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Una publicación de la asociación SER

El FAE-AGRO: una propuesta para Puno

Foto © Luisenrrique Becerra | Noticias SER

Eduardo Zegarra. Investigador Principal de GRADE

El gobierno aprobó este 9 de julio, mediante DU 082-2020, el Fondo de Garantía para el Financiamiento Agrario Empresarial (FAE-AGRO) con un monto de 2,000 millones de soles. Esta es una medida importante para el agro nacional, y muestra que el gobierno ha entendido que los impactos negativos de la emergencia han sido muy fuertes en el campo, y que está en serio riesgo la próxima campaña agrícola que se inicia en agosto.

El DU identifica como beneficiarios a agricultores que “que realicen agricultura familiar conforme define la Ley 30355, Ley de Promoción y Desarrollo de la Agricultura Familiar” (artículo 2.1).  Al respecto, la definición implica, según el MINAGRI, que el 97% de los 2.2 millones de agricultores del país practican agricultura familiar serían potenciales beneficiarios.  Pero visto el diseño y orientación financiera de la medida, el FAE-AGRO está dirigido a lo que la tipología del MINAGRI considera como “agricultura familiar intermedia y consolidada”, la que abarca a unos 450 mil pequeños productores a nivel nacional.

Queda claro que esta medida del gobierno no es integral, y sólo atendería a un porcentaje de nuestra agricultura familiar (aproximadamente un 20% que tiene más recursos y relación con el sistema financiero rural).  De acuerdo al DU, las cajas municipales, rurales y cooperativas de ahorro y crédito serán los agentes financieros a cargo de canalizar los recursos del FAE-AGRO luego de ser autorizados por COFIDE y participar en una subasta de tasas de interés para fondos con más del 95% de garantía.  Cabe decir que, según ENA-2018, sólo un 9% de los agricultores familiares en el país tienen alguna experiencia crediticia, hablamos de unos 200 mil o menos de la mitad de la llamada agricultura familiar intermedia y consolidada.

Una precisión necesaria sobre el DU son los criterios de elegibilidad de agricultores y ganaderos en los diversos contextos del país.  El ministro Montenegro ha declarado a RPP que el FAE-AGRO estará destinado exclusivamente a “agricultores con menos de 5 hectáreas”.  Esta restricción, sin embargo, no está en el DU, y debe establecerse con mayor precisión en el reglamento que está por salir.  Esto es importante porque no es lo mismo tener 5 has bajo riego que bajo secano; y tampoco es lo mismo el uso de la tierra para pastos que para actividad agrícola.  Igualmente, no es equivalente tener tierras en la costa que en la sierra o en la selva.  Por este motivo, es recomendable que el reglamento establezca criterios diferenciados de elegibilidad por regiones y tipos de agricultores, teniendo como criterio central que se busca atender a la agricultura familiar intermedia y consolidada identificadas en la tipología del MINAGRI.

Este tema es muy relevante para el caso de Puno.  Según el censo agropecuario, Puno tiene un 10% de los agricultores del país (segunda región más agraria después de Cajamarca), pero muy poca tierra bajo riego, y buena parte de las áreas del altiplano son usadas en sistemas ganaderos y agro pastoriles.  En este contexto, el corte de 5 hectáreas puede ser demasiado restrictivo y afectar la viabilidad del FAE-AGRO en esta región.  Igualmente, es fundamental plantear una medida complementaria para atender a ese enorme 80% de la agricultura familiar que no está considerada en el FAE-AGRO tanto a nivel nacional como en el caso de Puno.  Para esta agricultura definida como “de subsistencia”, se debe impulsar un Bono Agrario Especial (BAE) no reembolsable que permita cubrir necesidades productivas y de consumo para 1.5 millones de unidades familiares en el país.  Esta propuesta ya la sustentamos en una nota anterior para Noticias Ser.

En base a los mismos criterios utilizados en dicha propuesta y tomados de la Encuesta Nacional Agropecuaria (ENA-2018), hemos generado cifras similares para la región Puno. 

Agro

Debido a que Puno tiene mucha agricultura bajo secano y orientada a la ganadería, es preciso extender el criterio restrictivo de “tamaño de tierras” del productor para poder incorporar a una parte importante de la agricultura familiar intermedia y consolidada de esta región, que debe beneficiarse del FAE-AGRO.  En este caso proponemos incorporar unidades de entre 3 a 50 hectáreas, que son 62,700 agricultores y ganaderos.  Si se observa el área bajo cultivo de estos agricultores/ganaderos, es limitada ya que llega a sólo 77,000 has (poco más de 1 Ha por productor) porque hay mucha ganadería.  El FAE-AGRO para Puno debería asignar un poco más de 150 millones de soles para este segmento de la agricultura y ganadería regional, con un promedio de unos 2,500 soles por préstamo (que también es la mitad de lo pensado para los créditos al nivel nacional).  El alto número de clientes potenciales (más de 60,000) para FAE-AGRO en Puno plantea un reto importante para las instituciones financieras locales y regionales; y también para COFIDE y el MINAGRI que deben ampliar los criterios de elegibilidad y evitar trabas burocráticas para el acceso de estos productores a un financiamiento crucial en las actuales circunstancias.

Finalmente, en el caso de Puno quedan fuera del FAE-AGRO casi 130 mil pequeños productores con menos de 3 hectáreas y unas 17,500 hectáreas bajo cultivo.  Estamos hablando de alrededor de medio millón de personas, que son parte de familias rurales que dependen de la agricultura y requieren atención inmediata y recursos para enfrentar la próxima campaña agrícola y ganadera (además de apoyos para resistir los embates de las heladas que vienen ocurriendo en este momento en Puno).  Al respecto, el Bono Agrario Especial-BAE no reembolsable es un instrumento que puede utilizarse para este importante sector de agricultores puneños, buscando aprender y superar las limitaciones del primer Bono Rural. 

Cabe decir que según la propia ENA-2018, el 30% de los agricultores con menos de 3 hectáreas en Puno tienen una cuenta de ahorros (mayoritariamente en el Banco de la Nación).  Además, más del 70% tiene teléfono celular.  Esto ofrece importantes posibilidades para la colocación del Bono Agrario Especial de unos 1,300 soles por agricultor, que tendría impactos sociales (menos hambre en las zonas rurales) y también productivo (recursos para sembrar y alimentar animales).  El Bono Agrario Especial es la pieza faltante en la respuesta aún limitada del gobierno a la crisis agraria, la que esperamos sea incorporada a la brevedad dentro de las medidas que requerimos para seguir enfrentando esta pandemia con eficacia y mucha solidaridad entre peruanos.