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Una publicación de la asociación SER

La indefensión ciudadana no puede continuar

Foto: RPP

Editorial Noticias SER

La precariedad e inseguridad que vivimos a diario en el país se ha hecho patente durante las últimas semanas con hechos como los ocurridos hace un mes en Villa El salvador, donde la deflagración de un camión cisterna que transportaba gas ha dejado hasta el momento 30 personas fallecidas, o las recientes situaciones de emergencia en lugares como Tacna, Cusco o Arequipa, debido a los habituales huaicos y aluviones que se presentan en esta época del año. Y por si ello fuera poco, varias regiones se encuentran en severo riesgo por una de las peores epidemias de dengue de los últimos años, que ya ha causado 12 víctimas mortales y miles de afectados por la enfermedad.

Por otro lado, a diario se siguen sucediendo las agresiones contra las mujeres, frente a la pasividad e insensibilidad de las entidades públicas competentes, y al mismo tiempo se multiplican los delitos cometidos en calles y unidades de transporte público, muchos de los cuales no sólo significan la pérdida de bienes materiales, si no se trata de atentados directos contra la vida e integridad de las personas.

Sobra decir que la labor del gobierno para afrontar este tipo de problemas ha sido insuficiente e ineficaz y hasta el momento no se avizora ningún indicio de que se vaya a producir un cambio sustantivo en el corto o mediano plazo. Todo lo contrario - más allá de los aparatosos anuncios a los que nos tiene acostumbrados el actual Ministro del Interior y su constante búsqueda de chivos expiatorios para opacar sus deficiencias -, brillan por su ausencia otras medidas gubernamentales tendientes a garantizar la salud pública, la tranquilidad y la convivencia en un ambiente de seguridad, lo que acaba generando un estado de indefensión ciudadana permanente.

En Noticias SER exigimos al Poder Ejecutivo adoptar decisiones serias para atender los problemas descritos, implementando políticas de prevención y respuesta que garanticen un mínimo de seguridad a la población. Como hemos indicado en anteriores oportunidades, no hay popularidad que valga si se agota la paciencia ciudadana.