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Una publicación de la asociación SER

ENACO en su hora más crítica

Foto: El Universal

Luz Abarca

La producción de la hoja de coca en la región del Cusco, especialmente en La Convención, es el sustento económico de muchas familias campesinas, quienes son proveedores directos de ENACO SAC que fue creada en 1949, y que desde el año 1982 es una empresa estatal de derecho privado, viene atravesando un conflicto entre el sindicato de trabajadores y la dirección administrativa encabezada por Rafael Canovas Petrozzi.

Desde el año 2015 se cuestiona la gestión de Cánovas Petrozzi, quien lleva más de 4 años de pésima gestión, con denuncias de presunta corrupción y malos manejos que habrían generado pérdidas de más de tres millones de soles entre el 2015 y 2018, pues se ha incurrido vergonzosamente en gastos administrativos por más de 1 millón 100 mil soles. Así también el gerente general estaría percibiendo onerosos bonos de hasta 4,000 soles por concepto de bonificación por responsabilidad administrativa, aparte de ello se ha contratado dos estudios de abogados que percibían 9,000 soles al mes –cada uno- por los servicios prestados.

En septiembre 2019, el dirigente sindical Jaime Briceño, tras varias marchas y huelgas realizadas en la ciudad del Cusco, y contando el apoyo de los productores de coca denunció ante la Fiscalía Anticorrupción del Cusco al Gerente General de ENACO, Rafael Cánovas Petrozzi, por peculado en agravio del Estado y hoy en represalia se ha iniciado un abusivo e ilegal procedimiento administrativo.

Lo cierto es que no existe un padrón actualizado de productores ni se paga un precio justo por la hoja de coca. De otro lado, los gerentes y directores de ENACO son nombrados por FONAFE (Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado), institución que no sigue los lineamientos para una selección adecuada. Esto ha generado un círculo de amiguismo, y favoritismo, en el que se obvia la meritocracia y los concursos son una burla. Así, en el año 2017 se realizó una convocatoria, pero el SINTEC denunció irregularidades, como por ejemplo, el hecho de que para un proceso de jefe de oficina se solicitaba como requisito título profesional, sin embargo para el puesto de gerencia general sólo se requería bachillerato o ser licenciado de la Marina.

A la fecha ENACO se ha convertido en un club de amigos que han acaparado poderes de decisión a costa de la necesidad de la gente y que irresponsablemente hicieron un rediseño de la empresa que no ha dado resultados, hoy se enfrenta a una quiebra, con productores cocaleros que han visto  disminuir la compra de la hoja de coca, medida que afecta directamente al bolsillo de nuestros hermanos campesinos, su seguridad económica y su desarrollo, trabajadores que se ven perjudicados por la pésima administración.

Ante esta situación, desde el Cusco llamamos la atención por un tema que no parece interesar al poder central instalado en Lima. Acá los productores esperan una respuesta, esperemos que ésta sea justa, que atienda sus demandas y se sancionen a los responsables.