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Una publicación de la asociación SER

Lima, 481 años

Lima cumple ya 481 años, y necesita algo más que inauguración de túneles y alamedas remodeladas para celebrar. Y es que Lima no sólo es el centro histórico, no sólo es un conjunto de trabajos viales; Lima es un total de 43 distritos, es la ciudad donde se almacena basura en las esquinas, y donde los ambulantes dominan las veredas. Lima es donde los serenos te discriminan si eres homosexual, te cholean (porque para ellos ser cholo es malo) cada vez que pueden, o son ellos los primeros en tirar en las calles envolturas de caramelos consumidos en las noches frías. Lima es la ciudad donde los alcaldes de distritos populares, como la Victoria, cobran exuberantes sumas a los pequeños comerciantes, pero se hacen de la vista gorda cuando los grandes empresarios cometen faltas pero les dan su “pequeña tajada”.

Tanto Castañeda, y todas las gestiones pasadas no han logrado devolvernos la Lima que todos y todas queremos. A nadie se le ocurre, o tal vez nadie quiso, educar en derechos humanos y medio ambiente a funcionarios y trabajadores de la municipalidad, a nadie le interesa o interesó promover una cultura de paz y respeto entre sus habitantes, y de equilibrio armónico entre edificaciones y naturaleza.

Por otro lado, en un país donde encontrar trabajo no es fácil, las comidas al paso y vendedores ambulantes en general son una solución a esta deficiencia, pero también son los causantes del incremento de basura; y al día de hoy, ningún alcalde ha podido solucionar esto. Y es que la peor solución es perseguir ambulantes, desbaratar su herramienta de trabajo y/o agredirlos física y verbalmente; la solución no es botarlos de su calle habitual porque luego invadirán otras, y el problema se trasladará a otro lugar. Lo ideal es, e insisto en este tema, educar, educar, y educar; si se logra educar a todos los ambulantes de Lima, tendremos una ciudad ordenada, y ellos un mejor ambiente laboral.

Además, según el artículo 17 de La Ley Orgánica de Municipalidades, le corresponde a cada municipalidad ejecutar y promover la educación cultural y la salud. Entiéndase por educación cultural la promoción de respeto y valoración de la diversidad, la erradicación de elementos negativos como la discriminación (homofobia, discriminación de género, racismo), y la promoción de buenas prácticas ambientales y respeto a las diferentes formas de vida. Educación cultural no sólo son bailes típicos los domingos o ingreso libre a los museos cada fin de mes. Y entiéndase también, que de nada sirve inaugurar más instalaciones de salud si vivimos en rodeados de basura.

Dicen que para amar tu ciudad o tu país, primero debes conocerla. Pero yo creo, que además de conocerla, hay que cuidarla, o al menos no empeorarla.