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Una publicación de la asociación SER

Chávarry: un extraño “honor”

El Fiscal Pedro Gonzalo Chávarry va a pasar a la Historia. Debe ser el único Fiscal, por lo menos de la historia republicana reciente, que ha provocado una masiva movilización ciudadana (hoy, miércoles 12 de septiembre), además de generar otras expresiones colectivas, como una carta firmada en pocos días por más de 40,000 ciudadanas y ciudadanos.

En efecto, a él se le dedica el día de hoy una marcha, de una envergadura solo habitual para acciones en favor o contra presidentes o candidatos a la presidencia. Y es que Chávarry ha logrado personificar el sistema de corrupción en el Perú. Así lo han entendido no sólo su par, el ex Fiscal Pablo Sánchez, sino 27 Fiscales Superiores que han firmado un pronunciamiento (sumándose luego otro más, de Ancash). Hace unos días Chávarry trajo a Lima a 34 Presidentes de juntas de fiscales buscando el respaldo de estos. No sólo no lo obtuvo, sino que a los 3 días salía el pronunciamiento en su contra. Además de los distintos funcionarios del sistema de justicia, diferentes voces de la sociedad civil y líderes de opinión también le han exigido se aparte del cargo. Y también la mayoría ciudadana: según IPSOS, el 94% de los que conocen del caso, opinaban a fines de agosto que el actual Fiscal de la Nación debe renunciar. Un consenso absoluto, difícil de igualar.

Hasta antes de los CNM Audios, la sensación generalizada era que nuestra sociedad mantenía una alta permisividad frente a la corrupción. Sea por resignación o por asumir que era un recurso ineludible, o simple fatalismo.

Como los vladivideos en su momento, escuchar en propia voz la compra de puestos y de la propia justicia, incluso a cambio de favores sexuales, ha despertado la indignación general. La corrupción toma cuerpo, nombre y apellido. Primero, en la figura de Walter Ríos y César Hinostroza. El primero, dentro de esta trama, principal intérprete de nuevos giros de la jerga lumpenesca nacional; del segundo, entre otras, se recordará su penosa conversación “indagando” sobre el caso de un violador de una niña de 11 años. 

La figura de Chávarry es distinta. Que él sea el detonante de las movilizaciones es debido al convencimiento de que, sin un Fiscal de la Nación fuera de toda sospecha, volveremos a hundirnos en el fatalismo de la derrota frente a esos poderes subterráneos. Su apartamiento del cargo no lo es todo, pero sí un primer paso, necesario.

Tanto los periodistas de IDL Reporteros, a la cabeza de Gustavo Gorriti, como la fiscal Rocío Sánchez y el Juez Roque Huamancóndor, que permitieron las escuchas y denunciaron la trama corrupta, así como la fiscal y otros jueces y fiscales decentes que están manifestando su rechazo a la trama corrupta, son el lado de la esperanza. Esperanza de que esta causa es posible.

Eso sí, a pesar del “honor” que la ciudadanía le otorgará a Chávarry este miércoles 12, debemos ser conscientes de que no se irá solo. Habrá que seguir reescribiendo su nombre en la Historia de la infamia nacional.