Skip to main content
Una publicación de la asociación SER

Las reparaciones siguen pendientes

En el 2005, con la Ley 28592 se creó el Plan Integral de Reparaciones (PIR) y se instituyó el Registro Único de Víctimas (RUV). El PIR prevé siete programas de reparaciones, entre ellas las colectivas y las económicas individuales, donde se han registrado mayores avances. Si bien las cifras revelan que hasta marzo de 2013 se tenían inscritas en el RUV 5,697 comunidades afectadas, sólo el 33% recibieron la reparación colectiva de 100,000 soles para destinarlo a algún proyecto comunal.

Llama la atención que muchos de los proyectos ejecutados con fondos recibidos de las reparaciones colectivas presentan dificultades de funcionamiento o no son sostenibles debido a la falta de capacitación, monitoreo y seguimiento. También, muchas de las poblaciones afectadas desconocen el carácter reparador de éstas obras y las atribuyen como una gestión de sus alcaldes locales.

En cuanto a la reparación individual, de las 182,350 personas inscritas en el RUV -como víctimas directas o familiares-, sólo el 37,2% se encuentra en una de las nueve listas de beneficiarios para la reparación económica individual o ya han sido reparados por ser víctimas de violación sexual, familiares de asesinados o desaparecidos o por ser torturados discapacitados. Los que fueron torturados y objeto de detenciones ilegales, aún no han sido considerados para ser reparados económicamente.

El Decreto Supremo 051-2011-PCM que dio inicio al programa de reparaciones económicas individuales, también cerró el RUV el 31 de diciembre de 2011. Los afectados inscritos luego de esa fecha quedan excluidos de dicho derecho . Este Decreto también establece un monto irrisorio de reparación de 10,000 nuevos soles, asimismo no se reconoce la doble o múltiple afectación y que la reparación no puede ser transmitida por herencia a otros familiares.

Ya han pasado 30 años desde que ANFASEP empezó su lucha y 10 años de la entrega del Informe Final de la CVR. Las víctimas no pueden seguir esperando más.