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Una publicación de la asociación SER
Productor audiovisual, Magister en Comunicación y Sociedad con mención en políticas públicas para internet.

Lima, migrante, popular e informal, desde la política y el arte

"Algo va a pasar" Juan Javier Salazar. Foto: Dante Villafuerte

En la galería de la Municipalidad de Lima se ha venido exponiendo “Lima, 484 aniversario. Miradas, reflexiones y lecturas en torno a la ciudad” bajo la curaduría de Juan Peralta Berrios, en la que se muestra cómo muchos artistas abordan la ciudad, con sus actores y sus tensiones a través de la historia, y que forma parte de la nueva propuesta de la gestión cultural del actual alcalde Jorge Muñoz. Entre los expositores vemos a Pancho Fierro (1807-1879), con sus acuarelas, que presentan a los personajes de su entorno y su tiempo, una suerte de guía y modelo para conocer la esencia del exotismo que buscaban encontrar los visitantes extranjeros, con imágenes que muestran el tránsito del mundo colonial a la república. Luego de observar la muestra, me  pregunto ¿cuál es la forma de abordar el mundo popular, la migración y la informalidad desde la política y las ciencias sociales en el arte?[1] Recordemos algo de la historia política municipal para luego regresar a la muestra que comentamos.

En los años 80, en el Perú se desarrollaba la guerra interna con Sendero Luminoso y el MRTA, y en Lima Alfonso Barrantes era elegido en 1983 como el primer alcalde marxista de una capital latinoamericana. En ese contexto, Hernando De Soto publicó en 1986, “El Otro Sendero” en conjunto con Enrique Ghersi y Mario Ghibellini, en cuya carátula aparecía una pintura de Fernando De Szyszlo (1925-1918) obsequiada al autor, y el prólogo era escrito por el hoy premio nobel de literatura Mario Vargas Llosa. De Soto, argumentó que con el “desborde popular” producto de la migración, surge un nuevo sujeto popular, que se inventó formas de subsistencia, mediante la economía informal. Lejos de ser un transgresor del orden legal, es un empresario en potencia, que tiene al “estado mercantilista” como  escollo para su desarrollo, Por ello, propone reducir el Estado para promover el despliegue de la libre competencia en el mercado. Además, De Soto en vez de ver un problema en “los informales”, los habilitó como “sujetos políticos”, para desarrollar un capitalismo popular.

La ciudad de Lima, es un territorio de disputa cultural y política, por la importancia que tiene  para todo el país. El 14 de mayo de 1997, el alcalde Alberto Andrade, luego de 17 meses de gestión logra desalojar a los ambulantes del Mercado Central y Mesa Redonda, a pesar de la contraorden que el dictador Fujimori da al general PNP Fernando Dianderas para impedir el desalojo. El alcalde a última hora, a la voz de “adelante carajo”, lideró con el serenazgo recién creado, el desalojo de los ambulantes, mientras la policía no hacía nada. Al día siguiente el jefe policial justificó la inacción apelando a la función preventiva de la policía, que buscaba evitar el alto costo social que todos podían lamentar. Andrade recuperó la autoridad de la ciudad y ganó un apoyo político que a Fujimori le incomodaba para su dictadura. Alberto Andrade no solo desalojó a los ambulantes del centro de la ciudad sino que en el año 1996 había creado la galería Pancho Fierro para mostrar la producción artística de Lima y, con apoyo de la empresa privada, promovió la realización de la Bienal de Lima, que convirtió a Lima en la Capital Iberoamericana de la Cultura.

Hasta diciembre del año pasado, el Jirón de la Unión se convirtió -entre la Iglesia de La Merced y la plaza San Martín- en un bestiario de estatuas vivientes, donde esclavos, robocop y otros seres, llamaban la atención con sonidos estridentes para ganarse algunas monedas de los transeúntes; a su vez, mostraba la concepción cultural de Lima del ex alcalde Luis Castañeda, quien tuvo una propuesta limitada, que priorizó  iluminar con luces multicolores plazas y puentes, uno de los cuales se desplomó.

 

La muestra

En el año 2012 en la misma galería se realizó la exposición “El rostro de Lima. La fisonomía como paisaje social” con las acuarelas de Pancho Fierro, las fotografías de Roberto Huarcaya y pinturas de Miguel Aguirre, en la que se planteaba la necesidad de retratar algunos tipos de limeños contemporáneos. Roberto Huarcaya señala que tomó los retratos para participar en el Concurso Fotográfico “Mi país hoy” en 1991 y se inspiró en el "trabajo informal, en los ambulantes y en todo el imaginario del trabajo marginal presente e histórico". Huarcaya invitó a personajes de diferentes oficios a su estudio para que se convirtieran en protagonistas "sacándolos de la polución visual de la ciudad", en sesiones que demoraban entre seis a ocho horas, tanto en la construcción conjunta de las imágenes como por la conversación sobre sus vidas, como señaló en entrevista a Manuel Munive el curador de aquella muestra. En la exposición aparecen retratados el soldador César Raúl Vargas quien llegó de Pasco, Aida Miraval procedente de Huánuco, vendedora de periódicos en la esquina de Av. Pardo y Av. La Paz y finalmente Víctor Zevallos Sullón de Catacaos, que heredó de su padre el oficio de vender juguetes inflables. Huarcaya señala como después, mucha gente lo buscaba en su estudio fotográfico para que los retratará aun cuando acordó que no pagaría por la sesión, salvo que dejaran de trabajar reconociéndoles su tiempo.

