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Una publicación de la asociación SER
Doctor en Antropología con Mención en Estudios Andinos. Magíster en Gobierno y Políticas Públicas. Consultor en gestión pública, gobernabilidad local, ambiente, cultura y manejo de conflictos.

Patrimonio cultural y cambio climático

El cambio climático también amenaza al patrimonio cultural de la humanidad. El aumento de la temperatura del planeta pone en riesgo 40 sitios declarados “patrimonio cultural de la humanidad” por la UNESCO, debido a posibles inundaciones e incendios. Sitios como Brujas, Nápoles, Estambul y San Petersburgo estarían entre los afectados, en varios casos con peligro de colapsar o desaparecer, si continúa el incremento de la temperatura y del nivel del mar, como resultado de la pérdida de la masa glaciar.Según un informe de la UNESCO, hay 26 casos de monumentos inscritos en esa lista de patrimonio mundial con riesgos[1], además de otros 830 sitios que pueden verse amenazados. A las preocupaciones prioritarias sobre los glaciares, la biodiversidad marina y terrestre, se añaden los asentamientos humanos históricos y arqueológicos.

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El Perú es el tercer país más vulnerable al cambio climáticodespués de Bangladesh y Honduras (Tyndall Center de Inglaterra). Los efectos no se limitan a los ámbitos de la economía, la salud, la riqueza ecológica y/o la megadiversidad climática, sino que se extienden al patrimonio cultural.

Por ejemplo, los efectos del cambio climático sobre los ecosistemas, como en el caso de Ica, no solo pueden producir un invalorable daño sobre la infraestructura física y las vidas de las personas, sino también sobre las Líneas de Nazca.  El informe de la UNESCO alerta que el cambio climático puede generar un deterioro de otros sitios declarados “Patrimonio Mundial”, como la zona arqueológica de Chan Chan (Trujillo).

Un aspecto particularmente urgente de atender son las posibles consecuencias del Fenómeno del Niño, acrecentadas por el cambio climático, para lo cual el gobierno ha destinado recursos económicos importantes, que permitirán atender los efectos sobre la infraestructura social y productiva. En el caso del patrimonio cultural, el ministerio del sector ha informado que destinará 62 millones de Soles hasta el 2016, a la ejecución de obras de prevención en diversos sitios arqueológicos del país[2], aunque, a decir de las autoridades competentes, la intensidad del evento será mayor, por lo que se ampliarían las obras, como ocurrió  con el presupuesto del año pasado.[3]

Es de suponer que el sector cuenta con un plan estratégico de manejo de los sitios arqueológicos ante los riesgos generados por el cambio climático, el mismo  que probablemente incluya acciones de monitoreo, sistemas de alerta temprana frente a los riesgos que se presenten y priorización de obras de mantenimiento (drenajes, limpieza de cauces, etc.) que disminuyan los peligros existentes y que formen parte de acciones de contingencia.

Se espera que el ministerio cuente con suficientes recursos para encarar esta situación, que puede poner en peligro el ya deteriorado patrimonio cultural en muchos lugares del país. Lo más importante es que se pueda contar con una propuesta que convoque y motive a diversos sectores públicos, privados y de la sociedad civil que valoren el patrimonio cultural al igual que el resto de la infraestructura física que espera ser protegida. La puesta en valor del patrimonio cultural debiera incluir acciones más audaces y promotoras de iniciativas que permitan su conservación, considerando incluso los efectos del cambio climático. Es una oportunidad para que los municipios y gobiernos regionales apuesten por la revaloración de dicho patrimonio, como parte sustancial de los planes de desarrollo de sus territorios.


[1]La Torre de Londres (Reino Unido), el Parque Nacional del Kilimanjaro (Tanzania) y la Gran Barrera de Coral de Australia.

[2]Se calcula en 109 los monumentos que están cerca de ríos que pueden desbordarse con su crecida.

[3]El ministerio del Ambiente ha informado que ha culminado obras en Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad, y con el nuevo presupuesto se incluirán sitios arqueológicos de Lima y de Ica.