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Una publicación de la asociación SER

“Aprendo en Casa” y el derecho a la educación en Puno

Foto: Ugel-Puno

Marivel Ticahuanca, Edith Sucasaca, Brenda Zubia,  Nancy Parillo y Paul Mamani.  Alumnos de la Maestría de Gerencia Pública y Derecho Administrativo de la Universidad Nacional del Altiplano.

El mes de marzo del 2020 se produjeron grandes cambios en el Perú tras la rápida propagación del covid -19. Es así que, mediante Decreto Supremo N° 008-2020-SA del 11 de marzo del 2020, se declara en Emergencia Sanitaria a nivel nacional por el plazo de noventa (90) días calendario y dictan medidas de prevención y control del covid-19 y mediante Decreto Supremo Nº 044-2020-PCM del 15 de marzo del 2020, se declara Estado de Emergencia Nacional por las graves circunstancias que afectan la vida de la Nación a consecuencia del brote del covid-19.

Los servicios públicos se han visto afectados por la suspensión y cada sector adoptó estrategias para ello. En el caso del Ministerio de Educación se planteó una estrategia educativa a distancia mediante Resolución Ministerial N° 160-2020-MINEDU,  que  en su artículo 1 dispone: “El inicio del año escolar a través de la implementación de la estrategia denominada “Aprendo en casa”, a partir del 6 de abril de 2020, para garantizar el servicio educativo mediante su prestación a distancia en las instituciones educativas públicas de Educación Básica Regular a nivel nacional, en el marco de la emergencia sanitaria para la prevención y control del covid-19”. Esta estrategia, al igual que otras adoptadas en tiempos de pandemia, busca que el servicio educativo llegue a más personas con el mínimo contacto posible, y por tal razón, se utilizan medios de comunicación como el internet (a través de una computadora), televisión y radio.

Desde nuestra perspectiva, el concepto de educación no solo debe reducirse a un “servicio”, sino como un  derecho reconocido en La Declaración Universal de Derechos Humanos, en nuestra Constitución y además existe normatividad sectorial regional y local en el mismo sentido. Sin embargo, hay que señalar que antes de la declaratoria del Estado de emergencia, en nuestro país se había iniciado el año 2002 el proceso de descentralización que se ha caracterizado por plantear como objetivo la descentralización de la gestión y los recursos, pero dados los escasos avances por casi dos décadas, con la implementación de la Estrategia “Aprendo en Casa” se han hecho más notorias las falencias y desigualdades  en la prestación del servicio educativo por parte del Estado.

 

Según el Índice de Competitividad Regional, Puno es uno de los departamentos con más baja competitividad (Intituto Peruano de Economía , 2019) y donde la brecha educativa y la brecha digital afectan más a nuestra región. En efecto, de las entrevistas realizadas a actores educativos se desprende que, en este la estrategia “Aprendo en casa” es conocida superficialmente por: a) la falta de cobertura  de los medios de comunicación; b) las limitaciones  de los padres de familia en la alfabetización, en el conocimiento digital y en el tiempo adecuado para el acompañamiento educativo a sus hijos; c)  la falta de capacitación docente en las tecnologías de comunicación para guiar a los estudiantes; d) carencia de recursos económicos de los padres de familia para adquirir equipos  como  computadoras, celulares, televisión y radio para el aprendizaje de sus hijos.

Como resultado de ello, la estrategia, tiene un 85% de cobertura en estudiantes de Educación Básica Regular, reconocido por la población como parte del derecho a la educación, pero siente que en este contexto se encuentra limitado y se utiliza solo para garantizar la continuidad del servicio educativo, sin eficiencia, ni efectividad, porque presenta obstáculos, sobre todo digitales, para alcanzar los objetivos.

Cabe indicar que actualmente el Gobierno Regional de Puno, a través de la Dirección Regional de Educación solo ha implementado guías para el acompañamiento remoto a los docentes y viene realizando parcialmente un diagnóstico de cobertura de servicios de comunicación a fin de celebrar convenios con empresas prestadoras de servicios de comunicación y así cubrir los servicios de internet, televisión y radio.

Conforme lo señalado, la estrategia “Aprendo en casa” aporta parcialmente al reconocimiento del derecho a la educación, con la continuidad del servicio educativo que ofrece, pero no garantiza un eficiente servicio educativo. Algunas de las principales limitaciones  ya las hemos mencionado: falta de cobertura  de los medios de comunicación, escasa capacitación docente en las tecnologías de comunicación para guiar a los estudiantes, carencia de recursos económicos de los padres de familia para adquirir equipos (computadoras, celulares, televisión y radio) para el aprendizaje de sus hijos y las propias limitaciones  de los padres de familia en la alfabetización, en el conocimiento digital y no disponer de tiempo adecuado para el acompañamiento educativo a sus hijos.

A fin de superar la situación descrita, creemos que resulta necesario abordar el desarrollo territorial de la región a través de planes de corto y largo plazo, adecuando la interacción entre los niveles de gobierno (nacional, regional y local) para garantizar la eficacia del servicio educativo acorde a nuestra realidad. Ello exige tomar en cuenta la heterogeneidad (rural-urbana) del departamento, incidiendo en la disponibilidad de los recursos para realizar inversiones en infraestructura de comunicación y así hacer equitativo el servicio educativo a distancia. Se necesita también capacitar a los docentes en las tecnologías de comunicación con la finalidad de mejorar la actividad educativa. Las autoridades, empresas, medios de comunicación y la ciudadanía deberían reflexionar sobre estos retos y actuar de forma colaborativa para disminuir las brechas en el acceso al servicio educativo y así atender a quienes más lo necesitan: nuestros niños y jóvenes.