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Una publicación de la asociación SER

Caso Peajes: incumplimiento de Cláusula Calvo por parte de los inversionistas extranjeros

Foto: Andina

Alexander Antialón Conde. Abogado, Magíster en Relaciones Internacionales y Doctorando en Derecho. Miembro Titular de la Sociedad Peruana de Derecho Internacional.

Un reciente y revelador artículo del Embajador Manuel Rodríguez Cuadros ha dado nuevas luces sobre el caso de los peajes. El artículo da cuenta que en los contratos, tanto la cláusula 19.10 en el caso de “Rutas de Lima” así como la cláusula  18.10 en el caso de “Lima Expresa”, se dispone la renuncia de los inversionistas a la reclamación o protección diplomática: “El concesionario y sus socios, accionistas o participacionistas renuncian de manera expresa, incondicional e irrevocable a cualquier reclamación diplomática, por las controversias o conflictos que pudiesen surgir del Contrato”.

Doctrinariamente, estas cláusulas son conocidas como Cláusulas Calvo, pues en esos términos el jurista argentino Carlos Calvo las definió para ser incluidas en los contratos, normas, leyes y constituciones (Doctrina Calvo).

La doctrina así como las cláusulas Calvo se extendieron por América Latina desde mediados del siglo XIX a fin de prevenir agresiones o amenazas de agresión de potencias extranjeras con el pretexto de defender las inversiones de sus nacionales, colaborando así en la sustentación americana del Principio de No Intervención. (Antialón, 2020: 23)

En el caso de los peajes –específicamente en la carta de los 4 Embajadores-, hay que decirlo, no hay una transgresión al Principio de No Intervención, pues no se evidencia de por medio medidas coercitivas, acciones de tendencia atentatoria manifiesta, medidas de fuerza, ni coerción ni amenaza contra el Estado peruano, más aun considerando los antagónicos enfoques sobre el particular entre el Ejecutivo y el Parlamento. El caso de los peajes, según se manifiesta en la referida carta, es algo sui generis, muy sutil, pues se desprende el interés en exponer lo contraproducente que sería la ley para el Perú mismo.

Sin embargo, si bien no hay una clara intervención en los asuntos internos del Perú, conforme al derecho internacional, sí hay un incumplimiento de los contratos por parte de los inversionistas extranjeros. Muy bien apunta el jurista y Embajador peruano Manuel Rodríguez Cuadros, que cualquier tipo de reclamación diplomática está prohibida por esas cláusulas. Por tanto, los inversionistas están incumpliendo las mismas recurriendo a la protección o reclamación diplomática, quizá por ser conscientes que por lo novedoso de la pandemia no tienen las seguridades de salir airosos en una disputa ante el CIADI.

Este incumplimiento de las Cláusulas Calvo, podría ser expuesta por el gobierno peruano no solo ante el CIADI, sino también previamente en una comunicación complementaria, enfatizando la impericia de los inversionistas al recurrir a sus gobiernos o embajadas y, desde luego, la denegatoria para entrevistarse con el Presidente del Congreso y/u otras instancias, fundamentada en el respeto y fiel cumplimiento de las referidas Cláusulas Calvo.

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Referencias:

ANTIALON CONDE, Alexander. (2020). La Defensa Colectiva de la Democracia en las Américas en el marco del Principio de No Intervención. Los Límites de la Acción Colectiva. Editorial Académica Española, 2020).

RODRIGUEZ CUADROS, Manuel. (2020). Caso peajes: la reclamación diplomática es contraria al derecho internacional y a los contratos de concesión.