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Una publicación de la asociación SER

El Bikut Santiago Manuin y el liderazgo en el pueblo Awajún

Foto:Caaap

Este artículo se publicó originalmente el 27 de junio, fecha en la que expresamos nuestro deseo de que el Pamuk Santiago Manuin recupere su salud y vuelva a Amazonas. La reconstrucción del Territorio Integral Tajimat Awajún es la tarea que hereda su pueblo ahora que él ya no está (01.07.20)

Luis Chávez Rodríguez. Casa del colibrí en Chirimoto, Amazonas

Cuenta la leyenda aénts chicham que el guerrero Bikut, inspiración de los jóvenes awajún-wampís, trabajó durante años, siguiendo el consejo de los sabios. Disciplinó su cuerpo y afinó su espíritu, haciendo caminatas por el bosque, dietas de resguardo, servicio a la comunidad, interacción dialógica con los seres humanos y no humanos y mediante largas jornadas de contemplación y meditación en las cascadas. De este modo, el héroe mítico, llegó a tener la visión central del gran Ajutap. Con esta señal, Bikut, se convirtió en un bravo guerrero, defensor de su pueblo, durante mucho tiempo y en interminables batallas. Cuando, finalmente, llegó la hora de su partida, desde su cuerpo enterrado junto a su cascada preferida, brotó la planta del Toe, cuyo espíritu en alianza con el del tabaco y el del ayahuasca, serían las propiciatorias de la espiritualidad de los líderes awajún.

Esta legendaria historia, por romántica que parezca en estos tiempos de pandemia, crisis planetaria y revisión de formas de convivencia social, sigue inspirando a muchos genuinos líderes de los pueblos amazónicos. Ellos no han renunciado a su legado mítico-cultural, ni tampoco se han resignado a sostener la petrificada imagen de un folklore congelado en una identidad dócil y sometida, como se les suele presentar en los medios de comunicación masiva. Desde esta teoría simbólica de las leyendas y mitos, así como desde sus danzas y sus canciones, los Awajún, se organizan, en cerrada fusión con una práctica concreta, para encarar sus luchas políticas, siempre al amparo de sus plantas maestras.

Personalidades que encanan modernamente a Bikut, entre muchos otros, son Elmer Ujukam Wachapea y Santiago Manuin Valera, para citar sólo a dos luchadores, cuya entrega y perseverancia es un ejemplo no sólo para el pueblo awajún, sino para todo peruano que quiera intervenir en política de manera honesta. Estos peruanos awajún son muy diferentes a los líderes criollos que estamos acostumbrados a soportar en la bochornosa vitrina política nacional, muchos de cuyos paródicos representantes están siendo encarcelados por sus crímenes.

Mostrar una trayectoria política como la de los mencionados líderes awajún no es cosa simple ni se debe únicamente a una vocación de servicio espontanea o a una búsqueda de poder, sino a un largo aprendizaje, cuya solidez y sofisticación serían imposibles de encontrar en las más prestigiosas academias de ciencias políticas. Tanto Elmer Ujukam Wachapea como Santiago Manuin Valera se iniciaron muy jóvenes como aprendices, hasta lograr la primera nominación como apus en sus comunidades. Su trayectoria al servicio de su pueblo, les dio la oportunidad de llegar a otros cargos y niveles de representación, siguiendo una escala que determina tanto capacidades y jerarquías en el desarrollo del liderazgo de los Aétens Chicham (conocidos antiguamente como jíbaros). En la actualidad, ambos dirigen prestigiosos centros de capacitación de líderes, además de continuar su lucha permanente en la defensa de los derechos indígenas y en la elaboración de propuestas de desarrollo comunal. Los dos son miembros del Consejo Permanente Awajún-Wampís y dirigen importantes instituciones dentro de su pueblo. Elmer Ujukam Wachapea preside la Asociación Indígena Bikut y Santiago Manuin Valera es el director y fundador del centro de estudios denominado, Servicio Agropecuario para la Investigación y Promoción Económica (SAIPE). Estas dos organizaciones que ya tienen más de 20 años de trabajo en la capacitación de jóvenes en temas como democracia, gobernabilidad, tecnología y derechos humanos, realizan también proyectos innovadores, en los pueblos Awajún y Wampís del Alto Marañón, en la provincia de Condorcanqui, Amazonas. En ambas asociaciones destaca la formación de líderes, que de acuerdo a su perspectiva deben estar preparados en dos frentes. Uno interno, dirigido hacia sus comunidades, observando y afianzando el manejo de saberes propios de su tradición ancestral y otro externo, cuyo objetivo es el conocimiento del mundo occidental, que la mayoría de las veces se les aproxima de modo codicioso y prepotente. Interesa en este campo, especialmente, conocer aspectos relacionados a las leyes y normativas que organizan la administración política del Estado y su papel histórico de economía de enclave colonizador, como nos lo han mostrado desde el padre Blas Valera S.J. hasta Julio Cotler.

