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Una publicación de la asociación SER

Candidata Fujimori: Los desaparecidos no votan

En su estrategia por acercarse a los bolsones electorales que no han definido su voto, la candidata Keiko Fujimori viene realizando una serie de ofrecimientos que son poco estudiados técnicamente; en algunos casos son promesas carentes de ética y, sobre todo, con actitudes oportunistas. Veamos algunos ejemplos: el caso de la minería informal, volver a 24x24 en el sector policial o la pena de muerte. Recientemente Hernando de Soto menciona el acercamiento a un sector al que llama “sendero verde”; en fin, todo vale cuando se necesitan votos en una segunda vuelta muy apretada.

En su viaje denominado “Ruta del sur”, ella visitó Ayacucho e hizo un mitin en el que: “La candidata presidencial de Fuerza Popular, se comprometió anoche, durante un mitin en la ciudad de Huanta (Ayacucho), a impulsar un programa de búsqueda de desaparecidos con la finalidad de que sus familiares puedan darle sepultura.” (El Comercio 12/05/16). Conviene advertirle que impulsar no es lo mismo que dar una política pública.

La “Ley de Búsqueda de Personas Desaparecidas” es una acción urgente. La búsqueda de personas desaparecidas deberá ser implementado como un proceso sistemático e integral que incluya además del Estado a las instituciones de la sociedad civil que conforman los diversos actores en un proceso de búsqueda… Este proceso tiene cuatro conceptos transversales: verdad, justicia, memoria y reparación. (Cardoza CR y Baraybar JP, 2016).

Las asociaciones de familiares de personas desaparecidas, organizaciones de DDHH e instituciones multisectoriales del Estado y Sociedad Civil vienen trabajando desde hace años en este sentido. Hay un proyecto de ley que fue aprobado por el vice Ministerio de Justicia y está en el Consejo de Ministros, pero no ha llegado al Congreso por falta de voluntad política.

La candidata en su afán de conseguir votos está cambiando camaleónicamente su discurso, según el lugar y el diagnóstico de la población. En Ayacucho ha tocado un tema muy sensible, sobre todo para los familiares de los desaparecidos que vienen buscando valientemente a sus seres queridos por más de 30 años. Lamentablemente su compromiso es burdo, porque al decir “impulsar” es como decir “estimular” y queda en el aire, no es un compromiso ni un acto de voluntad política.

Otro aspecto flagrante es hacerlo justamente en Ayacucho, que fue el Departamento más golpeado por la violencia interna de las décadas de los 80 y 90. Según el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, tiene el 42.5% del total de víctimas a nivel nacional. (Informe Final de la CVR, 2003)

La candidata Fujimori dijo en Harvard estar de acuerdo con el diagnóstico de la CVR, sin embargo durante su etapa de Congresista, no fue un tema que le interesó trabajar; por otro lado, la bancada de su partido en el Congreso está muy lejos de defender o estar de lado de los derechos humanos. Su parámetro es sumar votos y su consigna  principal es ser pragmática y acomodaticia, razón por la cual es fácil entender que al pasar por esa regiones del sur, donde la violencia interna golpeó mucho, asumió un discurso cercano a la problemática de los desaparecidos.

Debiera esforzarse por tener la sensibilidad y la responsabilidad de saber que en nuestro país hay más de 15 mil personas desaparecidas, con miles de familiares que sobreviven a las víctimas y muchas organizaciones que los apoyan. Así como una Sociedad Civil que tiene la valoración de lo que significa la memoria histórica y la defensa de los derechos humanos.

Se equivocó candidata Fujimori, sepa usted que los desaparecidos no votan. Sepa usted que les robaron su identidad, su vida y sus sueños.  Sepa usted que sus familiares los siguen buscando y para ese propósito humano necesitan que se apruebe la Ley de Búsqueda de Personas Desaparecidas, para que se les restituyan los restos de sus seres queridos y enterrarlos dignamente, y cerrar así su ciclo de duelo. Para ello se requiere decisión y voluntad política.