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Una publicación de la asociación SER

Los pobres en la lucha contra la pobreza

La extrema pobreza es multidimensional, como el desarrollo sostenible. Se caracteriza por una acumulación e interdependencia de múltiples inseguridades, frecuentemente insatisfechas por las condiciones de vida de estas personas, y que a su vez hacen que estas condiciones se deterioren cada vez más. Entre estas muchas inseguridades están el hambre, malnutrición, carencia de unos ingresos o recursos suficientes para garantizar un nivel de vida sostenible, falta de una educación de calidad, un alojamiento adecuada, etc. Las personas que viven en extrema pobreza frecuentemente han sufrido desde su nacimiento. A menudo son acusados por sus horribles condiciones de vida, se sospecha que se conforman con eso. Estas percepciones erróneas acerca de aquellos que viven en esta situación les llevan a una mayor marginación, ya que se piensa que no se encuentran en una situación en la que pueden asumir sus propias responsabilidades. De esta manera, estas personas no participan en los procesos de toma de decisiones  a nivel general, tampoco en la vida civil, social y cultural.

A lo largo de muchos años de trabajo en los departamentos de Cusco, Puno y Puerto Maldonado. La Asociación Mosoq Kawsay ha aprendido que  trabajar junto con personas que viven en extrema pobreza; es la fuerza motriz en la creación y desarrollo de programas y políticas para la erradicación de la pobreza. Hay tres características clave que deben darse para poder desarrollar este trabajo conjunto con los más pobres:

1. Asomándose a la experiencia y al conocimiento de los más pobres
Las personas que viven en extrema pobreza poseen un conocimiento más profundo que otros sobre la pobreza y sobre asuntos de desarrollo, porque los experimentan día a día. Las implacables penalidades y los continuos esfuerzos que tienen que hacer para superarlas es lo que los hace “los verdaderos expertos sobre la pobreza ”, como recientemente lo reconoció  el Banco Mundial en “Voces de los pobres”, después de que varias ONGDs lo hubieran resaltado anteriormente.

2. Un diálogo y trabajo conjunto con los más pobres
En el esfuerzo de alcanzar un desarrollo sostenible es necesario, como se señaló en la cumbre Mundial sobre Desarrollo sostenible que tuvo lugar en Copenhague en 1995, que el avance hacia este y hacia la erradicación de la pobreza puede ser realizado con la participación de los pobres: “Es necesario potenciar a las personas que viven en la pobreza y a los grupos de riesgo para que  a través de organizaciones  se garantice su  participación en todos los aspectos de la vida política, económica y social, y particularmente en la planificación y el desarrollo de políticas que les afectan, permitiéndoles así convertirse en compañeros genuinos en el proceso del desarrollo”  .

3. Establecer políticas de lucha contra la pobreza desde abajo
Los programas de lucha contra la pobreza no llegan prácticamente nunca a los más pobres. “Solo una capa media de la pobreza es la que se beneficia, porque los complejos mecanismos de las políticas de lucha contra la pobreza, asociados a la estructura de las relaciones sociales, dejan fuera a los más pobres”.   La lucha contra la pobreza debe pensarse desde un nuevo paradigma que deje de lado el individualismo competitivo y materialista, y que planteé las posibilidades de que cada persona disfrute de un estándar de vida decente,  valorable y saludable.

NOTAS:

1.  Grupo del Banco Mundial, Tendencias de la Pobreza y Voces de los Pobres (Setiembre 29,2009), p.25
2.  Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible. Programa de Acción   Copenhague, 1995.Pàrrafo 25.
3Salazar Trazona Dante  Comment remédier à la pauvreté résultant de la coopération internationale? Alternatives Sud, Vol. VI (1999), num. 4.