Los líderes, en las comunidades Awajún, tienen una estricta jerarquía y se convalidan tanto desde las autoridades de mayor rango como por las bases comunitarias. Así, de acuerdo a sus documentos de trabajo, existen seis niveles que componen el camino del líder, que es, al mismo tiempo, un camino de vida: 1) El Wajiu (antiguamente conocido con el nombre impuesto de apu) es el jefe de una comunidad. 2) Chichamkagtin, es el líder o la lideresa que tiene capacidades para orientar y dar consejos en la toma de decisiones importantes, que competen a varias comunidades. Sus decisiones son siempre consultadas con el Pamuk y desde esta segunda instancia hacia adelante es necesario haber tenido la “Visión de Ajutap” como parte de sus saberes y cualidades. 3) Waimaku, es el o la que conduce la acción después de haber tomado las decisiones, y se caracteriza por su capacidad estratégica. 4) Kakajam es el ejecutor de acciones concretas que requieren valentía y capacidad de desplazamiento. 5) El Waisjam trabaja como mentor junto a  Pamuk.  6) Pamuk es la más alta autoridad, tiene un reconocido poder político y espiritual, desarrollado  a lo largo de una trayectoria de vida honesta sirviendo a su pueblo. Estos son los escalafones de las autoridades bajo cuya responsabilidad está la implementación y mantenimiento del Tajimat Pujut, o “Vida Plena” dentro de las comunidades. En décadas recientes se puede notar la incorporación activa y determinante de la mujer Awajún, que en paralelo con el varón están reconstruyendo la organización política de su pueblo.

El Pamuk Santiago Manuin

Santiago Manuin Valera es uno de los más conocidos líderes indígenas amazónicos, tanto en la Región Amazonas, donde es un orgullo para los hermanos indígenas y para todo amazonense que conoce su historia, como en todo el Perú y en muchos lugares del mundo. Su lucha y la de su pueblo no se circunscriben, únicamente, a la defensa de los Awajún o de la Amazonía peruana, ya que abarca ámbitos globales que competen a todo el planeta y a la supervivencia del ser humano en armonía con la naturaleza. 

En estos momentos el Pamuk Santiago se halla en una lucha más de las que ya está muy curtido, una lucha por su vida, en su camino del héroe, debido a complicaciones de su salud. Hace una semana fue trasladado desde su natal Condorcanqui al hospital de Bagua, donde ya está respondiendo positivamente al tratamiento médico.

Un breve repaso por su vida y sus principios nos puede mostrar la formación y fortaleza de un auténtico líder, de esos que tanto escasea en la política peruana. Santiago Manuin Valera nació en 1957 en la Comunidad de Quebrada del Río Dominguza, Condorcanqui, Amazonas. Desde las primeras enseñanzas recibidas de su padre ha trazado un largo camino cuyo recorrido parte del conocimiento de su medio geográfico y de la cosmovisión legada ancestralmente por su cultura. La tradición oral de su pueblo, la vida social y las prácticas espirituales que cohesionan a la cultura Awajún han conformado una base sólida, desde donde ha recibido, como hombre de estos tiempos, los aportes de la cultura occidental. En este campo, la adquisición fluida del idioma castellano es una de ellas, en esta lengua foránea se ha capacitado tanto en el Perú como en el extranjero en las áreas de Derechos Humanos y Tratados Internacionales (Bilbao, Ginebra y Boston). Del mismo modo, la práctica y la disciplina de los ejercicios ignacianos, desarrollada en el contexto de la misión jesuita, ha sido también parte de su formación espiritual y constituye otro de los pilares que lo han consolidado con un líder pluricultural.

Santiago Manuin Valera, estuvo en los trágicos sucesos de Bagua (2009), en donde fue alcanzado por una ráfaga de ametralladora, que lo dejo al borde de la muerte y cuya recuperación no ha completado aún. Las múltiples heridas en su estómago, producidas en el Baguazo, le han dejado secuelas en su salud, que sobrelleva desde una silla de ruedas con la ecuanimidad y el estoicismo que son características de su personalidad. Sin que estas circunstancias mermen su capacidad de perseverancia y buscando siempre nuevas estrategias de lucha y activismo social, fue elegido Consejero Regional de Amazonias en el periodo 2010-2014. Una de las áreas de desempeño como Pamuk Awajún, es su labor de concertador en las múltiples negociaciones que su pueblo realiza con las instancias del gobierno peruano, a nivel provincial, regional y central.

En palabras del mismo Santiago Manuin, con respecto al proceso de formación de líderes ha dicho, en múltiples entrevistas y documentos publicados a través de SAIPE, que las plantas maestras son las que permiten mantener la disciplina personal, el equilibrio y la lucidez del líder indígena. Es a través de ellas que se logra la conectividad espiritual que un buen líder debe tener. La plantas son las que permiten la gran visión a la que el o la iniciada puede acceder para lograr el fortalecimiento de su espiritualidad y la adecuada práctica política. Las plantas maestras, de acuerdo a Manuin, permiten la visión que proviene de la divinidad Ajutap, tal como se le concedió al héroe mítico awajún Bikut.

Para finalizar, expresamos nuestro ferviente deseo que el Pamuk Santiago Manuin Valera se recupere pronto y lo volvamos a tener, una vez más, en su tierra, Amazonas, junto a su pueblo, en la reconstrucción laboriosa del Territorio Integral Tajimat Awajún en La Tierra de los cinco ríos.