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Una publicación de la asociación SER

UNASUR, ¿una plataforma desgastada?

La crisis diplomática desatada a raíz de la negativa de algunos países europeos a espacio aéreo al avión presidencial boliviano (a raíz de infundadas sospechas del traslado de Edward Snowden) llegó hasta niveles no pensados originalmente. El incidente, inicialmente, fue tomado como ofensivo y discriminatorio por Bolivia, quien, mediante comunicados públicos y declaraciones, deploraba la actitud de algunos países europeos y exigía una disculpa hasta ahora no escuchada.

Enterada Christina Fernández de lo sucedido, empezó a divulgar sus comunicaciones presidenciales en twitter. Ahí fue donde muchos de nosotros nos enteramos de qué es lo que realmente sucedía (con el toque dramático que la Kirchner suele usar) en torno a este controvertido asunto. Los presidentes de la región, a través de UNASUR, buscaron otorgarle un respaldo al presidente Morales, tal y como lo hicieron con el presidente Maduro (después de sus cuestionadas elecciones). El presidente Correa se pronunció al respecto, y también lo hicieron sus pares uruguayo y venezolano. Chile se mantuvo con un perfil bajo (tal vez por su particular situación con Bolivia en La Haya). Sin embargo, ¿estaría perdiendo UNASUR su carácter político objetivo y se estaría convirtiendo en una suerte de cofradía de hermanos? No lo sabemos aún, pero el caso particular resulta bastante claro.

Dos temas principales surgen a la luz de este escenario: el primero de ellos tiene que ver con la vulneración de normativa internacional. Específicamente sobre la Convención de Viena sobre Derechos Diplomáticos y la inmunidad que se le atribuye al jefe de Estado. El segundo busca llamar la atención de que la negativa a brindar espacio aéreo haya constituido un atentado contra la vida del presidente boliviano. Lo cierto es que, ¿qué hubiera pasado si es que el avión de Morales hubiera sufrido un desperfecto en su desvío?, ¿qué hubiera pasado si es que se hubiera estrellado? Con seguridad, la crisis diplomática actual sería más grave y el escenario actual hubiera sido mucho más convulsionado.

UNASUR se pronunció e instó a los países europeos involucrados a brindar explicaciones de lo sucedido. En este caso, aparentemente, esta plataforma regional ha constituido un verdadero escenario de solidaridad regional y apoyo a normativa internacional vigente y no creo que haya estado fuera de lugar el haber convocado a UNASUR para brindarle el apoyo a Morales. Esta plataforma, más allá de encontrarse desgastada, está siendo utiliza al 100% y en formas adecuadas de defensa política por parte de las naciones sudamericanas. Sin embargo, la situación ha ido más allá. La OEA ha condenado recientemente el trato a Morales y ha, también, llamado a los países europeos a disculparse (Francia, España, Portugal e Italia). El mismo Insulza llegó a considerar esta situación como una herida que se deja para la región.

Más allá de todo esto, Estados Unidos ha buscado condicionar a los países que otorguen el asilo diplomático a Snowden. Venezuela ya lo hizo, así que mucha diferencia no habrá, pues Caracas y Washington siempre han tenido fricciones desde tiempos chavistas. Queda esperar cómo se desenvuelve esta telenovela en los próximos días.