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Una publicación de la asociación SER
Psicólogo con maestría en Sociología.

Y sobre los plagios, ¿qué dice la SUNEDU?

Mucho se ha hablado y discutido en la última semana acerca de las mañas de algunos malos profesionales que para obtener grados académicos no han vacilado en contratar a escritores fantasmas que les escriben tesis a medida, que, por lo general sin escrúpulo alguno recurren al plagio. Voces indignadas se han levantado en contra de universidades que permitirían tales atropellos y en contra de una cultura permisiva con la rapiña intelectual, la mentira y la estafa. Algunos, hasta han llegado a renegar del Perú, tachándolo de país desordenado y bananero.

Ha llamado la atención que no se haya pronunciado la Superintendencia  Nacional de Educación Superior Universitaria (SUNEDU), encargada de velar por la calidad de la prestación de esos servicios. Y llama la atención porque en este aspecto específico no somos un país bananero, pues, desde el año 2002 está vigente la Ley 27705 que crea el Registro de Trabajos de Investigación y Proyectos para optar Grados Académicos y Títulos Universitarios-TIPRO; que estaba  a cargo de la Asamblea Nacional de Rectores y hoy bajo responsabilidad de la SUNEDU como barrera contra los plagios.

En efecto, según la referida ley  “el candidato para optar cualquier grado académico o título profesional deberá recabar un certificado negativo, como requisito indispensable antes de la sustentación, que acredite que su trabajo de investigación o proyecto y su contenido no se encuentra inscrito en el Registro de Trabajos de Investigación y Proyectos”; lo que supone que todos los trabajos de investigación y tesis de las universidades públicas y privadas que hayan sido la base de grados y títulos desde 1990 están inscritos en dicho Registro, como manda la Primera Disposición Transitoria de la referida ley.

Los escépticos dirán que la ley no pasa de ser una buena intención. No es el caso. Habiendo sido publicada el 25 de abril del 2002, la comisión de alto nivel nombrada para reglamentarla cumplió con su tarea, y el presidente de la Asamblea Nacional de Rectores, don Francisco Delgado de la Flor, a la sazón Rector de la Universidad Nacional Agraria y presidente de la ANR firmó la Resolución N° 831-2002-ANR el 14 de octubre del mismo año, que puso en vigencia su Reglamento.

Los méritos de esta desconocida ley se los lleva don Luis Humberto Flores Vásquez, congresista por Cajamarca, quien presentó el proyecto el 9 de noviembre del año 2001. Su Exposición de Motivos dice que el Registro TIPRO “constituirá un freno al facilismo y la mediocridad extendidos que permiten el plagio parcial de diversas tesis o proyectos ya aprobados, en desmedro de sus creadores y del nivel académico de las instituciones que dan fe de su formación y capacidad profesional”.

Además, permite iluminar un aspecto de las críticas lanzadas contra la supuesta o real falta de rigor y hasta negligencia de la Universidad Complutense de Madrid en el examen de una tesis que ya es famosa entre nosotros. Allí se dice que en España funciona –o funcionaba el TESEO o Base de Datos de Tesis Doctorales a cargo de la Secretaría del Consejo de Universidades, que publica la relación de las que hayan sido declaradas aptas, de manera que sí tienen un filtro contra los inescrupulosos que traten de pasar gato por liebre.

Bien haría la SUNEDU en informar a la comunidad académica y a la nación, cuántos casos de plagios de tesis universitarias se han detectado desde que se instauró el TIPRO a comienzos del año 2003. Más aún, podría informarnos de cuántas tesis están en el TIPRO y cuántas han sido inscritas en INDECOPI en cumplimiento del Artículo 5° de la Ley 27705; cuáles son las tendencias en investigación en ciencias básicas; cuántas novedades tecnológicas han creado los profesionales peruanos; cuántas patentes se han derivado de investigaciones o tesis registradas en el TIPRO; cuántas empresas se han interesado en esos proyectos; cuántas tesis se han convertido en libros publicados a cargo de la ANR.

Esperamos que, con el mismo celo que la SUNEDU ha puesto en cambiar a los rectores de las universidades públicas, cumpla con otras responsabilidades suyas, como es la administración del TIPRO. De nada vale que digan que entre las funciones asignadas por la Ley Universitaria en su artículo 15 no está especificado el Registro de Tesis y Proyectos de Investigación.