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Una publicación de la asociación SER

Revocatoria limeña

Cada día queda más claro que la revocatoria promovida contra los miembros del Concejo de la Municipalidad de Lima, presidido por la alcaldesa Susana Villarán, es una iniciativa que, si bien en este momento obtiene un importante respaldo,  tiene poco de ciudadana y mucho de intereses poderosos que están dispuestos a presionar a quien sea necesario con tal de obtener su objetivo.  Poco les importa la legitimidad de las instituciones o la situación en la que quede la ciudad capital de producirse la salida de la alcaldesa.

La sorpresiva convocatoria que realiza el JNEde la Consulta de Revocatoria  para el 17 de marzo del 2013, cuando ha sido costumbre desde hace más de una década que las consultas de revocatoria se realicen el segundo semestre, y  la preocupación que ha expresado la Jefa la ONPE por el reducido tiempo que tendrá este organismo para organizar el proceso, son sólo una muestra de las irregulares situaciones que lo rodean.

Si bien el primer año de la gestión de Villarán dejó mucho que desear, es verdad también que no fue mucho peor que el inicio de gestiones anteriores. Más bien lo que explica el trato desigual que recibe la alcaldesa,  en los medios y por un grupo de partidos, respecto a anteriores burgomaestres, tiene que ver con tresasuntos de otra naturaleza.

En primer lugar, la existencia de un sector formado por candidatos derrotados, medios de comunicación y grupos extremadamente conservadores, que desde el inicio de la gestión de Villarán tuvieron como objetivo producir su fracaso. Nunca antes  los medios siguieron con meticulosidad obsesiva  la situación de la capital y los problemas que esta atraviesa, buscando de este modo  fijar en la conciencia ciudadana la idea que en la Municipalidad reina la ineficacia.

En contraste con este sector se halla, por ejemplo, el sector democrático del PPC  -representado entre otros por Luis Bedoya, Lourdes Flores  y el regidor Pablo Secada-  que ha expresado su rechazo a la revocatoria y ha apoyado importantes proyectos de la gestión de Villarán.(1) En la misma orientación se han manifestado Perú Posible, sectores del nacionalismo, de AP y de Somos Perú. 

En segundo lugar, una inadecuada orientación en la gestión municipal que impidió el establecimiento de alianzas sociales y políticas que le dieran una base más sólida para acometer las principales políticas que la Confluencia Fuerza Social ofreciera durante la campaña electoral. En el escenario actual remontar esta situación supone fortalecer la alianza de izquierda expresada en la Confluencia por Lima, pero con la apertura necesaria para convocar a todas aquellas fuerzas políticas y sociales  democráticas  que se han expresado en contra de las pretensiones desestabilizadoras de los promotores de la revocatoria.

En tercer lugar, la decidida voluntad de la alcaldesa para la implementación de reformas dirigidas a  resolver serios problemas de la ciudad,que gestiones anterioresprefirieron eludir, viene produciendo la resistencia de grupos de interés que basan sus ganancias y su poder en el “todo vale”.   Es el caso del transporte público, la comercialización mayorista de productos agrícolas y la apuesta por una gestión transparente.

Sin embargo, es cierto también que estas explicaciones no pueden dejar de considerar que hoy un sector importante ha expresado su respaldo a la revocatoria, haciendo suyo parte del discurso revocador,  debido a  la intensa campaña mediática que magnificaron  las debilidades que demostró la gestión.

Esto último no será revertido exclusivamente denunciando los oscuros intereses de las mafias o de los corruptos, sino haciendo ajustes en la administración municipal que permita, en el breve período previo a la realización de la consulta, demostrar que la ciudad y en particular sus habitantes menos favorecidos  van a ganar si Susana Villarán continúa, por lo menos,  hasta diciembre de 2014.    

Nota:

1)    http://www.larepublica.pe/26-11-2012/pablo-secada-la-gestion-de-luis-castaneda-fue-un-desastre