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Una publicación de la asociación SER

Tres relatos peruanos

En las últimas semanas la producción cultural relacionada al  conflicto armado interno ha aumentado con dos nuevos trabajos audiovisuales: “Sibila” de Teresa Arredondo en el cual se narra la historia familiar de Sybila Arredondo viuda de Arguedas y “Aquí vamos a morir todos” de Andrés Mego que recoge el relato de Julio Yovera, sobreviviente del motín de El Frontón en 1986. También ha sido editado el libro de Lurgio Gavilán, Memorias de un soldado desconocido (Universidad Iberoamericana e IEP, 2012).

Son tres relatos que tienen un componente autobiográfico y de historia de vida que muestran distintas texturas de cómo funciona la memoria. Críticos literarios como John Beverly ya han señalado la urgencia del testimonio como género para dar voz a aquellos que no tienen otros espacios de enunciación. Más que hablar sobre testimonio, me interesa destacar que en las tres obras  muestran el drama humano involucrado, los conflictos personales y familiares de los propios sujetos que resultan ser los “otros” de la historia. Sus voces muestran aquel lado humano de situaciones y toma de decisión propia o circunstancias de vida en las que aparecen envueltos en situaciones trágicas y muchas veces violentas.

Estos tres relatos nos presentan las miradas íntimas de aquellos que conocemos poco: la subjetividad de los otros actores del conflicto armado interno, los “marcados” que no forman parte del Registro Único de Víctimas pero que sin embargo están ahí. Son estas las voces que comienzan a emerger en medio de una coyuntura donde reina la no historia, la no memoria, la negación. Si hasta ahora habíamos llegado a ellos a través de poemas, de cuentos e incluso de sus propios dibujos, ahora contamos con narraciones personales. Pero, ¿cómo se inscriben estas historias en el gran relato del conflicto armado interno que aún se está escribiendo?

Como dijéramos con Ricardo Caro, en un artículo anterior (1), es necesario partir que somos una sociedad de posguerra. Y en estas condiciones ¿desde dónde mirar la emergencia de este sujeto político y cómo es? Si bien, bajo el marco neoliberal, en el cual destaca, como señala Gisela Cánepa, el imperativo de la participación con sus mandatos de ser eficiente, ser eficaz y ser evidente, esto es ser un sujeto público, entonces son memorias que recurren al elemento visual y escrito y vuelven al uso del recurso testimonial para al menos lograr algo de visibilidad e instalarse para complejizar el ya problemático escenario político nacional. En ese sentido, cabe preguntarse: ¿cómo serán mirados, discutidos o pensados estos relatos? ¿Qué hacemos con ellos?

El recuerdo es una práctica social, nos dice Paul Connerton. Edificamos plataformas, construimos monumentos y marcas que nos indican puntos importantes en nuestras ciudades, tenemos  fechas importantes,  conmemoraciones y  aniversarios,  fiestas cívicas y patronales. El recuerdo es una práctica social activa, dinámica que construye vínculos entre los sujetos, va con nosotros en nuestras experiencias, en nuestros cuerpos, y nos ayuda a enraizarnos como individuos en una historia. Eso se destaca en estos relatos, la búsqueda a partir de lo personal de pensar en “algo” aparentemente más denso y profundo. Se presentan más bien a contracorriente de la tendencia actual, toman el camino de la memoria, ir atrás para mirar el presente, para avanzar. Así tejen sus propios caminos y encrucijadas. En medio de propuestas negacionistas, de pedidos de mayores penalidades e insultos por doquier, ¿será Lurgio acaso estigmatizado por presentar su historia? En una entrevista en La República dice "No quiero ser estigmatizado (…) Yo digo: esto ha sido parte de mi vida, yo no elegí eso. No quiero que me juzguen. Ha sido parte de mi vida y yo vivo agradecido".(2) Habría que añadir, es la vida que muchos peruanos vivieron en medio de la violencia. Están ahí y a través de sus relatos apelan a re/construir algún tipo de vínculo con lo social y con el pasado. Esperemos que los documentales de “Sibila” y “Aquí vamos a morir todos” estén accesibles en la web. El libro de Gavilán ya está en librerías.

Nota:

1) “Resituando el debate sobre el Movadef”. Quehacer 187. Junio-setiembre 2012, pp. 54-59.
2)    http://www.larepublica.pe/04-11-2012/soldado-de-sendero-del-ejercito-y-de-dios