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Una publicación de la asociación SER

PPK y sus telares del desarrollo bamba

Estas semanas todos hemos sido sorprendidos por las noticias que anunciaban el desarrollo de un nuevo esquema de estafa piramidal. Los ingredientes son sencillos pero efectivos: un discurso potente, que todos sus miembros deben creer (aunque las pruebas indiquen lo contrario); la promesa de bienestar para todos y la permanente inclusión de nuevos miembros a estas sectas de la prosperidad porque, sin más gente, estos esquemas se caen.

Esta semana PPK nos ha propuesto un nuevo telar de la abundancia: varios proyectos que en teoría beneficiaran a todos (o sea solo a los de arriba), y que necesitan del apoyo de todos los peruanos. Los beneficios de corto plazo llegarán con toda seguridad (porque hacer una vía de todas maneras dinamiza las economías locales). Pero como buen esquema de telar se nos esconde los perjuicios; es más, con toda seguridad varios de sus promotores creen ciegamente en él.

La propuesta de construcción de la vía Pucallpa-Cruzeiro do Sul es quizás la propuesta de telar más peligrosa, porque figura como uno de los proyectos priorizados por nuestro electo presidente.

Un análisis costo-beneficio, llevado a cabo por GRADE y WCS el 2014 sobre este proyecto, confirmaba los resultados de otro estudio previo realizado el 2011: que el mismo era económicamente inviable porque las externalidades negativas, sean estas por la opción de construir una carretera o un tren, superaban ampliamente las externalidades positivas. Esto significa que el proyecto sin duda beneficiará a unos pocos, pero terminará perjudicando no solo la vida de quienes viven en esas zonas sino además el bolsillo de todos los peruanos, que tendrán que asumir con sus recursos los pasivos ambientales que generen proyectos como este.

Lo trágico de todo esto es que nuestro electo y dizque tecnócrata presidente ni siquiera apuesta por un capitalismo verde (tan fregados estamos que pedirle eso a nuestras élites es como pedirles a las del siglo XIX que acaben con los poderes locales feudales). Si nuestro presidente electo es tan “bussiness oriented” por qué no vemos entre esos grandes proyectos, aquellos que permitan una transición a economías bajas en emisiones de gases de efecto invernadero, que requieran de gran inversión y que dinamicen la economía. Si eso no es incapacidad, con seguridad es flojera de seguir mamando de la misma fuente de riqueza, creyendo ciegamente que este esquema nunca se caerá. Se va construyendo otra gran estafa: advertidos estamos.