Skip to main content
Una publicación de la asociación SER

Las elecciones trajeron más de lo mismo en La Libertad

Augusto Rubio Acosta. Escritor, gestor cultural y periodista

En la tercera región del país con mayor cantidad de electores jóvenes (30,321 ciudadanos mayores de 18 años), las Elecciones Congresales Extraordinarias se desarrollaron con normalidad en las circunscripciones de la ODPE Trujillo (que incluye las provincias de Otuzco, Julcán, Virú y Trujillo); ODPE Pacasmayo (Ascope, Chepén, Gran Chimú y Pacasmayo); y ODPE Sánchez Carrión (Sánchez Carrión, Santiago de Chuco, Pataz y Bolívar), sin sospechar que en los resultados electorales nos aguardaba más de lo mismo respecto al tristemente célebre Parlamento anterior.

A estas alturas del mediodía y de acuerdo al 88.49% de actas procesadas por la ONPE, las siete curules que le corresponden a La Libertad en el nuevo Congreso de la República se distribuyen de la siguiente manera: tres escaños para APP :Luis Valdez, Tania Rodas y Juan José Fort; una curul para el FA disputada voto a voto entre Telésforo Medina y Lenin Bazán; un escaño para AP: Anthony Novoa; uno para FP :Miguel Vivanco; y una curul para el Frepap representado hasta el momento por Carmen Núñez.

Algunas lecturas

Un análisis a los resultados electorales en La Libertad arroja -como ha sucedido a nivel nacional-, una aplastante derrota de parte de las fuerzas corruptas y espúreas representadas por el Apra y Solidaridad Nacional, partidos políticos que no superaron la valla electoral y que pese a su considerable votación -más de veintiseis mil votos en el caso del candidato aprista con el número 1- no tendrán escaño alguno en el Congreso. En el caso del fujimorismo, partido político que desde su fundación se ha visto envuelto en escándalos de corrupción y autoritarismo, así como sus líderes en delitos graves como violaciones de los derechos humanos, es evidente el duro golpe y la sanción ciudadana reflejada en una considerable reducción de su voto en estas elecciones.

Más de lo mismo

Alianza por el Progreso y Acción Popular han resultado escandalosamente premiados en este proceso, a pesar que sus integrantes protagonizaron los más bochornosos incidentes en el último Congreso, en el caso del partido de la lampa: Intentando vacar al presidente Vizcarra, oponiéndose al cierre del Parlamento, juramentando a Mercedes Aráoz como presidenta y apoyando al primo de Olaechea para que ingrese al Tribunal Constitucional. Alianza por el Progreso no es la excepción en este tipo de actitudes vergonzosas: Sus principales cuadros conducen el destino de Trujillo: el alcalde Marcelo, suspendido hace muy poco del cargo por sentencia judicial condenatoria, y de la región La Libertad donde el extitular y hoy candidato número uno Luis Valdez se vio envuelto en múltiples cuestionamientos y denuncias durante su gestión. Se trata de fuerzas políticas conservadoras y de derecha vinculadas al sector empresarial en el norte del país, las mismas que nunca han tenido como prioridad el verdadero desarrollo social que sólo otorga la educación de calidad, el respeto a los derechos y la inclusión de las grandes mayorías.

El caso del Frente Amplio merece analizarse desde dos perspectivas: en virtud al impacto negativo que recibió al desmembrarse una facción y postular bajo el rótulo de Juntos por el Perú, y una suerte de dictadura y apropiación de los principales cargos en la organización política a manos de quien se supone era el "principal candidato" y cabeza de lista, prepotencia que evidentemente perjudicó a quienes lo acompañaban en la lista partidaria. La izquierda dividida pudo dar mucho más si se presentaba unida en La Libertad.

Finalmente el Frepap, también sorpresa en esta parte del país, ha cosechado, a pesar de sus prédicas fundamentalistas y patriarcales, el producto de un trabajo y organización que ya quisieran tener muchas agrupaciones políticas del medio.

Así las cosas, poco o nada positivo se puede esperar en el próximo Congreso de la República, de parte de los nuevos legisladores liberteños. Como siempre, a los ciudadanos críticos y conscientes nos queda resistir, y vigilarlos y denunciarlos con fuerza cuando sea necesario.