Skip to main content
Una publicación de la asociación SER

Repensar la relación entre Lima y las regiones

El día 9 de enero el Poder Ejecutivo cumplió con emitir el Decreto Supremo N° 004-2018-PCM mediante el cual se realiza la convocatoria a las elecciones regionales y municipales para el 7 de octubre del presente año. En otras circunstancias este hecho hubiera sido uno de los hechos más resaltantes a nivel político ya que en esta fecha se elegirán a los gobernadores, vicegobernadores, consejeros regionales, alcaldes y regidores que se encargarán de dirigir el gobierno a lo largo y ancho del territorio nacional; sin embargo en los tiempos que vivimos la convocatoria ha pasado prácticamente desapercibida, dejando en evidencia que la clase política afincada en la capital se encuentra demasiado ocupada en resolver unos problemas internos que más parecen ajustes de cuentas.

Si bien este abandono de la política regional no es novedoso – como lo han demostrado diferentes estudios, las regiones se han convertido en un territorio prácticamente vedado a los partidos políticos nacionales, resulta preocupante que quienes dicen “hacer política” en nuestro país no realicen ningún esfuerzo serio por generar un mínimo de articulación que permita tanto a los políticos del centro como a los de la periferia, construir proyectos que incluyan una perspectiva nacional, regional y local, a fin de superar la relación clientelista que existe en la actualidad. En este esquema, los gobernadores y alcaldes deben resignarse a “mendigar” proyectos y presupuesto al gobierno central; y en contrapartida, el Poder Ejecutivo debe asumir una actitud de “dejar hacer y dejar pasar” frente a la gestión de las autoridades subnacionales.

El principal resultado de esta situación es una lejanía cada vez mayor entre las expectativas y demandas de la ciudadanía que vive en las regiones y la que vive en Lima, a lo que se agrega una creciente desafección en todo el país respecto a las decisiones que se toman en la capital de la República, así como la imposibilidad de las autoridades nacionales para ejercer un gobierno efectivo en muchas zonas del país.

En Noticias SER consideramos que el proceso electoral regional y municipal 2018, que acaba de convocarse, es una nueva oportunidad para que en todo el país se ponga en cuestión la manera en que el poder asentado en Lima decide sobre la vida de las regiones. Pero también un momento para identificar las responsabilidades de los poderes regionales y locales en la expansión de la corrupción y el mal uso de los recursos, y sobre todo para debatir cuáles deben ser los nuevos términos de una relación más armónica entre el poder central y las regiones.