Skip to main content
Una publicación de la asociación SER

¿Habemus Primarias?

La entrada en vigencia de la Ley N° 20.640 que “Establece el sistema de elecciones primarias para la nominación de candidatos a presidente de la república, parlamentarios y alcaldes”, está llamada a ser una de la mayores contribuciones a nuestro sistema democrático en virtud que aumenta el ámbito de injerencia de los ciudadanos en la política. Sin embargo, por estos días se discuten modificaciones a este cuerpo legal que al parecer en lo referido a los cupos parlamentarios las dejan entredicho.

Para la coalición oficialista el desafío es mayor, por cuanto es un proceso del que no han participado y que algunos incluso hoy cuestionan como necesario para dirimir su abanderado presidencial. La preocupación no es desechable si consideramos que en forma simultánea se estará realizando la selección de sus principales contendores. El día después del 30 de junio, fecha prevista para este acto, demarcará el escenario que vendrá de la campaña presidencial.

El desafío para la derecha es múltiple, pues se debe asegurar una amplia participación de electores –al menos de similar cuantía a la de sus rivales–, pues si acude a votar un número reducido de electores, la coalición opositora se verá fortalecida, particularmente si uno de sus candidatos o candidatas obtiene un triunfo avasallador, como a todas luces parece ser lo más probable. La entrada al ruedo de la ex presidenta Michelle Bachelet va a propiciar un escenario político eclipsado por las campañas que aspiran a triunfar en las próximas elecciones. La escala en este vuelo del último día del primer semestre puede dejar a un bando más triunfador que a otro.

Por ende, a la actual coalición gobernante no solo le bastará enarbolar las realizaciones de su administración y denostar los errores y debilidades del adversario, sino que tendrá movilizar a sus adherentes y hacerlos protagonistas de una decisión trascendente que se funde en una propuesta de futuro atractiva, confiable y no solo en una suerte de trámite para mantener los réditos de un poder  ya alcanzado. En una de estas  “sorpresa nos da la vida” y  de primarias hablamos en otra ocasión.