Skip to main content
Una publicación de la asociación SER

Asociación SER: 40 años comprometidos en la construcción de una sociedad justa, solidaria y diversa

Editorial Noticias Ser

Hace 40 años, el 10 de octubre de 1980 un grupo de sacerdotes y profesionales que eran parte de la pastoral rural de la Iglesia Católica, creó la Asociación Servicios Educativos Rurales (SER). Su finalidad, tal como reza en su acta de fundación, fue definida como “la educación y promoción de los campesinos del país”.

Trabajar en el campo durante los años ochenta fue tarea dura,  compleja, y llena de riesgos para quienes a pesar de la enorme violencia vivida en aquellos años, considerábamos que no se podía abandonar a los campesinos y campesinas en medio de una brutal guerra sucia entre el Estado y Sendero Luminoso. Así, como muchas otras instituciones SER nació y persistió en un contexto donde además de la violencia, se desmontaban por decisión del Estado y también por voluntad de los propios campesinos las estructuras heredadas por la Reforma Agraria. Fueron años de estrecho vínculo con los gremios agrarios y campesinos, así como de desarrollo de iniciativas de salud comunitaria, muy parecidas a esas que se reclaman tanto en estos tiempos de pandemia.

La década del noventa trajo muchos cambios en el mundo rural, la pacificación autoritaria, el masivo clientelismo desarrollado a través de los diversos programas sociales, la violación de los derechos humanos de las mujeres en el marco de las esterilizaciones masivas, fueron parte del sello de aquellos años, donde nuestra opción estuvo marcada por promover experiencias locales y comunales. Las primeras buscaron practicar la democracia participativa en municipios que renacían luego de la guerra y las segundas persistiendo en la organización de la comunidad para acceder a un bien tan preciado como el agua potable y saneamiento, a lo largo y ancho del país, dedicados a realizar acciones de educación electoral para una ciudadanía a la que el sistema electoral siempre había ignorado.

Las dos décadas de este siglo, estuvieron marcadas por nuestro compromiso con la descentralización y por la defensa de los derechos humanos, acompañando el proceso iniciado por la CVR, pero también las luchas de las mujeres en diferentes ámbitos de la vida cotidiana, en la forja de su autonomía, en especial en las comunidades campesinas buscando que ellas tengan una efectiva participación en la toma de decisiones. Todos ellos, procesos que son muchas veces trabados por las resistencias del centralismo limeño que es el que redacta las leyes y diseña las políticas públicas, pero también por una sociedad que se niega a sí misma, la posibilidad de ser una sociedad de ciudadanos y ciudadanas, libres e iguales, ante la ley, donde la población de las regiones en general y del campo en particular son vistos como incapaces, menores de edad o simples víctimas de sus propia historia.

Y en estos tiempos de pandemia, hemos seguido en permanente y constante comunicación con los campesinos y campesinas del Perú, sea difundiendo la manera en que la pandemia los afecta a través de Noticias SER, sea apoyándolos en sus gestiones frente a las diferentes instituciones públicas y privadas, buscando que atiendan sus legítimos reclamos de atención que como peruanos y peruanas les corresponden. Y denunciando todas aquellas políticas que se aplican de manera mecánica, sin tomar en cuenta la realidad rural, como ha ocurrido en el caso de los bonos, de Aprendo en Casa o en el FAE-Rural, y haciéndolo para que las cosas se hagan como deben hacerse.

En Noticias SER saludamos a la Asociación Servicios Educativos Rurales (SER) por sus cuarenta años de incansables esfuerzos por promover los derechos de la población rural de nuestro país.  Y por hacerlo siempre, codo a codo, con los hombres y mujeres del campo y sus organizaciones, comprometidos en la construcción de una sociedad justa, solidaria y diversa.