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Una publicación de la asociación SER

Sí se pueden hacer cambios

La reciente clausura del Mercado Mayorista La Parada en Lima es una muestra que la gestión de la alcaldesa de Lima Susana Villarán ha tenido el coraje de priorizar la solución de problemas  de larga data que vive la ciudad de Lima, ante los cuales alcaldes anteriores prefirieron cerrar los ojos, por los riesgos que implicaban. Por ese motivo la Municipalidad ha dado atención especial  a la reforma del  transporte público, así como al establecimiento de un nuevo sistema de comercialización mayorista de alimentos perecibles, que tenía como un primer paso el cierre de “La Parada” y la inauguración del Gran Mercado Mayorista de Lima.

Atender exitosamente estos dos temas permitirá, por un lado, que se reduzca el tiempo que toma a los habitantes de Lima trasladarse de un lugar a otro y disminuya el número de accidentes vehiculares que hoy causa tantos heridos  y fallecidos.  Por otro, ayudará a recuperar un territorio que estaba controlado por delincuentes que aprovechaban de la debilidad de las instituciones públicas para imponer sus reglas a comerciantes y compradores y, a la larga, permitirá que la población acceda a productos de mejor calidad y a menor precio.

Era previsible que acometer estas reformas iba a generar una serie de conflictos en la medida que  el establecimiento de nuevas reglas de juego orientadas a mejorar estos  servicios públicos entra en contradicción con el afán de lucro desmedido, la sobreexplotación de los trabajadores y una cultura orientada por el  “todo vale” que tanto un sector de empresarios como de trabajadores defienden tercamente.

La gestión ha enfrentado ocho paros de los grupos minoritarios de transportistas y ha debido hacer uso de la fuerza pública para obligar a un sector de comerciantes que se oponía a los cambios en el comercio mayorista a respetar las normas municipales. Han sido situaciones difíciles pero de las que la gestión municipal viene saliendo fortalecida, debido a que ha logrado construir una alianza con empresarios y trabajadores que apuestan por la mejora de estos  servicios y que están dispuestos a que sus intereses particulares entren en sintonía con el interés de la ciudad.      

Si bien los resultados más importantes de estas reformas se harán visibles en el mediano plazo,  la Municipalidad de Lima tiene el reto de mostrar pronto, por lo menos, algunos cambios parciales. Asimismo, tiene que brindar apoyo a los sectores de menos ingresos que pueden verse afectados negativamente por los cambios.