Skip to main content
Una publicación de la asociación SER
Antropólogo aymara

La crisis política vista desde las orillas del Titicaca

Foto: Radio Onda Azul

El Perú pasa por una situación de lo más vergonzosa por la forma de hacer política de gente acostumbrada  a manejar el país en función a sus intereses individuales. Nada más lejano de los intereses colectivos del país,  y de los pueblos andinos, quechuas, aymaras y amazónicos, que fueron recientemente identificados por el Ministerio de Cultura (55 pueblos y 48 lenguas). Estos no tuvieron ni tendrán participación en los espacios públicos de decisión, mucho menos en estas elecciones congresales, que algunos siguen viendo como una esperanza de cambio. Estos pueblos y culturas diversas del verdadero país de Todas las sangres se anclarán bajo esas reglas de juego, bajo ciertas dádivas de dinero, narcotráfico, tráfico de influencias, compadrazgo y chantaje, que las multinacionales y las transnacionales seguirán aportando para seguir controlando las cosas.  

Podemos tener diferentes puntos de vista, pero no podemos seguir pensando y actuando que basta con cambiar el Congreso, de lo que se trata es de refundar el Perú desde todas las instituciones, bajo nuevas reglas de juego. No se tiene que aceptar a esos clanes de poder que hicieron tanto daño al país, que nos engatusaron por más de doscientos años, pensando que los pueblos del Perú profundo sólo valemos para votar en épocas electorales. Hoy no hay que ser un experto para comprender lo que viene pasando en casi todos los sectores del Estado Peruano. Sabemos que el país agoniza por la podredumbre de la corrupción, el engaño, el racismo, la discriminación, la inseguridad, etc…hecho que se reproduce en las regiones, gobiernos locales y en todas las instituciones.

Estas viejas prácticas de hacer política, en todos los niveles, como elegir a toda costa al primo del presidente del Congreso como miembro del Tribunal Constitucional (lo que ya fue rechazado por esa instancia), designar como Presidenta a Mercedes Aráoz (por menos de 24 horas) son los actos más vergonzosos que pudimos presenciar del Congreso disuelto. Y ahora veremos a candidatos intentando a hablar alguna lengua nativa para ganar la simpatía de la gente de nuestros pueblos, creyendo que no nos damos cuenta que no la saben hablar. Ello no puede seguir ocurriendo ello, es hora de decir ¡basta! Gobernadores regionales que dicen responder al interés colectivo, y que en sí no tienen nada, solo planes para saquear los recursos y la riqueza de nuestros pueblos, como viene ocurriendo también en algunos gobiernos locales, a vista y paciencia de la gente; funcionarios que acumularon de noche a la mañana fabulosos recursos, y  pasan piola, lo que es realmente indignante.

Frente a este estado de cosas hay que retomar el concepto de política como “arte de gobernar para el bien común” desde la cotidianidad, renovando no sólo los cuadros técnicos y políticos, sino nuestra formas de pensar, sentir y actuar, frente al bombardeo de noticias falaces e indignantes que nos traen algunos medios de comunicación, radio, televisión, redes sociales. Tenemos que aprender a tomar decisiones pensando en un Perú donde converjan una diversidad de pueblos y lenguas, con sentido de pertinencia desde todos los sectores. Estas son las modestas ideas que asumimos desde la orillas de Titikaka para refundar el Perú.