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Una publicación de la asociación SER

Democracia en la picota

En momentos en que la ciudadanía no termina de enterarse que el presidente Pedro Pablo Kuzcynsky podría haber mentido al país y a la comisión del Congreso de la República que investiga el caso Lava Jato sobre sus vínculos con la empresa brasileña Odebrecht, el fujimorismo avanza en la demolición de la institucionalidad democrática al aprobar en solitario la denuncia constitucional contra el fiscal de la Nación, Pablo Sánchez, en la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales.

La decisión de Fuerza Popular de sacar a la fuerza y sin razones a Sánchez de su cargo es la más clara expresión de que el movimiento liderado por Keiko Fujimori no solo reproduce las prácticas y el estilo del fujimorismo de los años noventa, sino que también busca poner freno a las investigaciones que el Ministerio Público desarrolla sobre su lideresa y contra su secretario general y financista Joaquín Ramírez.
Lo más grave es que frente a tamaño despropósito, el resto de fuerzas políticas -con y sin representación en el Congreso- parecen más preocupadas en sus propios problemas internos o viendo cómo se protegen de las investigaciones que se ciernen sobre sus principales líderes, o simplemente están dedicadas a prepararse para las elecciones regionales y municipales del próximo año.

Quien se encuentra en peor posición frente a este nuevo escenario es el presidente de la República, cuya biografía se ha caracterizado por haber trabajado siempre al lado de los grandes actores económicos del país. Y si bien es cierto que durante los últimos años sus partidarios lo han presentado como un tecnócrata interesado en la gestión del Estado, la verdad es que Kuzcynski ha actuado casi siempre como un representante de los intereses privados antes que como un líder político o un gestor público comprometido con el desarrollo nacional.

Es por ello que las declaraciones de Marcelo Odebrecht resultan verosímiles, pues no han podido ser respondidas con contundencia por PPK, quien se ha limitado a dirigir un escueto mensaje televisivo a la nación en el que niega las acusaciones y repite las mismas afirmaciones que dio un día antes por la red social Twitter.

En Noticias SER consideramos que una vez más la corrupción y el autoritarismo ponen en peligro nuestra precaria democracia. Ante el golpe fujimorista y el desconcierto gubernamental, llamamos a la ciudadanía a defender las instituciones que están bajo ataque y exigir que las investigaciones que desarrolla el Ministerio Público lleguen al fondo de la verdad y se sancione a los responsables. El partido más importante del país se juega en estos momentos en esa cancha: luchando contra la corrupción y defendiendo la democracia.