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Una publicación de la asociación SER

El desafío de la “nueva normalidad”

Foto © Luisenrrique Becerra | Noticias SER

Luis Alberto Suárez Rojas. Doctor en Ciencias Sociales y Antropología, Docente en la Escuela de Antropología de la UNMSM y Consultor.

La pandemia del covid-19 surgió en un momento especial. Desde hace algunos años el mundo comenzó a registrar avances notables en el campo de la ciencia, la astrofísica, las sondas espaciales, la búsqueda de exoplanetas, la nanotecnología, la biología sintética, la digitalización de la sociedad, la teletransportación y las computadoras cuánticas. A pesar de ello, este virus nos arrinconó a una vida en cuarentena y a un estado de emergencia prolongado semana tras semana. Hoy, entre brotes y rebrotes este virus está tomando por completo nuestro año, empujando a muchas familias al deterioro de sus condiciones de vida, la precarización de la economía y la pérdida de muchas vidas.

A pesar de los innumerables “logros” de la ciencia, este virus nos ha puesto entre las cuerdas ¿dónde están las grandes mentes revolucionarias de la ciencia y la tecnología? ¿hasta dónde realmente son producto de la mercadotecnia? Hoy, suman 9 millones de contagios y 474,242 fallecimientos a causa de este infame virus. Según la OMS, China notificó el 31 de diciembre del brote de covid-19, luego el 13 de enero Tailandia declaró la presencia del virus en su territorio. Un mes después, entre el 16 y 24 de febrero una misión conjunta OMS-China elaboró un informe, con la participación de expertos de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Japón, Nigeria, Corea del Sur, Rusia y Singapur.

Recién el 11 de marzo, la OMS declaró el Covid-19 como una pandemia, cuando ya había alcanzado a 114 países, 118,000 contagios y 4,291 personas fallecidas. Días antes, el 9 de marzo, Italia declaró la cuarentena en todo el territorio, y le siguieron España y otros países. Un mes después, el 11 de mayo Alemania acusó a China y a la OMS de complicidad y el 18 de mayo, Trump, en medio de una batalla electoral, acusó la OMS de ser “una marioneta de China” y sacó al fresco el aporte económico a esta organización. En este escenario, China no esperó a poner lo puntos sobre las íes. Por su parte, la OMS pidió no politizar la lucha contra el Covid-19 y Taiwan declaró que sus acusaciones son muestra de racismo contra Tedros Adhanom de origen etíope. Lamentablemente, la OMS no logró ejercer el liderazgo que debió asumir y cada día deambula en su propio laberinto.

A pesar de los avances y la hegemonía del saber científico, no hemos logrado mucho en términos de tratamiento, menos sobre una posible cura aun cuando hay varios países en carrera. Hoy, contamos con cientos de estudios sobre el covid-19 hechos a la velocidad de la luz. Este virus nos empuja a una “terra incognita” y aunque algunos países siguieron medidas estrictas (como el nuestro) se registran contagios y lamentables muertes. Otros, como Reino Unido y Suecia tomaron otro camino. En Suecia, su líder experto, ha reconocido que “la inmunidad de rebaño” no ha funcionado, así Anders Tegnell, explicó que “ni nosotros ni ningún país en el mundo puede alcanzar la inmunidad de rebaño para que la enfermedad desaparezca porque no creo que lo haga” (Financial Times). En este contexto, la OMS vuelve a la carga provocando una polémica sobre asintomáticos, pre-sintomáticos y las posibilidades de contagio.

A estas alturas, países como España, Italia y otros han regresado a sus rutinas, y cientos de personas visitan las playas, corren al aire libre y toman café, etc. De hecho, en países como los nuestros no solo se habla de la salud de las personas, sino de la “salud de economía”. De igual modo, los ambulantes en la ciudad están luchando por ocupar el espacio que tuvieron y al parecer se están dando medidas para su ordenamiento. Desde hace unos días, en Lima se anunció el regreso de los centros comerciales bajo ciertos protocolos y aunque los cines no tienen fecha de apertura han anunciado que están agilizando todo para su regreso.

Hace una semana España anunció un posible “resurgimiento relativamente rápido”, luego Italia reportó un rebrote en la zona de Milán, le siguió el Reino Unido el cual aseguró un brote asociado a un proveedor de pollos y una cadena de supermercados; al mismo tiempo que Pekín comunicó un serio rebrote ligado al mercado con más de 5,000 personas en observación, ahora los investigadores chinos afirman que la cepa del virus provendría de Europa. Y recientemente, Suiza como Alemania, anuncian que tomarán medidas de cuarentena debido al rebrote del covid-19.

A pesar de estas noticias, el diario Il Corriere della Sera entrevistó al virólogo Massimo Clementi, quien sugirió que el virus ha envejecido y que su carga viral ha disminuido, hecho que podría ocurrir en otras partes del mundo. Sin embargo, no hay certeza al cien por ciento y la duda es lo más sensato por ahora. En ese sentido, el uso de la mascarilla, la distancia social, la limpieza y una adecuada gestión de nuestras interacciones en el espacio publico es sustancial.

El virus sigue entre nosotros y no podemos bajar la guardia, debemos redoblar todas las estrategias para comunicar y sensibilizar sobre las medidas de protección para evitar nuevos contagios como viene sucediendo en otras latitudes. Lima pronto retomará su dinámica y quizá la "nueva convivencia” terminará siendo un eslogan más. Sin embargo, la actual coyuntura exige más responsabilidad política y ciudadana. Urgen más acciones gubernamentales coordinadas para una acción preventiva desde abajo, barrio por barrio, de la mano de los gobiernos locales con un lenguaje renovado. Es posible que ahora todo dependa de nosotros, y tenemos que salir adelante juntos, asumiendo el cuidado de nuestras familias y con ello al colectivo.