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Una publicación de la asociación SER

Comandos comunales: la pieza que falta para la lucha contra el covid-19

Foto © Luisenrrique Becerra | Noticias SER

Julio Failoc Rivas.

La visión centralista del gobierno no le permite aprovechar recursos importantes que tiene a la mano para luchar contra el covid-19 de manera efectiva: los gobiernos locales, las organizaciones sociales y las personas recuperadas del coronavirus, que ya no puedan contagiar, ni contagiarse. 

Estás ideas, en gran medida, forman parte de la “Estrategia de prevención sanitaria y socioeconómica para hacer frente al covid-19” que el gobierno regional de Tacna encarpetó y cuya ejecución pudo evitar el colapso del sistema de salud y salvar muchas vidas. La propuesta fue concebida desde que hace algún tiempo por un grupo de profesionales que forman parte del Instituto de Gobernabilidad “López Follegatti”.

La premisa de la estrategia propuesta fue: la salud y la economía, en el contexto del covid-19, para una región con altos niveles de informalidad y de empleo precario, tienen la misma importancia y son claves para derrotar al Coronavirus. Priorizar una de ellas, era, y sigue siendo, un camino seguro al fracaso.

¿Entonces, cuál sería la salida?  La participación ciudadana y el alineamiento de los gobiernos regionales y locales provinciales y distritales. Solo la ciudadanía organizada, acompañada de sus autoridades, pueden ser capaces de derrotar al virus, tal como lo hicimos contra Sendero Luminoso y el MRTA.

La estrategia propone incorporar la participación ciudadana en la lucha contra el covid-19 a través de la conformación de comandos vecinales y/o comunales que permitan implementar acciones de prevención y de protección a fin de reducir la velocidad del contagio y que éste alcance a las personas con altos niveles vulnerabilidad frente al coronavirus, para evitar el colapso del sistema de salud.

La propuesta incluye la creación de un cerco de protección de las familias que tenga un integrante con riesgo de muerte ante una posibilidad de contagio, diferenciándola del resto de personas con un barbijo de color morado a fin de que pueda tener el menor contacto posible con la gente y un trato adecuado y preferente. Esta estrategia estará acompañada de un fuerte componente comunicacional a fin de contar con la solidaridad de todas las personas y las instituciones públicas y privadas, así como del apoyo de las personas que se han recuperado del covid-19 y que pueden desarrollar las acciones de vigilancia sanitaria dado que son inmunes y no pueden contagiar. Los roles de los medios de comunicación juegan un papel fundamental en la implementación de la estrategia.

La operativización de la estrategia propuesta exige un alineamiento en la acción concreta del gobierno regional con los gobiernos locales. Además de ello, se requiere que los gobiernos locales convoquen a las juntas vecinales de sus jurisdicciones para que se ponga en marcha un plan de acción mínimo que contenga lo siguiente:

● Definir la estrategia de conformación de Comandos Covid Vecinales y/o Comunales con la participación de las organizaciones sociales.

● Plan de acción de los comandos vecinales y/o comunales para la lucha contra el covid-19.

● Mapeo por manzanas de las personas con alto niveles de letalidad frente al covid-19.

● Implementación de la una campaña para la distinción con un barbijo de color morado de las personas en algo riesgo y su entorno más cercano, que puedan diferenciarlos, para evitar su contagio del Coronavirus.

● Organización de las brigadas vecinales o comunales por manzanas o cuadras como instancias de vigilancia y control sanitario para la protección del adulto mayor y/o las personas vulnerables y de alta letalidad, las mismas que estarán conformadas por personas que se han recuperado del covid-19 y que no pueden contagiarse ni contagiar.

● Diseño e implementación de un Plan de Comunicación para la protección del adulto mayor bajo el lema: “Hagamos un cerco de amor para la protección del adulto mayor”

Así de fácil y complejo. Lo único que se requiere es voluntad política de todos y todas, y de no poner a la población en esa falsa dicotomía entre morir de covid-19 o de hambre.