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Una publicación de la asociación SER
Ingeniero, experto en agua y saneamiento, Coordinador del Programa de Agua y Saneamiento de la Asociación SER, miembro del Consejo Directivo de IPROGA y miembro de la Red Agua Segura

Marzo: “Mes del agua” (I)

El 22 de marzo de cada año se celebra el día del agua a nivel mundial. En el Perú, diversas instituciones se han unido para celebrar no solo este día sino todo el mes de marzo, al que han llamado “Mes del agua”. Sin embargo, cabe decir que de los aproximadamente 30 millones de habitantes del Perú, más de 5 millones no tienen acceso al servicio de agua potable.

Estrés hídrico:

El agua dulce hace muchos años dejó de ser un recurso inagotable, ahora es muy valorada y por su uso y escasez se han venido dando diferentes conflictos sociales. Si damos una mirada global tenemos que el 97% del agua de nuestro planeta es salada y  no es apta para el consumo humano, el 3% que resta es agua dulce. Del 3%, el 2% está en estado sólido, entre capas de hielo y glaciales, y un 1% se encuentra en estado líquido. Los ríos comprenden menos de la 0.4 parte de las aguas en estado líquido, de esta fuente es de donde la gente se surte la mayor parte del agua para su uso diario.

En el planeta el cambio climático está generando la disminución del recurso hídrico y el Perú no es ajeno a este problema. Las cabeceras de cuenca donde se originan los ríos y riachuelos muchas veces son los glaciales de los andes, pero estas fuentes de agua están disminuyendo en forma acelerada. Como ancashino he podido presenciar y ser testigo que el nevado que cubría la cordillera Blanca situada encima del túnel de Cahuish ya no existe, o que el nevado tan hermoso de Pastoruri cada vez va disminuyendo su volumen, y según estudios realizados señalan que en diez años podría desaparecer, por acción del calentamiento global.

Con mayor aseveración nos presenta esta situación el estudio publicado en la revista académica Cryosphere donde nos revela que “los glaciares de los Andes Tropicales -que cruzan Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador y Bolivia- se han reducido en promedio entre un 30% y un 50% desde la década de los setenta a la fecha”. Además, señala que han sufrido el ritmo de derretimiento más acelerado de los últimos 300 años. Una tendencia alarmante, si se considera que esos glaciares son la principal fuente de agua potable para millones de habitantes de la región. La temperatura subió en promedio 0.7º centígrados entre 1950 y 1994. Wilson Suárez, coautor del estudio "Los tres países tropicales que dependemos de agua glaciar somos Ecuador, Perú y Bolivia”, señala que en nuestro país, los glaciales que están por debajo de los 5.100 metros ya han desaparecido.

La desaparición de los glaciales afectará directamente al abastecimiento de agua con fines de consumo humano y riego, entre otros aspectos. Por eso varias ciudades de la costa se encuentran en estrés hídrico. Lima es la segunda ciudad más grande del mundo ubicada en un desierto -después de El Cairo-, que se encuentra amenazada por un estrés hídrico. El 98% del agua dulce proviene de la Amazonía y de los Andes, mientras que tan solo el 2% se encuentra en la costa o en las cuencas vinculadas al lago Titicaca.

La calidad del agua disponible de las cuencas y microcuencas son afectadas por contaminación ambiental. La mayor parte de las aguas servidas de las ciudades son eliminadas directamente a los ríos, sin ningún tratamiento; los ríos también se convierten en botaderos de basura. A todo este problema se suma la contaminación producida por la eliminación inadecuada de los residuos procedentes de la extracción minera que se da en diferentes partes del país, principalmente de las minerías informales.

Mes del agua:

Marzo, “Mes del agua”, debe servirnos para reflexionar junto con las entidades públicas, privadas y organizaciones sociales vinculadas al recurso hídrico para tomar medidas de proteger y cuidar este recurso. Que los ciudadanos y ciudadanos tengamos una cultura del cuidado del agua; además, ser conscientes de que cada día disponemos de menos cantidad de agua.

En ese sentido, una actividad urgente es empezar con el cuidado y protección de las fuentes en la cabecera de cuenca donde se forman las lagunas y glaciales y se inician los ríos y riachuelos. Asimismo, se debe seguir  impulsando y fortaleciendo la conformación de los consejos de recursos hídricos de cuencas, donde participan los gobiernos regionales, gobiernos locales, organizaciones de usuarios agrarios y no agrarios, colegios profesionales, universidades, comunidades campesinas y comunidades nativas.

Que el “Mes del agua”, sirva también para recordarles a nuestras autoridades el cumplimiento del Acuerdo Nacional de agosto 2012 que establece el derecho universal al agua como política del Estado por ser un derecho fundamental de las personas. Así, las políticas de Estado, los programas de agua y saneamiento deben contribuir para que todos y todas, principalmente las poblaciones rurales pobres y excluidas cuenten con los servicios dignos de agua y saneamiento.

Finalmente, para la intervención de los programas de agua y saneamiento para poblaciones rurales del Perú se debe desarrollar políticas y lineamientos integrales involucrando a los sectores como el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, Ministerio del Ambiente, Ministerio de Agricultura, Ministerio de Educación y Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, y de esa manera garantizar la sostenibilidad de la gestión de los servicios de agua y saneamiento que en su mayor parte son gestionadas por las Juntas Administradoras de Servicios de Saneamiento (JASS), cuyo modelo es gestión comunitaria.