Skip to main content
Una publicación de la asociación SER

¡Qué vivan los peatones!

De vez en cuando el Municipio hace algo positivo. Actualmente esto se ve en la remodelación de la cuadra 10 de la calle Comercio y la cuadra 6 de Belén, donde se está creando un nuevo espacio peatonal. Hace años recuerdo que participé en un debate sobre el problema del aumento del tránsito vehicular en el centro de Cajamarca –aunque no era nada en comparación con la situación de ahora– y propuse la creación de unos espacios peatonales.  La reacción a mi propuesta fue que esta idea era foránea, que quizá pudiera funcionar en el extranjero pero que no funcionaría aquí. Felizmente, el Municipio de aquel entonces no hizo caso a esta objeción y creó las cuadras peatonales del Jirón San Martín y del Pasaje Atahualpa, que funcionan muy bien.  Ahora, los peatones estamos ganando un par de cuadras más. Además, gracias a Dios, la Plaza de Armas ya no es una playa de estacionamiento.  Entonces, parece que la lucha entre el ser humano y la bestia llamada vehículo se está inclinando hacia el favor del primero; como ya ha sucedido en muchas ciudades antiguas europeas.

Ya que el Municipio se ha animado a crear este nuevo espacio peatonal, sugiero que repare los pavimentos delante del Complejo Monumental Belén, sobre todo en la plazuela porque faltan muchas baldosas de piedra azul. Para realizar obras nuevas los alcaldes siempre están prestos, pero mantenimiento casi no figura.  Dicho sea de paso, felicito a la arquitecta Carla Díaz por la renovación de las puertas de Belén.

Claro está, todavía hay mucho que resolver con respecto al tránsito vehicular dentro del Centro Histórico. ¿Dónde se puede estacionar los autos sin convertir a todas las calles aledañas a la Plaza de Armas en playas de estacionamiento, como están actualmente?  ¿Cómo se puede crear un espacio peatonal que abarque todo el centro de la ciudad y, al mismo tiempo, facilitar un movimiento fluido del tránsito vehicular?  Soluciones foráneas a este problema podrían incluir la prohibición total de vehículos en el centro de la ciudad durante el día, la creación de playas de estacionamiento en las afueras –con transporte público y barato al centro–, o la construcción de playas de estacionamiento de varios pisos.
No dudo que vendrán las protestas de las personas que no quieren caminar más de dos metros; pero antes se caminaba en Cajamarca, y los médicos recomienden la caminata como unos de las mejores terapias para combatir la obesidad (ahora bastante evidente aquí). 

Felicito al Municipio por su iniciativa para crear más espacios peatonales y lo animo a buscar soluciones para domesticar la bestia llamada vehículo.

 

Publicado en la revista Voces, N° 47 (Diciembre 2013).