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Una publicación de la asociación SER

FREPAP: mucho más que un meme

Foto: Andina

Abdul Trelles. Antropólogo

Los resultados a boca de urna y conteo rápido de las principales encuestadoras han puesto al FREPAP como uno de los partidos más votados en las elecciones congresales. Hasta el momento, se calcula que obtendría entre 16 y 17 curules.

En este contexto han surgido apresurados análisis que sostienen que los votos obtenidos por FREPAP son producto de la circulación de memes alusivos a la agrupación durante la última semana de campaña. Pero el FREPAP no es solo un meme. Los memes ayudaron su visibilización, pero reducir los votos obtenidos a eso, es darle demasiado poder a los virales y banalizar su trabajo como organización religiosa y política.

El FREPAP no es un partido nuevo, tiene más de 30 años, actualmente cuenta 42 803 afiliados - de los que resalta que el 53.9% son mujeres y el 22.9% jóvenes - y 108 comités partidarios en todo el país. Tener más afiliados y comités que Fuerza Popular, el Partido Morado, el Frente Amplio, Juntos por el Perú, Contigo, no es poca cosa. Su símbolo, el 'pescadito', es reconocido y ha estado presente, en varios procesos electorales desde 1990 y son asociados a un grupo de ciudadanos específicos, muchos comerciantes, vendedores ambulantes, trabajadores de mercados, y a un par de personajes conocidos.

Cuando estuve por Andahuaylas, Apurímac, a propósito de un estudio sobre candidaturas locales en las elecciones regionales y municipales del año 2018, noté que el FREPAP era de los partidos más organizados. A pesar de sus escasos recursos siempre estaban en campaña: reuniones diarias, reparto de volantes, largas caminatas con banderolas, carteles con propuestas, y militantes que hacían campaña sin parar, día y noche; es decir, trabajo de base. En uno de los pasacalles en la feria dominical, espacio neurálgico de la campaña, llevó más de 300 personas, y una caravana larguísima, algo que solo movilizaban los partidos más grandes de la provincia y que manejaban ingentes recursos.

Desde ese día el FREPAP fue tema de conversación en la ciudad, se convirtió, medio broma, medio en serio, en una opción a considerar. Era el partido que podría representar el cambio de la política tradicional, la decepción hacia los partidos sin organización, sin bases, con caudillos citadinos, urbanos, limeños que solo miran a las provincias como una fuente de votos: el FREPAP se convirtió en la opción del rechazo, en el "solo queda votar por el 'pescadito'".

Los resultados de hoy muestran que el FREPAP no es solo producto de memes, es también organización, candidatos distintos a los tradicionales, comerciantes en su mayoría, un símbolo reconocido en un mar de símbolos de gente que ya nadie quiere, 108 comités partidarios, 42 mil afiliados y, sobre todo, la búsqueda de algo nuevo, y el rechazo a las mismas opción y caras de siempre, y a las organizaciones 'limeñas' que solo voltean a ver el resto del país cada 5 años.

Queda ver que harán desde el Congreso, las alianzas que conformarán con el resto de partidos, las comisiones que buscarán presidir, si podrán impulsar sus propuestas - que van desde eliminar la inmunidad parlamentaria, la libre desafiliación de las AFP, un nuevo impulso a la actividad agrícola familiar y hasta el impuesto a la riqueza -, como también responder las denuncias que liga a algunos de sus miembros al tráfico de tierras, narcotráfico y trata de personas.