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Una publicación de la asociación SER

Fortaleciendo la descentralización

Se acaba de aprobar por mayoría, en el Congreso de la República, la no reelección de presidentes regionales y alcaldes en el país. Adicionalmente, la enmienda constitucional plantea que los presidentes regionales se denominen “gobernadores regionales”.

Aunque no es suficiente, sin duda esta medida representa un paso importante para la democracia en el Perú, y siguiendo las sugerencias de José Arista*, creo que vale la pena proponer algunas ideas que puedan ayudar a fortalecer este aún incipiente proceso de descentralización. Ellas podrían ser aprobadas desde el Congreso o desde otros organismos competentes.

Cantidad de candidatos

En estas elecciones 2014, hemos tenido, en cada región, un promedio de más de doce candidatos a presidente. Dos departamentos fronterizos de la costa son los que han tenido el récord: Tumbes y Tacna, con 20 y 19 postulantes, respectivamente.

A nivel de municipalidades ocurre algo similar: Fortalecer los partidos políticos y elevar la valla electoral ayudará a modular esta enorme dispersión de movimientos locales que solamente aparecen para las elecciones, y fortalecerá y legitimará a la autoridad electa.

Procesos de revocatoria.

Cerca del 20% ha sido el promedio de los votos con los que se ha elegido a los alcaldes en el Perú. Al año siguiente de la elección, se inician los procesos de revocatoria, que requieren la firma de sólo el 25% de los electores. Esa presión hace que las autoridades implementen iniciativas populistas para “ganar respaldo”, dejando de lado las inversiones en las verdaderas prioridades de cada territorio.

Para contrarrestar este panorama, hay que revisar la norma de revocatoria y, al menos, elevar el porcentaje de firmas requeridas. Dado que estas revocatorias se concentran en las provincias y los distritos, implementar la segunda vuelta en elecciones municipales puede ser una contribución significativa.  

Corrupción.

Recién en el 2014, la Contraloría de la República inició procesos serios de revisión de cuentas de gobiernos subnacionales. Actualmente, 17 de los 25 gobiernos regionales están siendo investigados por indicios de corrupción.  El refrán “En arca abierta hasta el justo peca” aplica perfectamente en este caso.   

Ante este problema, se hace indispensable establecer requisitos mínimos que impidan postular a candidatos que alguna vez hayan sido sentenciados por cargos de corrupción, tráfico de drogas, terrorismo, robo, fraude, crimen organizado, etc.

La corrupción, no cabe duda, es una preocupación nacional: una encuesta precisa que más del 90% de los peruanos percibe que los niveles de corrupción son muy altos. Para hacer frente a este grave problema, urge fortalecer los organismos de control y mejorar los sistemas de supervisión con sanciones muy claras y específicas.

Priorización de las inversiones.

Vemos que el Perú viene creciendo de manera sostenida, y que cada vez hay más recursos. Pero vemos también que buena parte de estos recursos son utilizados en la ejecución de obras intrascendentes, como los monumentos a la ojota, al sombrero, al árbitro de fútbol, a la sirena y a la muela; muchas veces, en lugares que no cuentan siquiera con servicios básicos. 

Desde el gobierno nacional, pueden establecerse los parámetros de inversión subnacional basados en la visión de desarrollo del país. Al menos las necesidades básicas deberían ser las prioridades, y en base al logro de resultados se puede premiar a los gobiernos sub nacionales, dándoles la oportunidad de acceder a nuevos fondos. Creo que es fácil lograr consenso en que lo es realmente importante. Para empezar, lo es que todos los peruanos contemos con agua y saneamiento, electrificación, servicios de salud y educativos, y conectividad.   

* José Arista, presidente regional de Amazonas. Mejorando la Descentralización. En Perú 21 del 22 de octubre.