Opinión

¡Esos parques no se van a salvar solos!

2020-11-01
Por Laura Lozada Acosta

Laura Lozada. Economista y urbanista

coverFoto: Foursquare

"El parque como está, no es sostenible, pero con la propuesta, sí. Es rentable porque algo que no produce nada comenzará a pagar arbitrios", declaró en 2017 el alcalde de Comas, argumentando su aval a la construcción de un supermercado Plaza Vea sobre el Parque Manhattan. Afortunadamente, la organización de vecinos impidió este despropósito. Un año antes en otro distrito de Lima Norte, la iniciativa privada New Life Independencia fue suspendida, también por presión de los vecinos que no dejaron que desaparezca la Alameda Los Incas.

El parque Puelles de Huánuco no tuvo la misma suerte. Ahí, la empresa Urbi Propiedades del grupo Intercorp (la misma del caso Manhattan), logró construir un centro comercial Real Plaza. La acción de amparo interpuesta por la Cámara de Comercio y el Patronato de Huánuco ante el Tribunal Constitucional fue declarada fundada recién este año, nueve años después de los hechos; con ello quedó establecido que la Municipalidad Provincial de Huánuco y Urbi Propiedades vulneraron el derecho al medioambiente adecuado. Por si alguien quisiera dar el beneficio de la duda a la empresa basta recordar que su página web te recibía con el eslogan “Líderes nacionales en la obtención de espacios públicos para el desarrollo de proyectos comerciales”.

Este modus operandi no se detiene. En Surco, mediante una iniciativa privada se pretende construir un centro comercial de tres pisos en el parque La Paz, con lo que desaparecerá totalmente este espacio público. Los vecinos, organizados para defender el parque, demandan que se deje sin efecto el acuerdo de concejo que aprueba la “opinión de relevancia” de la iniciativa con un expediente en el que todos los entes técnicos de la Municipalidad declaran viable el proyecto. En un comunicado reciente, la Municipalidad de Surco rechaza la información “malintencionada” sobre el caso y dice respetar las áreas verdes. No dicen que el proyecto supone un uso incompatible con la zona de recreación pública. Una gestión verdaderamente comprometida con preservar áreas verdes, rechazaría de plano la construcción de un centro comercial.

Las iniciativas privadas que pretenden intervenir espacios públicos para desarrollar plataformas comerciales se amparan en un ordenamiento jurídico que privilegia la promoción de la inversión privada (DL 1362). Encuentran acogida en las municipalidades que buscan nuevas fuentes de ingreso aún a costa de la desnaturalización de lo público. Si las iniciativas son “tan buenas”, ¿por qué para su desarrollo las empresas no compran terrenos allí donde la zonificación lo permite? Porque al parecer, lo que las hace rentables para sus promotores es justamente el bajo precio de acceso al suelo que las Municipalidades están dispuestas a “ceder”. Un informe realizado por la Contraloría[1] a la iniciativa privada del Parque Manhattan identificó que la empresa valorizó el m2 muy por debajo del valor comercial y arancelario de la zona.

Es indignante que las municipalidades admitan e incluso promocionen iniciativas privadas que recortan áreas públicas destinadas a la recreación libre y gratuita de sus propios vecinos. Peor aún, se pretende intimidar a los vecinos que se oponen con un falso discurso de atraso versus modernidad, cuando lo que en realidad se está debatiendo es quién define a qué tenemos derecho en la ciudad.

Los parques hoy en conflicto -como La Paz en Surco o el Sinchi Roca en Comas, recortado en 10 hectáreas para el patio de maniobras y estacionamiento del Metropolitano- abren una nueva oportunidad para poner en debate un nuevo modelo de hacer ciudad, donde se discutan los mecanismos de financiamiento para las infraestructuras que necesitamos, la valoración de los espacios públicos y el rol de la participación ciudadana. Es urgente generar instrumentos para balancear el desequilibrio de poder entre el capital privado, los gobiernos locales y la ciudadanía. Por lo pronto, toca apoyar y promover la organización vecinal y ciudadana, que cumple un rol clave en la defensa de nuestros espacios públicos. Esos parques no se van a salvar solos.


[1] Informe de Acción Simultánea N 004-2017-OCI/2175-AS a la Municipalidad Distrital de Comas por la “Iniciativa privada del proyecto parque Manhattan”.