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Una publicación de la asociación SER
Nacido en Chanchamayo. Estudió Ciencia Política en la Universidad de San Marcos y Periodismo en la Universidad Jaime Bausate y Meza. Es consultor y editor.

Viejos retos para los nuevos alcaldes de la Selva Central

La Ley 30305 que no permite la reelección inmediata de alcaldes y gobernadores regionales ha generado en Chanchamayo, Satipo y Oxapampa ─provincias que conforman el espacio regional de la selva central─ una verdadera renovación política en el ámbito local. Por ejemplo, en Chanchamayo y Satipo ─bastiones fujimoristas por casi una década─, el partido nacional Fuerza Popular perdió en todas las alcaldías, siendo elegidos, en su lugar, candidatos de movimientos regionales de Junín. Eduardo Mariño Arquiñigo, ingeniero agrónomo de profesión, nuevo alcalde provincial de Chanchamayo, fue en un periodo regidor en el distrito de Pichanaqui, y se desempeñó como director de la Dirección Regional Agraria de Junín. En Satipo, Iván Olivera Meza ocupa la alcaldía provincial, agrónomo y odontólogo, viene del sector empresarial siendo - en dos ocasiones- presidente de la Cámara de Comercio de Satipo. Ninguno de los dos son del mismo movimiento que el electo gobernador regional de Junín Vladimir Cerrón Rojas.

Por su lado, en Oxapampa fue elegido el agrónomo Juan Carlos La Torre Moscoso, quién asumió la alcaldía distrital de Villa Rica en dos ocasiones e inmediatamente después fue jefe de la sede Pasco de Sierra y Selva Exportadora. Para estas elecciones, La Torre postuló por el partido nacional Alianza para el Progreso, siendo del mismo partido que el actual gobernador regional de Pasco Pedro Ubaldo Polinar, quien, además, viene de la alcaldía provincial de Oxapampa; por lo que se espera una gestión de permanente diálogo y coordinación de políticas.

Estos rostros nuevos en la esfera política tendrán una gran responsabilidad al tratar de resolver los problemas que arrastra la selva central desde el periodo de colonización foránea. Son retos viejos, que el poblador, el dirigente, el empresario, el profesional, el funcionario y la autoridad de esta parte del país conoce en detalle, pero que anteriores alcaldes no solucionaron por falta de voluntad política y capacidad de gestión.

El problema más grave y el más antiguo en la selva central, es el de vialidad. Empezando por las malas condiciones de las trochas y caminos vecinales que, se supone, deberían servir para que el agricultor transporte sus productos desde los anexos y centros poblados a las ciudades; una tarea que compete directamente a las municipalidades provinciales, a través de sus institutos viales. A esto se suma la falta de gestión para la prevención, en temporada de lluvias, ante huaicos y crecidas de ríos que terminan obstruyendo las carreteras nacionales. Ante ello, en las tres provincias se exige la puesta en funcionamiento de aeropuertos comerciales para el transporte de pasajeros locales y turistas.

Un segundo problema, es la carencia de políticas agrarias, en particular, para la caficultura. Por más de 40 años el productor de café ha pasado por situaciones difíciles como la falta de apoyo a las cooperativas agrarias cafetaleras, la aparición de plagas, la degradación de la tierra, entre otros. Se debe tener en cuenta que la principal fuente económica de la selva central sigue siendo la agricultura ─café, cacao y frutas─, por lo que si esta se encuentra en una posición favorable, repercutirá en el bienestar de la población. Un tercer factor ─más que un problema, una oportunidad─ es el desarrollo del turismo, en el aumento y mejora de los bienes y servicios turísticos que se ofrecen. Para ello los municipios provinciales y distritales deben coordinar con las Cámaras de Turismo locales, las cuales manejan una agenda propia, para la regulación y supervisión de las empresas de este rubro.

Otros problemas como la falta de vivienda, ocupación ilegal de terrenos, contaminación ambiental, son los que se sumaría a esta lista de los retos viejos, que las flamantes autoridades locales tendrán que enfrentar los próximos cuatro años.

Foto: Andina