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Una publicación de la asociación SER

¿Mocosita? ¡NO!

Foto: Andina

 

El protagonismo de las mujeres en la escena política pareciera consolidarse, cuando varias de ellas van asumiendo la cabeza de instituciones importantes en la administración pública y de justicia de nuestro país.

Esta semana, nos alegramos con la noticia de la elección de Marianella Ledesma como presidenta del Tribunal Constitucional, una hecho digno de aplausos. No sólo por el hecho de ser mujer, sino por su trayectoria profesional, su vida académica y su valiente enfrentamiento a las presiones políticas que el fujimorismo hacía dentro del TC, que ella denunció públicamente.

Esta misma semana, Hugo Guerra (quien ya ha atacado a otras mujeres, como Marisa Glave) calificó a la Ministra de Economía y Finanzas, María Antonieta Alva como “la mocosita”, además de señalar de “feminazi” a toda aquella mujer que lo critique.

Ella, que le dio una cachetada de realidad al centralismo limeño diciendo que “El gran problema del Perú es que aún la gente no vale lo mismo”, que nos enseña a luchar por la igualdad de oportunidades, fue víctima de un misógino. Definitivamente siempre habrá “caballeros” a los que el machismo les brota de manera natural.

El escándalo surge por el endeudamiento que se generará debido a la emisión de bonos, que muchos califican como un error. Al margen del tema de fondo, estoy segura que la forma que Guerra usa para expresarse sobre la ministra no es la que usaría para referirse a un hombre, quizá lo más fuerte que podría decirle es “rojo” o “socialista”, pero nunca le hemos escuchado decirle “mocosito” a algún político o ministro varón.

Inmediatamente el Ministerio de la Mujer, la Defensoría del Pueblo, y diferentes colectivos, se pronunciaron, rechazando estas expresiones denigrantes del señor Guerra. Sin embargo, esto no puede quedar ahí nomás.

Nuestro país cuenta con una Política Nacional de Igualdad de Género que recoge la legislación nacional e internacional sobre las formas de erradicación de violencia contra la mujer. Y no podemos esperar a “Fortalecer el marco jurídico e institucional de acceso a la justicia incluyendo una sanción efectiva de los actos de violencia contra las mujeres y niñas”, es necesario que se conmine a pedir disculpas públicas al periodista y que se establezcan sanciones para este tipo de ataques a las mujeres. Basta de normalizar este tipo de declaraciones, ¡Esto es violencia!