Skip to main content
Una publicación de la asociación SER
Antropólogo con maestría en ciencia política.

¿Por qué ganó PPK?

Todavía no tenemos resultados oficiales, pero las estimaciones que hemos hecho en la Asociación Civil Transparencia indican que la distancia entre ambos candidatos no podrá ser revertida con las actas que faltan computar en la ONPE y definir en los Jurados Electorales Especiales. Por tanto, Pedro Pablo Kuczynski ha ganado estas elecciones y será declarado en los siguientes días como próximo Presidente del Perú.

El desenlace de esta historia no debe hacernos olvidar que una semana antes, las encuestas mostraban a la candidata Fujimori como clara favorita. La encuesta de Gfk publicada el 27 de mayo le daba casi 4 puntos de ventaja a la candidata Fujimori. Algunos datos destacaban con respecto a resultados anteriores de la misma encuestadora: PPK había perdido Lima y no lograba despegar en el sur, donde más del 20% de la población electoral se encontraba indecisa, mientras que Fujimori se mantenía su ventaja en los demás lugares del país.

Sin embargo, una encuesta de GFK difundida el jueves 2 de junio mostraba que habían vuelto al empate técnico. El desagregado regional permitía ver que Fujimori crecía en el centro, pero PPK recuperaba puntos importantes en Lima y atraía significativamente el voto indeciso del sur. Lima y el sur del país son, por tanto, los factores que han incidido más significativamente en la victoria de Kuczynski.

¿Qué ocurrió en los últimos días en estos lugares? Las explicaciones son diferentes para cada región. En el caso de Lima considero que se trata de una combinación de tres elementos. Primero, el desastroso manejo efectuado por Fuerza Popular y su candidata presidencial ante la denuncias de lavado de activos contra su secretario general, Joaquín Ramírez, que introdujeron serias dudas sobre los vínculos del fujimorismo con este tipo de actividades ilícitas. Segundo, aunque relacionado con lo anterior es un factor independiente: los medios de comunicación fueron muy insistentes en la gravedad de las denuncias y en los riesgos de colocar estos intereses en el gobierno, incluyendo editoriales muy duras de El Comercio y Semana Económica. Tercero, el debate en Lima permitió a Kuczynski mostrarse (y ser percibido) como un candidato viable – en discurso y actitud – frente a los riesgos ampliamente difundidos por los medios en los días anteriores.

Pero las razones de Lima no son las del sur. En esta parte del país considero que los factores fueron otros. El principal elemento explicativo parece ser el apoyo explícito de Veronika Mendoza a la opción representada por PPK. El porcentaje de indecisos cayó dramáticamente en cuatro días, según Gfk, convirtiéndose en un apoyo masivo a Kuczynski. A ello se sumaron las movilizaciones promovidas por el colectivo No a Keiko en todo el país. Si bien Lima fue el escenario de la marcha más grande, no parece haber impactado tanto en el voto capitalino como en el de otras regiones. Por último, no debe descartarse el impacto del último debate sobre las preferencias electorales.

La victoria de PPK, por tanto, se produce por la combinación de errores del fujimorismo, mejoras en la performance del propio Kuczynski en los últimos días (especialmente en el último debate presidencial), los mensajes difundidos por los medios de comunicación, y el apoyo brindado por Verónika Mendoza y el movimiento No a Keiko. Los resultados oficiales confirmarán este avance. Mientras tanto haría bien el señor Kuczynski reconocer que su victoria no se debió solo a su estrategia o equipo de campaña sino a la confluencia con otros actores y sectores.

Colofón. Ahora que está definido el nuevo gobernante, oriento mejor la pregunta que he venido formulando desde la campaña. Señor Kuczynski, ¿a quién va a designar como Ministro/a de Justicia y Derechos Humanos?