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Una publicación de la asociación SER

Voy y vuelvo, como decía Nicanor Parra

La muerte del poeta, o más bien antipoeta, Nicanor Parra Sandoval (5 de septiembre 1914 - 23 de enero 2018) –hermano mayor de Violeta, la también destacada figura primordial de la chilenidad– es la despedida del último gran poeta del siglo XX de nuestro país, como lo fueron también los dos premios Nobel –Gabriela Mistral y Pablo Neruda– y Vicente Huidobro, un vanguardista y gran polemista de la primera mitad de ese siglo. Se trata de una personalidad que trascendió los círculos literarios, para convertirse en una suerte de referente lindante con la cultura pop y que tuvo una enorme influencia en creadores de diversa índole.

¿De dónde vino Parra? Nació en un pueblo cordillerano del centro-sur de Chile, San Fabián de Alico. En ese lugar, su padre impartía clases como profesor primario. La vida de la numerosa prole de los Parra no era nada de fácil por el contumaz abrazo del progenitor del poeta a la vida bohemia vinculada a su veta musical, lo cual hacía que la familia cambiara a menudo de lugar de residencia. Nicanor fue el único de los ocho hermanos que logró estudiar más allá de la educación primaria y que, no sin algunas dificultades económicas, entró en 1933 a estudiar Pedagogía en Matemáticas y Física en el Instituto Pedagógico, consiguiendo ser un destacado profesor de Física en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Chile; además, hizo después estudios en Estados Unidos e Inglaterra y fue profesor titular de Mecánica Racional y director interino de la Escuela de Ingeniería por veinte años, manteniéndose vinculado a esta casa de estudios por más de cincuenta.

Ya su segundo libro Poemas y antipoemas (1954), escrito al regreso de varias estadías en el extranjero, se consideraría una suerte de manifiesto de rebeldía del autor contra esa tradición poética que representaba una enorme y sofocante influencia cuyo principal protagonista era el poeta Pablo Neruda. Será entonces el lenguaje coloquial o la recomposición de la sabiduría popular recursos que a juicio del autor se constituyen en antipoesía.

Considerad, muchachos,

Este gabán de fraile mendicante:

Soy profesor en un liceo obscuro,

He perdido la voz haciendo clases.

(Después de todo o nada

Hago cuarenta horas semanales).

¿Qué les dice mi cara abofeteada?

¡Verdad que inspira lástima mirarme!

Y qué les sugieren estos zapatos de cura

Que envejecieron sin arte ni parte.(“Autorretrato”).

En otro poema, “Soliloquio del individuo”, que el mismo Parra consideró el más logrado de este libro, reafirma su identificación por un individuo concreto y abrumado por una realidad ajena al encanto:

Yo soy el Individuo.

Miré por una cerradura,

Sí, miré, qué digo, miré,

Para salir de la duda miré,

Detrás de unas cortinas,

Yo soy el Individuo.

Bien.

Mejor es tal vez que vuelva a ese valle,

A esa roca que me sirvió de hogar,

Y empiece a grabar de nuevo,

De atrás para adelante grabar

El mundo al revés.

Pero no: la vida no tiene sentido.

En 1969, Nicanor Parra publica Obra gruesa, donde en el poema “Los poetas bajaron del Olimpo” embiste contra la impostura de los poetas del pináculo de la estrecha faja de tierra entre la cordillera y el mar: Huidobro, Neruda y De Rokha:

Nosotros condenamos

–Y esto sí que lo digo con respeto–

La poesía de pequeño dios

La poesía de vaca sagrada

La poesía de toro furioso.

El reconocimiento a su vasta y extensa obra ha superado las fronteras de nuestro idioma. Patti Smith, la rockera y poeta norteamericana, se declara su seguidora, mucha gente de letras se aproxima al lenguaje parriano como el novelista Roberto Bolaño así como mucha de la poesía que se escrito en Chile de los últimos 40 años. Pero su obra ha ido más allá del soporte del libro a través de los “artefactos” en palabras de Parra: "A través de una configuración muy breve de palabras uno se pone en contacto con algo que está más allá. Por ejemplo, cuando se anuncia un departamento: a través de la configuración de las palabras uno se puede imaginar ese departamento que necesita urgentemente. En el artefacto no es un departamento propiamente tal lo que se anuncia: es algo que el lector necesita, algo que anda buscando de una manera u otra. Una cosa parecida ocurre cuando se entra de noche a una ciudad moderna. Uno viene de la nada y los avisos luminosos como que lo llenan, como que de alguna manera lo hacen vibrar, lo hacen vivir, y uno va de un aviso a otro y cada aviso es una especie de pinchazo a la médula. Esta noción de pinchazo a la médula es interesante. Se trata de tocar puntos sensibles del lector con la punta de una aguja, de galvanizarlo de manera que el lector mueva un pie, mueva un dedo o gire la cabeza. Interesa mucho no perder de vista la relación de texto a objeto o a mundo que está más allá del texto mismo. El artefacto está apuntando a una realidad que existe con anterioridad al artefacto(...) hay que vender una mercadería, una mercadería que es de otra naturaleza y que al lector le es de gran utilidad para su vida".

 Ver http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0013511.pdf

Controversial, alejado de los protocolos, de lo impostado, el hombre que manejaba un viejo escarabajo blanco por las polvorientas calles del balneario Las Cruces, donde “tendrá toda la muerte por delante”. Sempiterno candidato al Premio Nobel, algunos consideran que no lo obtuvo porque los jurados estaban al tanto de los maltratos que le habría infringido una crítica literaria sueca con la que estuvo ligado en los años 60.

Nicanor Parra también nos dejó frases disruptivas y agudas como:

“La izquierda y la derecha unidas jamás serán vencidas”

“Hay dos panes. Usted se come dos. Yo ninguno. Consumo promedio: un pan por persona”

“USA, donde la libertad es una estatua”

Nuestra alma chilena se queda más solitaria con la partida de uno de los que más contribuyó a denostar la solemnidad de las convenciones e hizo de la irreverencia del humor agudo un escudo protector ante lo que él consideraba un gran mal insufrible de los chilenos: la tontera sibilina. Hasta siempre Nicanor ahora para siempre imaginado.