Entre los expositores destaca Ricardo Wiesse que expone “Pachacamac XXV” (2016), Wiese quien en 1991, con piezas de cerámicas fragmentadas realizó el mural de la Vía Expresa de Miraflores que llegó a medir 10,600m2,  la obra de arte público más grande de la ciudad, y que debido al conflicto entre EMAPE bajo la administración de la municipalidad de Lima y la municipalidad de Miraflores, nunca fue inaugurado. El mural se inspiró en la iconografía de las culturas prehispánicas del norte del Perú.  Wiesse en el año 2009 cuestionaba que “los artistas se han ido a decorar la vida a los descerebrados que veranean en Asia, donde físicamente se reúne la decadencia contemporánea”. Existe el trascendido que el actual alcalde Jorge Muñoz busca recuperar el mural.

En la exposición Juan Javier Salazar (1955-2016) entrevistado en el 2015 manifestó que le gustaba “trabajar en la parte antropológica y cultural más que en la parte estética” y buscaba “intervenir los espíritus colectivos y los estados emocionales y de sentir de su entorno”, el  artistas que formó parte de EPS Huayco es parte de la muestra con su obra icónica “Algo va a pasar” (1980), que representa una caja de fósforos histórica que se cree fue diseñada por Sabogal. Salazar señala que en su obra buscaba romper la inamovilidad de la llama que podría ser arrollada por una combi en la que Manco Capac señala el camino. Él realizó la obra cuando tenía 24 años y reinterpreta una frase de José María Arguedas  que dice “El comunero esperó confiado la resurrección de inkarri, tal resurrección ha empezado a cumplirse, sus hijos alfabetos cholos emergentes se han insolentado con los patrones, ya no les ceden la vereda indignados e impotentes, los viejos señores racistas han emigrado a/de Lima a Miraflores. Hasta ellos ya no ha llegado el legado de inkarri, no necesitan ese Dios, van a conquistar el poder”. Salazar explica su entusiasmo, debido al éxito electoral de Hugo Blanco que fuera elegido diputado en 1980, y agrego en su obra la consigna partidaria “Sin patrones ni generales, revolución permanente”.

En la muestra se presenta una entrevista en video a Salazar hecha por Diana Sánchez que profundiza sobre su propuesta “El último cartucho” presentado en la bienal de Lima 1997[2]. En ella existen diferentes re-interpretaciones de otras obras artísticas, así recurriendo a la xilografía en “Los frutos de tu envidia” (2010) de Luis Torres Villar, y tomando como referencia un cuadro de la escuela cusqueña del Corpus Christi, incorpora en él situaciones y actores contemporáneos de una Lima popular, que crece y se construye con los migrantes de esta Lima provinciana. Marcel Velaochaga en “La escalera” (2015) recurre a la imagen de Francisco Pizarro de Daniel Hernández, en la que aparecen mujeres en clave de pintura indigenista para cuestionar los mecanismos de subordinación y poder que “se han mantenido vigentes desde la etapa de conquista hasta la actualidad”. En el caso de Lautaro Arrau en “Rememorizando la tradición limeña a través de Rugendas en Lima” (2017) motivado por la noticia de la subasta de cuatros óleos del pintor alemán Johan Moritz Rugendas, adquiridas por un coleccionista chileno en una subasta de la casa Christie's de Londres, el artista “para recuperar estas imágenes, y reparar la perdida y rescatar las obras”, ejecuta con su estilo, su versión de las pinturas de Rugendas sobre "Los baños de Miraflores", "El mercado de la Independencia en Lima", "Paseo en la Alameda" y "Fiesta de San Juan de Amancaes".

Otro de los artistas presentes en la muestra es Brus Rubio, miembro de los pueblos Muruy y Bora autodidacta, quien participó a los 13 años en el Concurso Nacional de Pintura Campesina[3], quien expone tres  obras de acrílico sobre corteza de árbol de llanchama, titulada "El MALI en el mitayo" (2015). Con su obra se propone no traer la provincia o la cultura amazónica a Lima, sino llevar el Museo de Arte de Lima a su pueblo de origen. El mitayo es una palabra que se refiere a los alimentos conseguidos en el monte, en este caso sugiere a Lima como lugar-monte. En la reseña explica que el mitayo consiste en la caza de presas (carne de monte, aves, pescados), que son intercambiadas en la fiesta, con la participación de distintos pueblos. El artista expresa su experiencia de intercambio y anhelo de que una de las instituciones más importantes del arte el Museo de Arte de Lima creado en 1963 incorpore el saber de la Amazonía a sus colecciones.

Una exposición importante para enriquecer nuestra mirada de esta Lima, diversa, migrante y popular, que siendo la casa donde vivimos, nos reta como personas y comunidad a reconocer nuestro responsabilidad para vivir mejor. Una muestra que debería poder recorrer los distritos de Lima para así ser conocida por más limeños y limeñas.

 

El Mali
El MALI en el mitayo 2015 Brus Rubio. Foto: Dante Villafuerte

 

David Torres
 
Los frutos de tu envidia 2010. Luis Torres Villar. Foto: Dante Villafuerte

Nota: La exposición "Lima, 484 aniversario. Miradas, reflexiones y lecturas en torno a la ciudad”, va hasta el 07 de abril del 2019.

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[1] http://www.noticiasser.pe/informe/la-necesidad-de-celebrar-lima-la-milenaria

[2] https://www.youtube.com/watch?v=pIXsvxS2foo

[3] http://www.noticiasser.pe/opinion/memorias-de-nuestra-tierra-representaciones-con-voz-propia-del-peru-campesino