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Una publicación de la asociación SER

Guerra contra la corrupción: tarea ciudadana

Uno de los pilares fundamentales de la democracia es la existencia de un sistema judicial que garantice el respeto y la defensa de los derechos de todas las personas y, al mismo tiempo, sancione a quienes quebrantan el ordenamiento legal. Esta tarea no es sencilla y  exige que quienes desempeñan responsabilidades en la administración de justicia tengan una conducta intachable y actúen siempre con apego a la ley.

Lamentablemente, en nuestro país estamos bastante lejos de alcanzar el objetivo descrito y por el contrario, la difusión realizada por IDL-Reporteros de las conversaciones telefónicas sostenidas por distintos magistrados y funcionarios del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), revelan la existencia de un aparato corrupto y perverso de individuos que aprovechan el cargo para burlar la ley, obtener beneficios ilícitos y crear una telaraña de adeptos en distintas instancias de los aparatos de justicia. Como no podía ser de otro modo, esta maquinaria ilegal ha sido puesta al servicio de actores políticos cuyos intereses siempre han estado reñidos con la democracia y la justicia.

Esto explica la reacción del fujimorismo y sus aliados quienes intentan desviar la atención hacia una supuesta filtración de conversaciones privadas en lugar de tomar acciones concretas que permitan sancionar a todos los involucrados, entre los que se encuentran el Vocal Supremo César Hinostroza, el Presidente de la Corte Superior de Justicia de El Callao, Walter Ríos, y los integrantes del CNM Iván Noguera, Julio Gutiérrez y Guido Águila. Cabe agregar que esta línea de defensa de la corrupción y el tráfico de influencias se encuentra detrás del intento de amedrentar la labor de la prensa, como ocurrió con la improcedente diligencia realizada por un representante del Ministerio Público en las oficinas de IDL-Reporteros.

En Noticias SER creemos que es inútil esperar una actuación decidida de la clase política para extirpar la podredumbre que afecta nuestro sistema de justicia, con nuevas comisiones que propongan las mismas reformas tantas veces anunciadas y nunca ejecutadas. Si a finales de los años 90, la movilización de la ciudadanía permitió rescatar la democracia secuestrada por el fujimorismo, ahora también estamos llamados a rescatar nuestras instituciones del autoritarismo y la corrupción.  Por ello invitamos a nuestros lectores y lectoras a sumarse a las diferentes acciones de protesta contra esta plaga, que hoy se inician en la Plaza San Martín a partir de las 5 de la tarde. Si no lo hacemos, luego no nos lamentemos de que el fango de la corrupción termine de destruir nuestro país.