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Una publicación de la asociación SER

Una burda comedia en medio de una tragedia

Foto: Presidencia del Perú

Editorial | Noticias SER

La enésima crisis política que vive nuestro país en el presente quinquenio y el escándalo generado por una serie de audios que involucran al presidente Vizcarra, nos muestra a todas luces la miseria y la degradación absoluta de nuestra clase política, desde el primer mandatario y su mediocre entorno palaciego hasta sus opositores y aliados parlamentarios, que se dicen y se desdicen de un día para otro, de una votación a otra, e incluso de un tweet a otro.

Lo más grotesco de toda esta historia de audios, traiciones y conspiraciones, no es el contenido o la actuación de los mediocres personajes envueltos en esta trama, sino que se da, al mismo tiempo que la más grave crisis sanitaria y económica de nuestra vida republicana. O para decirlo de modo más directo, todo ello ocurre mientras miles de familias peruanas lloran a sus muertos, luchan por salvar a los contagiados del covid-19, y lo hacen, sin trabajo, con sus ingresos recortados, y con una miserable ayuda del Estado, que en muchos casos ni siquiera ha llegado a sus destinatarios.

El desenlace de esta suerte de comedia, inserta en la tragedia que vivimos, pareciera ser, un reacomodo más. Es casi seguro que la vacancia presidencial no prosperará, mientras que el Presidente del Congreso ya fue ratificado en su puesto. El episodio pasará a la historia apenas por querer devolvernos a un pasado que creíamos superado: tocar las puertas de los cuarteles. Para alivio de todos los peruanos y peruanas, las Fuerzas Armadas no entraron en la conspiración de Manuel Merino y su larga lista de aliados, con y sin curul.

Aunque está pendiente que el Tribunal Constitucional acepte la medida cautelar para suspender el proceso de vacancia presidencial, aun yendo al congreso, el presidente Vizcarra podría obtener una nueva victoria frente a sus opositores, no solo gracias a la prudencia militar sino al respaldo que aún tiene de la ciudadanía. No obstante, es evidente que su imagen ha quedado definitivamente dañada, por su errático comportamiento frente al entorno que él mismo llevó a Palacio de Gobierno. Sus enemigos no dejarán de enrostrárselo.

En Noticias SER queremos expresar nuestra indignación ante el lamentable espectáculo que está dando nuestra clase política, en especial el presidente de la República y el Presidente del Congreso. Ambos son la evidencia de la crisis terminal de nuestro sistema político, que difícilmente se solucionará solo con reformas constitucionales y legislativas. Ambos deben ser investigados por el Ministerio Público –al igual que sus respectivos entornos-, y procesados y juzgados, cuando corresponda.  Solo cuando el peso de la ley caiga sobre nuestros políticos, la ciudadanía podrá empezar a creer de nuevo en la política.