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Una publicación de la asociación SER
Miembro del Colectivo Cusco contra la corrupción y de Jóvenes Iberoamericanos Cusco

El Hospital Lorena tiene que dejar de ser un símbolo de la corrupción

El Hospital Antonio Lorena, era para muchos ciudadanos cusqueños un sinónimo de alivio para sus males, hoy en un símbolo de la corrupción y el olvido, además de una bandera política que ha servido para acceder al gobierno regional de Cusco para cobrar coimas.

El año 2010, entre bombos y platillos, el gobernador de entonces Hugo Gonzales Sayán anunciaba el inicio del proyecto, posteriormente en el 2012 su sucesor Jorge Acurio concesionaba la obra por un monto de S/. 291 millones 579 mil 677.48. En el transcurso ocurre un retraso de inicio de la obra, y como en vez de anular el contrato, se firmaron adendas y no paso nada. Más adelante Jorge Acurio fue separado del cargo, por los delitos de peculado y negociación incompatible, y durante la gestión de su reemplazante René Concha, se tuvo un ligero avance de la obra, pero también un sobreprecio de S/. 166 millones, 332 mil 980.33, con lo cual el proyecto paso a costar  S/. 457millones, 912 mil 647. 81. En el 2016 Edwin Licona, durante la campaña electoral regional, plantea la culminación del hospital Lorena, pero como es de conocimiento público la obra quedó paralizada, pues al ser electo Licona, anuncióa la desaparición del expediente técnico, desconociendo el avance del trabajo de la anterior gestión, con lo que el proyecto quedó paralizado, y con ello, el acceso a la salud de innumerables familias de la región. 

Según informes de las dos comisiones Lava Jato (Pari y Bartra) existen evidencias de corrupción y pago de coimas en todo el proceso, y ahí han participado nuestras ex autoridades regionales, y nacionales (Ollanta Humala y compañía) conjuntamente con OAS, empresa concesionaria de este proyecto.

Cumplidos los cien primeros días de gestión del gobernador regional Jean Paul Benavente no se ve luz al final del tunel, a pesar que en su plan de gobierno se sostiene que al 2021 el Hospital Lorena estará concluido. Lo peor, es que no solo no hay avance alguno sino que es evidente el colapso del hospital de contingencia “Qhali Runa” (hombre sano) del hospital Antonio Lorena, que más bien debiera llamarse “Onqoq Runa” (hombre enfermo) no solo por su  infraestructura deficiente, sino  por exponer a su personal a un trabajo infra humano que pone en riesgo su propia salud, así como la de los pacientes que se hallan hacinados.

Ojalá el actual gobernador regional y sus funcionarios tengan la valentía de enfrentarse a quienes deban, con el mismo entusiasmo que mostraron en la campaña electoral, para concluir con el tan ansiado hospital Antonio Lorena, sin mentiras y sin corrupción. Deberían tomar en cuenta que la población cusqueña respalda la obra y que tenemos un presidente de la república, que viene enfrentado directamente a la corrupción, y que esperamos que no caiga en ella, como sus predecesores, títeres de empresas como OAS.

Cusco espera un hospital digno y que responda a sus necesidades, hacerlo no es un acto de caridad, sino un acto de justicia.