el mar y lo lamentable es que esperaron que el petróleo llegara a la orilla y se desplazara hasta el norte.

¿Consideras que los procedimientos de recojo del petróleo del mar y de las playas, son los más adecuados?

De lo que hemos visto en los primeros cinco días, hubo mucha improvisación. Hemos visto tecnologías no adecuadas, como services contratando gente a cambio de un pequeño salario y sin que las personas cuenten con máscaras antigás, recogiendo con baldes cortados por la mitad, con recogedores y rastrillo, lo cual demuestra una improvisación terrible. A partir del día ocho y nueve han aparecido los sistemas skimmers, que son como aspiradoras que colectan el líquido. Es muy poco lo que se ha visto en cuanto a tecnología. La empresa dice que en el mar tiene 5 o 6 skimmers, pero cuando uno accede imágenes de satélite del los días 18 y 19 de enero, no hemos visto absolutamente nada. Imaginamos que algún órgano de control le pedirá las coordenadas y que muestre que efectivamente hubo skimmers. Pero las evidencias, imágenes y testimonios de mucha gente nos dicen que sencillamente no se hizo nada, en los primeros tres días y luego en la orilla del mar se comenzó a trabajar de manera incongruente con lo que tenían a la mano. Creo que no se dieron cuenta lo que tenían entre manos y si se dieron cuenta, lo ignoraron y dejaron que ocurriera. Al final, pensaron que no había nada que hacer y ‘mejor paguemos la multa y nos quedamos tranquilos’. Hay desidia y hay unas ganas impresionantes de mentir de parte de la gente que está a cargo de Repsol.

¿Qué opinas sobre la respuesta de las instancias gubernamentales frente a este desastre ecológico?

Hay varios problemas. Primero, se registró una reacción desordenada, tardía y muy poco efectiva, porque vino SERFOR por un lado, después SERNANP, quitándose las especies afectadas. Un desastre de coordinación, porque los canales formales de coordinación no existieron. El segundo problema es que el régimen legal y marco regulatorio ha sido debilitado sucesivamente por varias administraciones. Asimismo, OEFA no tiene capacidad para hacer inspecciones regulares e inopinadas, sin necesidad de contar con autorización de las empresas, porque no tiene la capacidad logística para hacerlo.

Ante un marco regulatorio debilitado, ¿se podrá sancionar a Repsol por este desastre ecológico?

En los últimos 20 años las Industrias a través de sus lobbies en el Congreso y en el Ejecutivo, han estado erosionando progresivamente el marco legal vigente, porque recordemos que decían que no somos Suiza, no somos Holanda para tener estándares altos regulatorios ambientales, con el pretexto de que no vamos a poder atraer la inversión y que necesitamos que las empresas se queden. Hemos hecho lo posible para malograr la situación y, toda esa gente, todos esos funcionarios que cedieron a esas presiones y todos esos lobbistas que se llenan ahora la boca indicando lo que debería hacerse ante este desastre son responsables tanto más que Repsol. Ahora, Repsol no está haciendo nada porque se siente seguro de que efectivamente al haberse debilitado el marco regulatorio, por culpa de esta gente, se tiene a un Estado súper débil que está pataleando en la oscuridad, pidiendo ayuda a Naciones Unidas y al extranjero, diciendo que no sabe qué hacer con este asunto.

¿Se podrá regenerar este ecosistema marítimo que ha sido afectado por el derrame de petróleo?

El sistema que ha sido afectado es un sistema relativamente simple, no es un bosque tropical como puede ser en la Amazonía, dónde hay mucha complejidad. El sistema afectado es resiliente y podría recuperarse, pero eso va a tardar unos 5 a 6 años como mínimo para que se restablezca, sobre todo las especies colonizadoras. Si ahorita uno va al borde de la playa, a la zona donde muere la marea, ahí habían algas, cangrejitos, conchitas, choritos, que son parte del ecosistema que a su vez permiten que haya cría de otros animales, eso ya no existe. Es posible que en unos 2 o 3 años veamos la recolonización. Y si tenemos un fenómeno del Niño eso va ayudar a recolonizar, porque los animales se van a mover. Esto es como un rompecabezas armado que alguien viene y lo patea. El ecosistema va a tratar de armar y juntar las piezas y va a tomar un tiempo, pero cuando ya esté terminado, se va a dar cuenta que faltan piezas y ahí ya no vamos a ver más pingüinos de Humboldt por lo menos en 10 años, no van a haber nutrias marinas probablemente y en mi particular opinión, no creo que vuelvan. No vamos a recuperar lo mismo que teníamos, olvidémoslo. Lo que vamos a tener es un sistema más o menos funcional, con algunos servicios ambientales, pero irremediablemente alterado, pero muchas de las singularidades de esta zona van a desaparecer.