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Una publicación de la asociación SER
Miembro del Colectivo Cusco contra la corrupción y de Jóvenes Iberoamericanos Cusco

Que el sueño de un aeropuerto internacional para Cusco no se convierta en una pesadilla

La semana pasada el Ministerio de Transportes y Comunicaciones informaba que los gobiernos de Canadá, Corea del Sur, España, Francia y Turquía serían los candidatos para la construcción del aeropuerto de Chinchero. La noticia antes que alegrarnos nos preocupa porque tenemos un conflicto que se avecina, que el gobierno del presidente Vizcarra parece no querer ver.

Un sector de la ciudadanía cusqueña se encuentra bastante preocupada, debido a que la construcción del aeropuerto perjudicaría enormemente el patrimonio cultural, no solo de Chinchero sino de todo el Valle Sagrado por el impacto del sobrevuelo, así como por el peligro del suministro de agua proveniente de las lagunas de Piuray y Huaypo que abastecen a la ciudad del Cusco y poblaciones aledañas. Y eso no es todo, porque también está en cuestión la capacidad y cantidad de vuelos que este aeropuerto recibiría.

La reubicación del aeropuerto de Cusco no es de ahora, este proyecto viene del  año de 1977, siendo retomado en 1984. La propuesta de hacer un aeropuerto Internacional en Chinchero ha sido bandera de campaña electoral, y varios presidentes desde Belaunde Terry, pasando por Alan Garcia, el dictador Alberto Fujimori, Valentín Paniagua, el prófugo Alejandro Toledo, Ollanta Humala e incluso el actual gobierno han prometido a lo largo de los años un aeropuerto que no alza vuelo.

Verlo realizado sin duda sería la concreción de tantas promesas fallidas y sueños frustrados de los cusqueños, sin embargo a un alto costo por los graves impactos e innumerables pérdidas ya mencionadas. Por ello, hay quienes más allá de la crítica al proyecto de hacerlo en Chinchero, han planteado alternativas, es el caso de la propuesta de aprovechar las pampas de Occoruro, provincia de Paruro, proyecto en el que se había pensado en el año de 1970 y que cuenta con estudios, entonces ¿Por qué no volcar nuestra mirada a esta propuesta, teniendo en cuenta toda la controversia generada en relación al aeropuerto de Chinchero?

Recordemos que en el plan de gobierno de la actual gestión regional, se habló de promover una estrategia integral para el sector turismo, pues bien, optar por desestimar Chinchero y fijar la mirada en Occoruro – Paruro, siendo una de las provincias que se encuentra en condiciones de extrema pobreza, sería una gran alternativa de desarrollo, y además tendría mayores ventajas ya que este aeropuerto si estaría en mejores condiciones de recepción de vuelos internacionales, e incluso terminaría siendo una competencia real para el monopolio aéreo de la capital de la República, teniendo en cuenta que Cusco es el segundo destino con vuelos comerciales después de Lima.

Nadie se opone a la reubicación del aeropuerto Velasco Astete, pero si la idea es tener un verdadero y real desarrollo turístico, con una estrategia sostenible que involucre a sectores de la población que están completamente relegados, esta es una oportunidad para resarcir el olvido a quienes viven en la extrema pobreza, generando oportunidades de desarrollo equitativo para toda la ciudadanía y dejando de lado aquellos intereses particulares que apuestan por el aeropuerto de Chinchero.