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Una publicación de la asociación SER

La confianza del Congreso no basta

Foto: PCM

Editorial Noticias SER

La abrumadora mayoría de 115 votos de confianza al gabinete presidido por el ex ministro de Defensa, Walter Martos, marca un punto de quiebre en la siempre compleja relación Ejecutivo-Legislativo. No olvidemos que Martín Vizcarra es un presidente sin bancada parlamentaria frente a un conjunto de fuerzas políticas que tienen la mira puesta en las elecciones de 2021, mientras gestionan de manera desembozada su agenda de intereses particulares, vinculados a los “dueños” de los partidos que representan.

Dejando de lado a quienes mantuvieron la orientación de su voto en la investidura previa- a favor (Somos Perú y Fuerza Popular) o en contra (Frente Amplio)-, el cambio de posición de Alianza para el Progreso, Podemos, Acción Popular, Unión por el Perú y Frepap, podría tener más razones que solo el discurso o a las formas del nuevo primer ministro, o a la lectura del ánimo de la opinión pública. Lo más probable es que en las siguientes semanas se transparenten probables acuerdos entre las citadas bancadas y el gobierno para llegar a tal resultado.

Y es que los factores de confrontación entre el Congreso y el Ejecutivo siguen en pie. En primer lugar, la interpelación al ministro de Educación, Martín Benavides, en la práctica un “ajuste de cuentas” por su gestión al frente de la Sunedu, donde chocó con los intereses de los líderes políticos de tres de las bancadas que se opusieron a Cateriano. En segundo lugar, la interpelación a la ministra de Economía, María Antonieta Alva, moción pendiente de ser aprobada. A todo ello se agrega un conjunto de proyectos de ley que tienen por objeto las ya mermadas arcas fiscales, que en los papeles se presentan como iniciativas de lucha contra la pandemia, pero que en realidad apuntan a la búsqueda de votos para las próximas elecciones.

Mientras esto ocurre, la pandemia del covid-19 continúa su avance. Ni el Estado ni la sociedad logran dar con una vía de salida de la meseta de muertes y contagios, que nos arranca día a día a familiares, amigos, vecinos y paisanos, a quienes ni siquiera podemos acompañar en sus últimos momentos. Solo queda insistir en el cuidado estricto de la distancia física, el lavado de manos y el uso de mascarillas hasta cercar el virus o hasta que alguna de las tantas vacunas en curso llegue a nuestro país.

En Noticias SER esperamos que, tal como ha ofrecido el primer ministro Martos, el nuevo gabinete se concentre en mejorar la acción del Estado en la lucha contra la pandemia; y además entienda que esa tarea debe hacerse de mano con la sociedad y no con un Congreso que hoy lo aplaude, pero que mañana sin duda le dará la espalda. Es en la sociedad, en la gente que está resistiendo, donde se encuentra la posibilidad de organizarnos para salvaguardar las economías familiares y salvar vidas, mientras ganamos tiempo valioso para los sacrificados profesionales  y trabajadores del sector salud.