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Una publicación de la asociación SER

Tibio reacomodo

La composición del nuevo Consejo de Ministros ha provocado reacciones mayoritariamente positivas, en cambio el mensaje presidencial por Fiestas Patrias no ha causado el mismo efecto. Sin duda, el gobierno contará con un mejor equipo, pero sin haber superado la ausencia de un norte claro. Si esa situación persiste, el éxito de la gestión dependerá principalmente de la capacidad e iniciativa personal de los responsables de cada sector.

Esa situación ya se hace notar cuando la oportuna apuesta por tratar los conflictos sociales a través del diálogo, no viene acompañada de una propuesta de reforma en las políticas vinculadas a la gestión ambiental y a la promoción de las actividades extractivas que se hallan en el origen del descontento social. El mensaje presidencial ha evadido tratar estos temas, limitándose a  afirmaciones generales, algunas de las que ya se han escuchado desde el primer día en que Ollanta Humala asumió el gobierno. De ellas sólo se hicieron realidad el gravamen minero y la ley de Consulta Previa, aunque en el caso de esta última, su implementación se halla paralizada sin mayor explicación.

De este modo, podemos decir que el gobierno cuenta con nuevos rostros pero sin que se haya avanzado en el cambio de reglas de juego en los temas principales que llevaron a la caída de los dos gabinetes anteriores.

Esta ambigüedad  puede costarle caro al gobierno en la medida que lo distancia parcialmente de los sectores políticos y empresariales que lo respaldan por su cambio de orientación, pero que no le permite acercarse a aquellos que confiaban en su propuesta electoral.  Esta debilidad es mayor debido a que el nuevo gabinete, si bien ha reclutado profesionales de calidad, con experiencia en la gestión pública, no es expresión de una alianza política que le brinde una base de apoyo más amplia y estable.

Este itinerario sinuoso posiblemente refuerce  la oposición desde la derecha más dura y ratifique en las izquierdas la necesidad de continuar en un camino autónomo que le recuerde al gobierno sus promesas electorales. Algo de eso ya se viene produciendo alrededor de la propuesta de Ley de la Carrera Pública Magisterial, que ya recibió críticas de parte del SUTEP y  que probablemente le acarree  a la Ministra de Educación una interpelación parlamentaria, liderada por el aprismo y el fujimorismo.