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Una publicación de la asociación SER

La erradicación que se viene en el VRAEM

El anuncio presidencial del 28 de julio de implementar acciones de erradicación de la coca en el VRAEM, sorprendió a policías, militares, e incluso a los funcionarios de DEVIDA que días antes por primera vez participaron del lanzamiento del XV Festival Internacional de la Hoja de Coca 2019 (foto 1). Evento que se realizó en el Congreso y en el que el Presidente de DEVIDA Rubén Vargas, se deshizo en elogios al consumo tradicional de la coca y anunciaba la próxima Encuesta de Hogares por el INEI sobre este tema para el 30 de agosto. Incluso señaló: "El uso de la hoja de coca legal no solo es para fines medicinales, sino también para actividades religiosas y tradicionales. Es parte de la historia del antiguo Perú. El VRAEM es un valle de oportunidades y potenciales. Para nosotros no es un valle de terroristas y narcotraficantes como se dice de manera desinformada”

Entonces, ¿cómo se explica el origen de tremendo anuncio político? Pareciera que el propio mandatario habría sido sorprendido con un anuncio efectista, poco efectivo, profundamente peligroso y significativo.

Coca

(Foto 1)

Por ello, pareciera que tal anuncio habría sido cocinado en las estructuras de Torre Tagle, en momentos que se realizaba la Conferencia Internacional sobre Venezuela, luego de las conversaciones de Canciller Popolizio con John Bolton, asesor de Seguridad Nacional de Trump (foto 2). Como si el tema hubiera sido parte de la negociación y de los acuerdos bilaterales, como lo son el rol de Perú en el Grupo de Lima, el apoyo a Guaidó y las sanciones unilaterales contra Caracas, el apoyo al Perú como receptor de migración venezolana, el aumento de la cooperación militar y de que nuestros puertos sean lugar de suministro de unidades navales norteamericanas, y los esfuerzos de lucha contra el tráfico de drogas.

Trump

(Foto 2)

Pongamos el tema en perspectiva. Si bien el VRAEM es la mayor región productora de coca que se deriva al narcotráfico en el Perú (21,646 has de coca, respecto de un total de 49,900 has cultivadas a nivel nacional), la evidencia sobre el fracaso de la erradicación de cultivos de coca es un hecho comprobado hasta la saciedad en el país, en la región andina y en todo el mundo.

Más bien, al convivir con los remanentes de la subversión que eventualmente ocasiona atentados contra fuerzas policiales y militares, podría convertirse en un detonante de apoyo social en contra de la presencia, intervención externa y continua militarización de esta compleja región.

Y no es que no haya alternativas. El 2018 la congresista Tania Pariona de Nuevo Perú presentó el PL 2514-2018 sobre un nuevo régimen de la coca que planteaba una alternativa basada en el empadronamiento, el control social y la erradicación de predios superiores a 2 has. de coca. Lamentablemente, siguiendo su comportamiento sesgado, torpe e interesado, absolutamente dependiente a dictados externos, los congresistas fujimoristas y apristas en la Comisión de Defensa lo archivaron el 5 de diciembre, sin siquiera debatir y evaluar la propuesta. 

El anuncio de erradicación ha causado honda preocupación en la población del VRAEM que sigue siendo un convidado de piedra en la toma de decisiones, como lo demuestran: el impulso a la desactivación de los Comités de Autodefensa promovida por el Ministerio de Defensa, la aprobación de un Plan Estratégico VRAEM 2021 por decreto supremo 102-2018-PCM en mayo del 2018, que no incorpora las propuestas o demandas de la población presentadas en dos años de dialogo infructuoso. Y mientras tanto, se mantienen los problemas estructurales del VRAEM, a pesar de los importantes fondos destinados desde el gobierno central, que solo han servido para promover decisiones irregulares a espaldas de la población.