Entrevista

Eduardo Dargent: “El Ejecutivo está cayendo en error tras error, y eso puede ser aprovechado por los que apoyan la vacancia”

2021-11-10
Por Omar Rosel

Corresponsal en Ayacucho

coverFoto: Epicentro TV

Al cumplirse los 100 del gobierno de Pedro Castillo, se vive una nueva crisis política generada en el sector Defensa por una presunta interferencia del Ejecutivo en los ascensos de las Fuerzas Armadas. Si bien hay algunos puntos rescatables de la gestión Castillo, estos se pierden en los permanentes desaciertos que comete con nombramientos de funcionarios con poca experiencia o que poseen conflicto de intereses, donde además se ha priorizado la “repartija” y el “cuoteo”. Esta situación va minando la estabilidad del gobierno y abonando al discurso de la vacancia presidencial. Para analizar este contexto político, Noticias SER conversó con el politólogo Eduardo Dargent, Profesor de Ciencias Políticas de la Pontificia Universidad Católica del Perú

A los 100 días del inicio del gobierno ¿Cómo se podría caracterizar a la gestión del presidente Pedro Castillo?

Creo que es una gestión que empezó con grandes propuestas de cambio, que muchos señalaron que estaban sobredimensionadas para sus capacidades y además porque decían que no tenía una amplia legitimidad electoral para hacer reformas enormes. Y la realidad mostró rápidamente que se trataba de un gobierno realmente precario. Me parece que el nombramiento de Guido Bellido expresó una pésima lectura de la realidad, al incrementar la sospecha de que estaban poniendo a cargo de la Presidencia de Consejo de Ministros a una persona con poca experiencia para un manejo político grande y a escala nacional.

A ello se sumaron los nombramientos de funcionarios con poca experiencia en el Estado ¿en qué medida esto debilita al gobierno de Castillo?

Los nombramientos en muchos ministerios se dieron como una suerte de “cuoteo”, donde hay intereses particulares, amistades de campaña, alianzas políticas, pero no hablamos de un corporativismo amplio, con alianzas que, para bien o para mal, van a dar estabilidad. Aquí hablamos de grupos muy pequeñitos, con débil legitimidad social y sobre todo, con muy poca experiencia y con conflictos de intereses.

Sorprende la permanente crisis en la que vive este gobierno en su corto tiempo de vigencia, pero ¿son la inexperiencia y los desacertados nombramientos los que generan esta situación o hay otros elementos?

Creo que no solo es un tema de inexperiencia, que ya es problemático, sino también es un problema de malos nombramientos y haber puesto a gente inadecuada con intereses en conflicto en muchas posiciones. A veces hay una sensación de disculpa y decir que está aprendiendo, pero cuando se selecciona mal no solo se genera un problema de gestión, sino un problema de conflictos de interés. La izquierda ha hecho bien en denunciar las diferentes formas en que el Estado peruano puede ser capturado o presionado por interés particulares, pero la forma de avanzar contra esto no me parece que sea llenándolo de otros intereses particulares, en diversos espacios, incluso yendo en contra de avances que ya se tenían dentro del Estado.

¿Nuevo Perú liderado por Verónica Mendoza y el Frente Amplio no fueron suficientes para darle ese soporte técnico al gobierno?

Para comenzar, son fuerzas que no han estado en el poder nacional y también eran pequeñas y creo que aceptaron rápidamente la designación de Guido Bellido y se mostraron en un papel bastante subordinado. No solamente fue que no se opusieron, sino que hubo hasta entusiasmo y justificación. A mí me sorprendió la forma cómo se aceptó tan rápidamente un Presidente de Consejo de Ministros con declaraciones exaltando la violencia en los años 80 en el Perú, con comentarios misóginos, y de apoyo a cualquier tipo de dictadura. Creo que no han actuado como un grupo que eleve el nivel técnico y la sostenibilidad de un gobierno más fuerte, porque aceptaron esa primera designación de Bellido. Entonces al aceptar tener un socio que te iba a pagar mal, le diste enorme poder de entrada que creo que ha generado una situación de gobierno bien complicada.

En este contexto complejo que vive el gobierno ¿hay algunos hechos que se pueden destacar?

Quiero hacer la salvedad de dos cosas en las que se reaccionó bien. Me parece que, en el Ministerio de Economía y Finanzas, se ha logrado poner un límite a ciertas propuestas que hubiesen sido muy dañinas, y en términos generales hay cierta sensatez económica. Y el otro tema es la vacunación, donde no solo hay que reconocer la continuidad, sino también a la creatividad y cambios de estrategias ante problemas diversos que ha ido surgiendo, eso es una buena política pública, porque demuestra que hay gente en el Estado, pensando y reaccionando a lo nuevo.

Considerando la debilidad del gobierno de Castillo y las permanentes crisis de esta gestión ¿cree que la vacancia se viene en un futuro inmediato?

Creo que algo se rompió en el período 2016-2021 y es la forma que se generalizó el uso de la vacancia, pero también la forma de entender la cuestión de confianza, que es un recurso extremo que no se puede usar como amenaza al Congreso. Y también, el sistema ha cambiado porque ya no tenemos un sistema presidencialista, a pesar de que no ha cambiado ninguna regla del sistema político. Y por eso en los primeros 100 días de gobierno estamos hablando de vacancia y de aceptar la idea de una incapacidad moral como un acto gravísimo, que está a la par o por encima de los artículos a las que se pueden recurrir para procesar penalmente al presidente. Ahora bien, el Congreso sabe que la calle está mirando lo que hace y que sí perciben situaciones injustas o injustificadas, puede generar un movimiento complejo difícil de controlar y de manejar tanto para un gobierno como para el Congreso. Sin embargo, un presidente que se sigue desvirtuando y pierde su respaldo, puede llevar a que incremente la gente que diga “bueno veamos ahora qué pasa con la vicepresidenta Dina Boluarte”.

¿En qué medida esto sería dañino para el sistema democrático y sus reglas de estabilidad?

Creo que una vacancia es algo muy malo para el país, porque el sistema político está diseñado para el ensayo error y, si nos equivocamos lo hacemos por cinco años. Además, hay formas de control político para minimizar es error y por ello las reglas estas construidas para que el presidente y el Congreso duren cinco años. Lamentablemente el Ejecutivo está cayendo en error tras error, y eso puede ser aprovechado por los que apoyan la vacancia.