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Una publicación de la asociación SER

Indulto anulado: nueva derrota fujimorista

La anulación del indulto a Alberto Fujimori ordenada por el Poder Judicial el día de hoy, agrega un nuevo elemento de tensión a la compleja coyuntura política del país. Aunque es temprano para medir los efectos en la opinión pública de la decisión judicial, Keiko Fujimori intentará aprovechar esta coyuntura para victimizarse y reunificar sus fuerzas en torno a la defensa de su padre, aunque ello implique hacer exactamente lo contrario a lo que hizo cuando Pedro Pablo Kuzcynski otorgó un indulto ilegal. Sin embargo, su escasa credibilidad, la alta desaprobación que ostenta y la poca destreza política que demuestran ella y su grupo más cercano, hacen difícil prever que logre capitalizar el apoyo de aquellos sectores de la población que aún apoyan el legado de Alberto Fujimori.

En todo caso quien con todo derecho y legitimidad podría recuperar protagonismo político y asumir el rol de defensor autorizado es Kenji Fujimori, cuya lealtad a su padre está –a diferencia de su hermana – fuera de toda duda. De lo que no queda duda es que esta nueva derrota traerá consigo un realineamiento del fujimorismo en los siguientes meses.

Del lado del gobierno, lo ocurrido el día de hoy constituye una excelente ocasión para que el Presidente Martín Vizcarra demuestre su respeto por los fueros judiciales, manteniéndose al margen del tema. Además, de esta manera podrá seguir diferenciándose de la forma de gobernar de su predecesor en el cargo y, de paso, dejará sin argumentos al Fiscal de la Nación, Pedro Chavarry, quien le ha lanzado una amenaza pública en respuesta a la demanda para que se aleje del cargo.

El ataque de Chavarry al Presidente de la República es una consecuencia directa del blindaje otorgado por el fujimorismo a un magistrado acusado de pertenecer a una organización criminal que infiltró los principales espacios de decisión en el Ministerio Público, el Poder Judicial y el Consejo Nacional de la Magistratura, y que se siente lo suficientemente protegido como para anunciar que su labor se dirigirá contra todos aquellos que lo cuestionan. Esta protección también alcanza a otros personajes como César Hinostroza y Héctor Becerril, que continúan ostentando cargos públicos a pesar de ser dos de los principales protagonistas de los denominados audios de la corrupción.

El objetivo del blindaje fujimorista no es otro que garantizar la impunidad de su lideresa y de otros integrantes de Fuerza Popular que seguirán utilizando la mayoría que ostentan en el Parlamento para seguir poniendo baches a la lucha contra la corrupción y, de paso, seguir amenazando a sus opositores políticos.

En Noticias SER saludamos la anulación del indulto a Alberto Fujimori y esperamos que la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema encargada de revisar la apelación presentada por su defensa confirme la decisión del juez Hugo Nuñez. Asimismo, llamamos a la ciudadanía a mantenerse alerta y vigilante frente a las maniobras de quienes buscan mantener sus privilegios, utilizando la protección de una mayoría parlamentaria que actúa pensando únicamente en sus intereses. Si una lección nos deja la lucha contra el indulto a Fujimori es que sin una ciudadanía activa y movilizada no habrá justicia en nuestro país.