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Una publicación de la asociación SER
Abogada y editora.

#JusticiaParaAzul

Pidiendo perdón. Pidiendo perdón a Azul, una mujer trans que fue torturada por tres policías. Es por ahí donde debe empezar un Estado que reconoce que, para acabar con la violencia contra todas las mujeres, el enfoque de género es indispensable en las políticas públicas.

Hoy es la audiencia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos por el caso de Azul Rojas Marín. Ella fue detenida de manera ilegal, como si el hecho de tener una orientación sexual o identidad de género no binaria fuese delito. Fue agredida verbalmente desde el primer momento. En la comisaría la agresión se potenció, insultos, obligada a desnudarse, violación con una vara de reglamento de la policía. Más de 6 horas estuvo detenida en la comisaría. La policía siempre dijo que la detuvo con fines de identificación; sin embargo, la norma que regula este tipo de detención dice que el máximo debe ser de cuatro horas. Después de ese infierno, Azul tuvo que andar un camino igual de atroz, las burlas cuando intentó poner su denuncia, los fiscales descreditando su testimonio, simplemente porque ellos no le podían creer a una persona que, es sus propias palabras “no era normal” porque “tenía sexo con otros hombres.”

Ese también es el Perú señoras y señores, un país donde tres policías no solo evadieron cuidar la población, sino que violaron a una persona, con el fin de castigarla, de dar un ejemplo simbólico al resto de la población: quien ese salga de sus esquemas machitos tiene que ser castigado. Crimen por prejuicio de los policías. Tortura de tres policías que tenían armas, que tenían el monopolio de la fuerza. Y el crimen continuó y continúa por parte de todo un sistema de justicia que negó desde un primer momento creerle a ella, ese mismo sistema de justicia que ni siquiera creyó en las evidencias de los exámenes médico-legales y prefirió creer la versión contradictoria de los policías. 

Hoy, más de 11 años después de estos terribles hechos, la Corte Interamericana de Derechos Humanos escuchará su caso. Este es un caso emblemático para la región. Hoy también el MINJUSDH organiza en Lima un evento (de dos días) sobre derechos de las personas trans. A la par estarán los abogados del Estado, adscritos también al MINJUSDH dando la posición del Estado frente a este terrible caso. Quizás por estas extrañas coincidencias es que aún tengo la terca esperanza que esta vez MI Estado peruano hará historia y reconocerá por primera vez en nuestra vida republicana la responsabilidad internacional que violentó el año 2008 al cometer este acto de tortura, que ordenará una reparación integral a Azul así como garantías de no repetición y que tendrá una posición clara de defensa de los derechos de todas las personas LGTBI. La ESPERANZA de que sea en verdad un gobierno que se la juega por la protección del enfoque de género de todas las personas es lo que tenemos todxs lxs defensores de derechos humanos.